Por Fabio
Mi relación con Lumila, mi amiga del chat. Durante los dos años que han transcurrido en su compañía, nuestra comunicación siempre ha sido virtual : chat, correo electrónico, teléfono y el envío de algunas fotografías. Nunca hemos tenido una aproximación física. Pero a pesar de eso nuestra amistad no es una ficción cibernética, sino que han surgido entre nosotros unos afectos reales y bastante sólidos, basados en la común admiración y respeto. Aunque nunca he estado físicamente junto a ella, y probablemente nunca lo estaré, a veces la siento muy cerca de mí, pudiendo percibir todo su calor y comprensión.
Ese continuo contacto ha hecho que germinen entre nosotros sentimientos de muy diversa índole : amistad, romanticismo, amor, pasión. Y naturalmente, también sexo. Como acabo de decir, esas emociones son tangibles y palpables. Quien no haya tenido una experiencia como ésta no podrá imaginar, siquiera, las sensaciones que se experimentan en un chat. Por eso, someto a la consideración del lector una charla que tuve con Lumila una noche, para ayudarle a comprender.
Participantes: Fabio y Lumila Created On: Tuesday, December 19, 2000
<Fabio> Hola mujer, ¿Qué tal va todo?.
<Lumila> Hola, sabía que te encontraría. Hoy es mi día de suerte. Va todo más o menos bien. Dime, ¿qué tenías pensado hacer esta noche?.
<Fabio> Pues ... nada especial.
<Lumila> ¿Te cuento un chiste?.
<Fabio> Cuéntamelo.
<Lumila> Un niño le dice a su madre : "Mamá, en el colegio me llaman gilipollas. Y la madre dice : ¡Y a mí qué!.
<Lumila> El chico responde : "A ti puta ...".
<Fabio> No está mal el chiste.
<Lumila> ¿A que es bueno?. Espera, va otro. "Mamá, mamá, ¿cómo se tienen los niños?.
<Lumila> - Hijo mío, a los niños los trae la cigüeña.
<Lumila - Ya, pero a esa cigüeña ... ¿quién se la folla?.
<Fabio> Está muy bien ese chiste. Por cierto.
<Lumila> Dime
<Fabio> ¿Cómo está tu líbido?. ¿Cuándo vamos a tener una charla guarra?.
<Lumila> Últimamente casi no hablamos de música. Sólo de guarradas y demás.
<Fabio> ¿Y de qué quieres que charlemos hoy : de música o de sexo?.
<Lumila> Podemos continuar la charla que iniciamos ayer. Nos habíamos quedado en el momento en que yo salía de la ducha y te abrazaba.
<Fabio> Te habías desvestido y perfumado. Ahora me has dado un beso. Te tengo entre mis brazos medio desnuda. Llevas un camisón negro y unas braguitas de encaje. Te llevo a la cama y te echo con suavidad sobre ella.
<Lumila> Bien.
<Fabio> Mientras me quedo de pie observándote.
<Lumila> Te miro pícaramente invitándote a...
<Fabio> Y tú te pones a retozar entre las sábanas de raso rosa. Pero no me inmuto. Quiero que me provoques aún más.
<Lumila> Estoy acariciando mi cuerpo con mis manos, y recorro mis pechos, mi vientre. Finalmente introduzco mi mano por debajo de mis minúsculas braguitas negras. Sigo ahora acariciando mi sexo, mientras tú me observas atento.
<Fabio> Estoy muy excitado, pero sigo impasible.
<Lumila> Si esto fuera real me arrojaría sobre ti y te comería. Me estoy derritiendo. Ahhhhhhhhhhhhhhhhh.
<Fabio> Ahora me despojo de mi camisa y desabrocho los botones del pantalón, que caen al suelo. Me descalzo, me quito los pantalones y calcetines ... Pero te sigo mirando.
<Lumila> Me incorporo de la cama y me sitúo tras de ti. Quiero que te sientes en el borde de la cama. <Fabio> Sigue acariciando tu mojado coño.
<Lumila> Oye, estoy ya que me tiro por las paredes ¿eh?.
<Fabio> Ahora introduzco mi mano por mis calzoncillos, los bajo y descubro mi ardiente y palpitante pene en erección, mientras sigo en pie. Te aproximas hacia mí, gateando sobre la cama, sin dejar de acariciar tu coño caliente.
<Fabio> Bajas tu cabeza, y tomas con la otra mano mi pene, introduciéndolo en tu boca.
<Lumila> No sé cómo te las arreglas pero siempre termino chupándotela.
<Fabio> Comienzas a lamer mi pene con suavidad. Pero ahora te toca a ti. Quiero que me describas cómo se la chupas a tu marido.
<Lumila> Primero me aseguro de tener bastante saliva en la boca e incluso bebo algo de agua.
<Fabio> Sigue. Joder, sigue.
<Lumila> Luego agarro el pene con una mano y lo lamo con suavidad: desde la base hasta el extremo. Sólo con la lengua, la paso por arriba y por abajo.
<Lumila> Acaricio sus testículos en sentido circular con mis manos húmedas. Y también paso mi lengua por ahí. Los aprisiono a veces suavemente entre mis labios
<Fabio> Ostras.
<Lumila> ¿Sigo?
<Fabio> Claro. Me estás excitando mucho.
<Lumila> ¿Entonces me paro?.
<Fabio> Nooooooooo. Sigue.
<Lumila> Sigamos. Después introduzco su pene en mi boca y muevo la cabeza hacia arriba y hacia abajo y sigo acariciando su base. Eso le encanta.
<Fabio> Joder.
<Lumila> También me gusta elevar mis ojos y ver la cara que pone. Es como si estuviera en otro mundo. Es fantástico ver la cara de placer que pone tu pareja.
<Fabio> Oye.
<Lumila> Dime.
<Fabio> En el último polvo que eché con mi mujer, ella me hizo algo parecido, pero que no había hecho nunca.
<Lumila: Explícate
<Fabio> Introdujo un testículo en su boca. Yo estaba asustado. Es una zona muy sensible.
<Lumila> A mí me encanta tocarlos.
<Fabio> Bueno, pues me has hecho la mamada de la historia.
<Lumila> Pero no estoy satisfecha.
<Fabio> Ni yo. Por eso ahora te levanto y te echo nuevamente sobre la cama. Te quito las bragas y comienzo a besarte los pies. Mordisqueo los dedos de los pies.
<Lumila> Argggggggg. Sólo de pensarlo me pongooooooo.
<Fabio> Y el tobillo, las rodillas, los muslos.
<Lumila> Ahhhhhhhhhhhhh. ¡Los muslos no, por Dios!.
<Fabio> Abre tus piernas para que siga subiendo.
<Fabio> Me detengo en los muslos, los acaricio con mi lengua.
<Lumila> Joder, joder y rejoder.
<Fabio> Me detengo en la cueva, no me decido a entrar.
<Lumila> Pero quiero que sigas. Más, sigue, no te detengas, haces que muera de deseo.
<Fabio> Por fin me decido.
<Lumila> Uffffffffff. Ya era hora. Me retuerzo de deseo entre las sábanas
<Fabio> Beso tu sexo, con suavidad. Voy introduciendo mi lengua en él.
<Lumila> Quiere que me poseas, que me tomes una y otra vez hasta dejarme exhausta. Estoy dispuesta a entregarme a ti por entero hasta liberar toda la pasión contenida.
<Fabio> Sigo lamiendo tu sexo. Paso mi lengua por el clítoris, lo acaricio, y sigo penetrándote, introduciendo mi lengua en la vagina húmeda, muy húmeda, caliente, muy ardiente.
<Lumila> No puedo aguantar más, voy a explotar.
<Fabio> No lo hagas. Vamos a hacer otra cosa. Ahora me tumbo en la cama y tú te pones sobre mí.
<Lumila> ¡Por fin!.
<Fabio> Tu cabeza está sobre mi pene, y lo sigues lamiendo. Y yo acaricio tu coño.
<Lumila> Esto es una tortura. No aguanto más.
<Fabio> Espera, no tenemos prisa. Quiero que me la chupes un poco más.
<Lumila> ¡Qué vicioso eres!.
<Fabio> Mucho. Me encanta que me hagas eso. Y me gusta lamer tu coño ardiente, y penetrarte con mi lengua y con mis dedos. Mordisquear tus muslos.
<Lumila> Por favor, déjame que me de la vuelta
<Fabio> Vale.
<Lumila> Uffffffffff
<Fabio> Ven aquí. Sigo debajo y tú sobre mí. Ahhhhhhh. Siiiiiiii ¡Ostras Lumila!.
<Lumila> Me tumbo sobre ti, cojo tu pene y lo introduzco en mi vagina y además me acaricio el clítoris y la base de tu pene en cada embestida.
<Fabio> Cierro mis ojos y puedo verte cabalgar sobre mí.
<Lumila> Mi cuerpo desnudo se balancea ansioso sobre ti. Mi cabeza se inclina hacia atrás, cierro mis ojos y muerdo mis labios. Me estás matando de placer. Llevaba mucho tiempo deseando sentirte dentro de mí. Quería darte el calor de mi vientre, aprisionar tu pene con fuerza y sentir que eres mío
<Fabio> Te estoy follando, mi amor. Te estoy penetrando.
<Lumila> Entretanto te como a besos. Dejo un rastro de saliva en tu pecho y mis dedos se deslizan suavemente por tu cuello, tu pecho, tus hombros.
<Fabio> Sueño con penetrarte a ti, que eres una mujer real, de carne y hueso, no solo una fantasía cibernética.
<Lumila> Me moría por notar tu piel, tu calor, tu olor. Cierro los ojos y aspiro intensamente. Quiero que este momento dure eternamente. Quiero empaparme de ti, de tu aliento, de tu sudor y de tu calor.
<Fabio> ¡Ostras Lumila!, esto es muy real. Tengo tu foto delante de mí. Estás muy favorecida en ella. Los hombros desnudos, el pantalón corto. Tus piernas son perfectas, preciosas.
<Lumila> Quiero que te enredes en ellas y no te escapes jamás.
<Fabio> Me gustas mucho. Quiero hacerte mía.
<Lumila> Quiero ser tuya.
<Fabio> ¡Joder!. Me has puesto al límite.
<Lumila> ¿Cómo te crees que estoy yo?.
<Fabio> Sigo dentro de ti. Mi pene erecto está en tu vagina, y se mueve con facilidad.
<Lumila> Déjame que lo acaricie por su base. Lo aprisiono entre dos dedos mientras subo y bajo con ritmo.
<Fabio> Está muy mojado, siento su calor. Es muy placentero estar dentro de ti.
<Lumila> Tengo ganas de morderte los labios, me muero de ganas, de verdad.
<Fabio> Deja que estemos así un momento, sin movernos.
<Lumila> Eso me vuelve loca, ¿sabes?.
<Fabio> Con mi pene dentro de ti. Siiiiiii.
<Lumila> Lo hago muchas veces. Me gusta detenerme unos instantes y sentirme llena, me vuelve loca.
<Fabio> Pues te estoy llenando. Tu coño aprisiona mi polla dura.
<Lumila> Hazloooooo, me haces perder el sentido.
<Fabio> Y la muevo dentro de ti. ¿La sientes?.
<Lumila> Oye, yo no aguanto más.
<Fabio> Lumila. Tienes unas piernas preciosas. Besos tus ojos, las orejas, tu cuello, tu boca. Introduzco mi lengua en tu boca.
<Lumila> ¡Joder! Fabio, no sabes cuánto te deseo.
<Fabio> Jugamos con las lenguas, mientras mi polla dura sigue en tu coño mojado.
<Fabio> (Lumila, la tengo muy dura).
<Lumila> Daría lo que fuera por correrme entre tus brazos.
<Fabio> Siiiiiiiii.
<Lumila> Me muero por enredarte con mis piernas y hacerte mi prisionero. Me estás matando Fabio.
<Fabio> ¡Joder!, ¡joder!.
<Lumila> Esto es inhumano ¿eh?.
<Fabio> Yo estoy que exploto. Voy a correrme en tu interior.
<Lumila> Quiero que muerdas tu mano con lascivia. Un dedo, luego otro. Como si fuera yo la que los muerde.
<Fabio> Lo hago.
<Lumila> Estoy temblando. Ahora llévala bajo tus pantalones y acaríciate. ¿Puedes hacerlo?.
<Fabio> Sí, lo hago. Pero dime una cosa : ¿Qué está haciendo ahora tu marido?.
<Lumila> Está viendo la TV. Y yo estoy muriéndome en esta silla.
<Fabio> ¿Quieres que nos masturbemos?
<Lumila> Siiiiiiiii
<Fabio> Biennnnnnn. Estoy muy nervioso.
<Lumila> Yo tiemblo.
<Fabio> Dime : ¿Qué llevas puesto ahora?.
<Lumila> Estoy en pijama. He apartado el pantalón y me estoy acariciando mi sexo.
<Fabio> ¿De qué color son tus bragas?.
<Lumila> No aguanto. Son blancas y muy pequeñas. Las aparto con facilidad.
<Fabio> Hazlo. Quiero que acaricies el clítoris, como lo haría yo. Suavemente, lentamente.
<Lumila> Voy más allá. Me estoy penetrando.
<Fabio> Siiiiiiiiii. Quiero penetrarte.
<Lumila> Un dedo ..., luego otro ...y otro ... ¡Joder!, me muero de deseo.
<Fabio> Yo estoy moviendo mi polla dura.
<Lumila> Acaríciala.
<Fabio> De arriba hacia abajo.
<Lumila> Hazlo con rapidez.
<Fabio: Lo hago.
<Lumila> Mueve tu mano con energía. Yo hago lo mismo con mi coño mojado
<Fabio> ¡Ostras!.
<Lumila> Me muero por tenerte dentro.
<Fabio> Cierro mis ojos y te veo desnuda.
<Lumila> Quiero desnudarme para ti.
<Fabio> Puedo verte: tus pechos pequeños, tus piernas perfectas. Y tu sexo, tu coño caliente.
<Lumila> Quiero que me contemples despacio y pases tus manos por mi piel. Te deseoooooooo.
<Fabio> Acaricio tu piel.
<Lumila> No puedo más Fabio.
<Fabio> Lumila. Quiero saber de qué color es el pelo de tu coño.
<Lumila> Castaño oscuro.
<Fabio> Por fin. Siempre te habías negado a decírmelo.
<Lumila> Ahora no estoy para negarte nada.
<Fabio> Mordisqueo tu coño.
<Lumila> Quiero ser tuya. Me matas de placer.
<Fabio> Acaricio el vello de tu coño caliente y blandito. Me encanta hacerlo.
<Lumila> Me estoy acariciando el clítoris rápidamente. ARGGGGGGGGGGG. Me estoy corriendo.
<Fabio> Y yo muevo mi polla dura. Con rapidez.
<Lumila> Quiero que te corras en mi boca. Me da un morbo terrible. Levanto mi cabeza y la lamo.
<Fabio> Siiiiiii. Quiero correrme en tu boca.
<Fabio> Ahora pongo mi polla entre tus tetas y la muevo entre ellas. Voy a correrme. Voy a llenar tu cara de semen.
<Lumila> Hazlo en mi boca. Quiero sentir tu leche caliente entre mis labios. ¡Joder!. Eso me excita.
<Fabio> Dentro de tu boca.
<Lumila> Hazlo, no me apartaré.
<Fabio> No te apartes. Sí, así.
<Lumila> No lo haré. Lléname toda. Muevo mi lengua con rapidez a un lado y a otro.
<Fabio> Puedo sentir tu lengua sobre mi pene. Es excitante.
<Lumila> Succiono con fuerza.
<Fabio> Puedo sentir esa sensación.
<Lumila> Te comería entero, no me aguanto, te lo juro.
<Fabio> Dentro y fuera. Me estoy mareando de gusto.
<Lumila> Báñame en tu semen.
<Fabio> Estoy enrojecido.
<Lumila> Luego me lo vas a extender por todo el cuerpo con tu polla. Te va a encantar hacerlo.
<Lumila> Yo la guío con mis manos y la paso por mis labios, mi cuello, mis pechos, mi vientre ... y el roce nos enloquece a ambos.
<Fabio> ¿Sigues acariciándote?.
<Lumila> Claro que lo hago.
<Fabio> Quiero correrme. Voy a hacerlo ya.
<Lumila> Hazlo. Déjame que te susurre en el oído algo.
<Fabio> Siiiiiiii. YAAAAAAAAAAAAAAA.
<Lumila> Te quiero. Te mordisqueo y te lamo. Te quieroooooooooo
<Fabio> ... ESTOY TEMBLANDO...
<Fabio> ¡Joder, qué paja!.
<Lumila> Déjame que te abrace, mi cielo. No quiero que tiembles.
<Fabio> ¡Joder!. No puedo reaccionar.
<Lumila> Te acaricio el pelo. Te beso la frente y tu cabeza reposa sobre mi pecho.
<Fabio> Oye. Tengo que ir un momento a lavarme. Lo he llenado todo de semen.
<Lumila> Ufffffff...Vale.
<Fabio> Espérame.
<Lumila> Te espero. ...
<Fabio> ¿Lumila? ¿Sigues ahí?.
<Lumila> ¿Cómo estás?.
<Fabio> Ostras. ¿Y tú?.
<Lumila> Yo bien.
<Fabio> ¿Cómo ha sido para ti?.
<Lumila> Ha sido muy excitante. Tengo el corazón en la boca. ¿Y tú qué tal?.
<Fabio> Perfecto. Muy relajado.
<Lumila> Me alegro. Hoy dormirás muy bien. Ufffff. Me he quedado floja, relajada, como en una nube. ¿Te imaginas ahora mismo, después del polvo, uno junto al otro?. Desnudos, abrazados, charlando , riendo ... joder, joder ...
<Fabio> Joder.
<Lumila> Te quiero
<Fabio> Esta noche ha sido fantástica.
<Lumila> Ha sido nuestro día de buena suerte. ¿Verdad?.
<Fabio> Vamos a dormir. Muchas gracias por esta noche de ensueño.
<Lumila> Gracias a ti por ser tan encantador.
<Fabio> Te quiero, mi amor.
<Lumila> Eres un cielo, en serio.
<Fabio> Muchos besos. Cuídate.
<Lumila> Te quiero.
Desde esa noche no he podido dejar de pensar en Lumila, y deseo ardientemente volver a poseerla de esa forma. Sinceramente, creo que aunque no me dio su cuerpo, se entregó a mí con tal pasión que no necesito más, pues lo experimenté como muy real.
¿O quizá fue algo más que un sueño?
|