SEXSHOP FAVORITOS | PÁGINA DE INICIO | RECOMIENDANOS | REGISTRARSE | CONTACTO | FORO
HOME
FORO
BLOG
REGISTRARSE
JUEGOS PORNO
RELATOS
TOP 100
LISTA DE RELATOS
TU RELATO
BUSCAR RELATO
LISTA DE AUTORES
AUTOR ALEATORIO
SEXO GRATIS
ENLACES AMIGOS
Guia de escorts
JUGAR GRATIS LISTA COMPLETA INGRESO WEB
 
 
En www.librored.com recopilamos los mejores relatos eroticos de la red y los que vosotr@s nos enviáis. Si tenéis una historia que dar a conocer, o para cualquier otra cosa, podéis escribir a: relatos@librored.com

librored CATEGORIAS DE RELATOS
Amor Filial Autosatisfacción Bisexuales Confesiones
Dominación Fantasías Eróticas Fetichismo Gays
Hetero General Infidelidad Intercambios Lesbianas
Maduras No Consentido Orgías Primera vez
Sadomasoquismo Sexo Anal Sexo Interracial Sexo Oral
Sexo Virtual Transexuales Trios Voyerismo

Nuevas Vecinos   (Hetero General)
 
AUTOR: Elsa
 

Hace un par de semanas o así, vi que alguien se mudaba a la casa de en frente; en un barrio de unifamiliares como el mío, lo de tener nuevos vecinos es todo un gran acontecimiento y crea mucha expectación, yo estaba muy intrigada porque la verdad es que estoy rodeada de gente muy mayor y me apetecía que viniera alguien joven de una bendita vez... Cuál fue mi sorpresa cuando el primer día vi a un chico que parecía más o menos de mi edad, 26 años. La verdad es que por poco me da un infarto al verle porque me pareció un chico muy atractivo, alto, buen cuerpo, moreno, ojos azules... Me encantó. Justo le vi cuando yo iba a entrar en mi casa así que él podía estar cien por cien seguro de dónde vivía pero, yo estaba a la espera porque no sabía si era mi nuevo vecino o no... Bueno, al verme, me saludó con una sonrisa y yo hice lo mismo y me metí a casa rogando a Dios porque fuera mi vecino.

Desde ese día, me lo cruzaba siempre y aunque nunca hablábamos, siempre nos mirábamos mucho y nos sonreíamos así que empezó entre nosotros el típico juego de las miraditas... Y sí, como os podéis imaginar, ¡era mi vecino! Yo no sabía lo que iba a pasar, la cosa pintaba bien pero, nunca se sabe... Aunque, qué queréis que os diga, yo me conformaba con verle… Además, cada vez le veía más a menudo, bueno, es normal, vivíamos uno enfrente del otro y coincidíamos en todos los sitios posibles (supermercado, bar de la esquina, carnicería... Bueno, lo típico... Llegué a la conclusión de que, como yo, él también vivía solo... Lo que me quedaba por averiguar era si tenía pareja o no... Como Dios me vino tan bien en el caso de que fuera mi vecinito, también me puse en Sus manos para que no tuviera novia...) Lo que empezó a resultarme más extraño fue que también empezamos a coincidir en sitios menos habituales lejanos al barrio pero, bueno, yo encantada de verle... Y como siempre, un saludo, una sonrisa, miraditas... Empecé a preguntarme cuándo se presentaría, también podía hacerlo yo pero, bueno, quería ver cuánto podíamos aguantar con el jueguecito de las miradas y sin saber nada el uno del otro...

Todavía no os he contado una cosa, más o menos cuando empezó la mudanza de mi chico desconocido, empecé a trabajar en una tienda de ropa interior de mujer; un buen sitio para que trabaje una chica como yo, con lo que me gustan los conjuntitos sugerentes... ¡Podía aconsejar a quién fuera! Bueno, lo malo o bueno era que, nos teníamos que vestir todas las dependientas de la misma forma, pantalones negros bastante ceñiditos (todo hay que decirlo) y una camiseta de manga corta y buen escote de pico que nos cambiábamos todos los días (lunes blanca, martes azulito, miércoles rosa...) Un día, por la mañana, ya quedaba poco tiempo para cerrar y además, mis compañeras (¡qué coincidencia!) me habían preguntado si me importaba que salieran un poquito antes porque tenían prisa, de modo que me tocaba cerrar a mí... Bueno, mi sorpresa fue brutal cuando vi a mi querido vecinito entrar por la puerta, por poco me da un yuh-yuh... Mi guapo vecinito entrando en una tienda de ropa íntima de mujer de la que yo era dependienta... ¿Estaría tan roja como mi camiseta o sólo era la emoción del momento?... ¡Estaba realmente guapo!...

La curiosidad me podía, ¿qué hacía mi vecino en una tienda como ésa?... Nada más verme, vino directo a mí y me preguntó si le podía ayudar... No os podéis imaginar el morbazo que me dio que el chico en cuestión me tratara de usted… Sí, tenía morbo eso de hablar por primera vez con &eacu


[ Pulsa para ampliar ]

[ Pulsa para ampliar ]
te;l en plan cliente-dependienta, mirándonos directamente a los ojos, con una sonrisa en la boca… Pero, había un poblemilla… Si el chico estaba en esa clase de tienda era porque quería comprar esa clase de ropa a una mujer… Así que supuse que a no ser que le quisiera comprar un conjunto de sujetador y braguita a su madre o hermana (poco probable aunque no imposible), ¡debía de tener novia!... Traté de ocultar mi decepción. "Claro, para eso estoy. ¿En qué puedo ayudarle?", contesté con mi mejor sonrisa. Me dijo que quería comprar un conjuntito para una chica especial... Maldición! Sí, tenía novia!...

Esas palabras cayeron sobre mí como un jarro de agua fría pero, tenía que seguir disimulando… Le pregunté si tenía alguna idea de cómo lo quería… Sonrió, "Lo cierto es que no… ¿Qué me aconseja?..." La verdad, no me importa nada aconsejar a la gente que no tiene ni idea de qué lo que busca pero, tener que aconsejar a un chico que hacía que mi corazón se acelerara como nunca sobre un conjunto de ropa interior para su pareja… "Bueno, ¿cómo es la chica? Necesito tener una idea de cómo es para poder tener una idea de qué le podría gustar..." "Bueno, es una chica muy, muy sexy…" Sexy? Esas palabras me mataron! (Chicos, no os podéis imaginar lo odioso que es para nosotras que habléis de otra chica que no sea nosotras describiéndola como sexy...) "Sexy... Bueno, entonces supongo que le gustaran los conjuntitos atrevidos..."

Estaba deseando que viniera alguna de mis compañeras a remplazarme pero, no, se estaban acercando a la puerta y "me facilitaron la labor" poniendo el cartelito de cerrado y cerrando la puerta... Sólo quedaban un par de chicas que echaron un vistazo por la tienda y salieron por la puerta poco después de que se fueran mis compañeras. Estaba sola ante el peligro. Sola ante mi vecino. Sola, teniendo que ayudar a mi vecino a escoger un conjunto de ropa interior para una chica especial, MUY, MUY SEXY, tierra trágame!... Le empecé a enseñar algunos conjuntos no demasiado caros pero bastante sugerentes. Él los miraba y me miraba a mí… Me dijo que no sabía qué hacer, que quería algo sugerente (algo sugerente para una chica especial, muy, muy sexy…) y me preguntó que qué era lo que más me gustaba a mí, que no me importara ir a por el conjunto más caro, si ese era mi favorito… Ahora quería comprarle mi conjunto íntimo favorito a una chica especial, muy, muy sexy… Era el colmo!

Con mi mejor sonrisa traté de pensar que sólo era un cliente más y no le importaba gastar dinero en su chica especial y sexy…"Bueno, la verdad es que a mí me encanta un conjunto de encaje semitransparente de Christian Dior que me parece de lo más sexy…" "Ése, enséñeme ése!" "Aquí lo tiene, qué le parece?" "Perfecto, es perfecto para ella! Éste es el que quiero!". Toma ya! Compra el conjunto más caro, más sexy, más atrevido y más sugerente de toda la tienda para tu chica especial y muy muy sexy, quería morirme… "Perfecto, qué talla le doy?" "Mmm, la verdad es que no sé… La suya cuál es?" Eso ya era lo máximo, quería comprar mi conjunto favorito a una chica especial y muy muy sexy que usaba mi talla de sujetador… "De acuerdo, talla 90, aquí lo tiene… ¿Desea braguita o prefiere tanga?" "Uff, no sé qué decirle… Usted qué prefiere?" Yo? Pero qué narices importo yo si él quiere comprar un conjunto para su novia, una chica especial y muy muy sexy! …

Con mi mejor sonrisa aunque ya un poco harta de la situación, respondí "Bueno, la verdad es que yo prefiero los tangas… Una vez que te acostumbras a ellos son mucho más cómodos y no se marcan con la ropa ajustada… Si dice que la chica en cuestión es muy sexy, seguro que ella también prefiere los tangas… Aunque, bueno, si hubiera algún problema, siempre podría venir con el ticket y cambiarlo por una braguita…" "De acuerdo, me llevo el tanga…" "Muy bien, le daré la talla M que es la más común… ¿Y en qué color lo quiere? ¿Negro, rojo o morado?" "Mmm, no sé… Cuál le parece más sugerente a usted?" La historia ya estaba pasando de castaño oscuro pero, yo seguía aguantándome las ganas de darle un mamporro al puñetero vecinito de la precio
[ Pulsa para ampliar ]

[ Pulsa para ampliar ]
sa sonrisa y las miraditas que quería comprar un conjunto muy atrevido para su chica… Sabría su chica que a él le encantaba tontear con otra?...

Lo reconozco, estaba celosa… Me había creado falsas esperanzas con la historia de las miraditas y ahora… "Bueno, cualquiera de los tres es muy sexy. El negro es el más común, el rojo es muy atrevido aunque si su chica es tan sexy como dice, seguramente estará llena de conjuntos rojos y negros… Yo me decantaría por el morado… Es muy sugerente y el color le da un toque, cómo decirlo, ¿de misterio?... El morado es el color que yo elegiría para una chica especial…" "Tiene razón, me llevo el morado" "Muy bien, se lo envuelvo para regalo?" "Aaah, podría pedirle un favor antes de que lo envuelva?" "Sí, claro, si está en mis manos…" Me tendió el sujetador y con una sonrisa de lo más pícara me preguntó "¿Puede probárselo? Quiero estar seguro de que le valdrá…"

Tragué saliva, le miré sin decir palabra, cogí el sujetador y me metí en el probador. Total, estaba sola con él, nadie se iba a enterar… Además, ya que me estaba tocando tanto las narices, quería que viera lo bien que me quedaba ese sujetador, a ver si le quedaba tan bien a su chica especial y muy, muy sexy (bueno, yo no es que sea creída pero, estaba tan picada que me entraban unas ganas tremendas de ver a la chica en cuestión...) … Dejé la cortina del probador un poco entreabierta y por el espejo pude ver que no me quitaba el ojo de encima, me hice la loca como si no me hubiera dado cuenta… ¿Sabría su querida chica sexy que él era un voyeur?... Me quité la camiseta roja, me quité mi sujetador, me observé en el espejo acariciándome el pecho y asegurándome de que él seguía con sus ojos puestos en mí, me puse el dichoso sujetador, abrí el probador de golpe y le pregunté "¿Qué le parece?" Él tragó saliva, aguantó un "wow" que estuvo a punto de dejar escapar y dijo "Sí, es perfecto, le quedará perfecto" "Muy bien, esta talla entonces…" "Sí"

Entré en el probador, me quité el sujetador, me puse la camiseta sin ponerme el sujetador porque quería que el tío se fuera cuanto antes. Metí el maldito conjunto en la caja, quité el precio, lo envolví para regalo y lo metí en una bolsa. "Aquí tiene, le meto un probador de una de nuestras colonias, es muy… sexy" "Gracias, muy amable" Pagó con tarjeta y se fue. Cogí mi sujetador del probador, recogí un poco, cerré y huí a casa, deseando no encontrarme a mi vecino… Pero se ve que Dios no quiso echarme una mano esta vez y le vi, otra vez me saludó con su mejor sonrisa, yo le miré, le saludé secamente y entré en mi casa.

Me cambié de ropa, comí y me eché una siesta tratando de no pensar en lo que había pasado... Era viernes. Mis amigas me llamaron para salir a tomar algo pero les dije que no me apetecía, que ya saldría el sábado… Preparé un baño con sales y mucha espuma, lo necesitaba… Salí, me sequé el pelo, me puse una pinza para estar más cómoda y me puse un camisón, cortito, buen escote en pico, raso blanco, y un tanguita semitransparente de color rojo, encendí el televisor y me senté en el sofá. Me quedé medio adormecida, sonó el timbre de la puerta, me desperté…

¿Había sonado de verdad o era la tele? Volvió a sonar, no había duda, alguien estaba llamando a mi puerta. Apagué el televisor, me levanté y fui a la puerta. Miré por la mirilla… Era mi vecino! Qué c. hacía mi vecino llamando a mi puerta?! Qué se fuera con su chica especial y sexy!... Me solté el pelo y me lo acicalé un poco, abrí de golpe, ya que estábamos que me viera con mi camisoncito, a ver si yo era sexy o no... Sonrió muy pícaramente y sacó la mano de detrás de su espalda, la movió unas cuantas veces, tenía un paquete que yo conocía perfectamente, un paquete que había envuelto yo misma… Un precioso conjunto morado de tanga y sujetador de encaje de Christian Dior…

Había comprado el conjunto para mí! No me lo podía creer… Me quedé parada un segundo sin saber cómo reaccionar (lo reconozco, me había dejado KO!) y preguntó, moviendo el dichoso regalo para que
[ Pulsa para ampliar ]

[ Pulsa para ampliar ]
no hubiera duda de que era para mí, "puedo entrar?". Dije que sí con la cabeza, entró, cerró la puerta y se abalanzó sobre mí, cogiéndome de la cintura y dándome un besazo en los labios que yo no quise que se acabara… Al terminar, le miré a los ojos, le cogí de la mano y le llevé directo a mi habitación, por el camino, él tiró el conjunto de Dior al sofá.

Llegamos a mi habitación, me cogió de la cintura y me lanzó a la cama, qué morbazo, nunca en mi vida había estado con un tío tan sumamente ardiente… Pura pasión, fogoso, apasionado, efusivo… Exactamente lo que yo busco… Me puso a mil sólo con eso… Se puso encima de mí y empezó a besarme por todas partes como si se le fuera la vida en ello, yo no podía estar más cachonda y él se restregaba contra mi cuerpo para hacerme sentir su polla, aunque fuera por encima de la ropa. Bajó sus manos y sin dejar de besarme empezó a recorrer mis piernas desde las rodillas hasta los muslos subiéndome el camisón para arriba, me lo quitó en un segundo, le ayudé a quitarse la camisa, el pantalón, los zapatos… Se levantó un segundo para observarme, en sus ojos sólo había deseo… (Supongo que lo mismo que en los míos…) Empezó a lamerme las tetas, mientras con una mano comenzó a acariciar mi pubis por debajo de mi tanga, y yo como podía acariciaba su polla por debajo de su bóxer.

Volvió a besarme en los labios, mientras con las dos manos me quitaba el tanga con ímpetu y yo le quitaba los bóxer. Nos masturbamos un poco y en seguida comenzó a comerme el coño; casi no podía creérmelo, por lo general, todos los tíos con los que he estado (quitando mi hermanito, jejeje) iban a lo suyo y éste era el primero que iba directo a darme placer a mí... Así se hace!... Le dije que cambiara de postura y al momento supo a lo que me refería e hicimos juntos un 69, me encanta ese número!... Después de una buena corrida, volvió a recorrer todo mi cuerpo a besos mientras nos masturbábamos con la mano, yo cerré los ojos y, al poco, él empezó a metérmela poco a poco, muy poco a poco; cada vez daba un empujoncito más pero, me encantaba que fuera tan despacio, me encantaba y a la vez me desesperaba porque estaba deseando sentirle totalmente dentro de mí... Por fin, después de unos momentos de deseo y "desesperación", me la metió hasta el fondo una y otra vez, y tuve el mejor multiorgasmo de mi vida.

Después, nos besamos y acariciamos hasta que nos quedamos dormidos...


8.8400 PUNTOS  |  ENVIAR A UN AMIGO  |  COMENTAR  |  VOTAR | Atras


ENLACES TOP RECOMENDADOS
Relatos Eróticos
Relatos Eróticos



www.librored.com no se responsabiliza de los comentarios o expresiones que puedan incluirse en los relatos, así como de los nombres o identidades indicados, llegado el caso. Si desea que, por motivos personales o de otra índole algún relato sea eliminado de nuestra página, puede remitirnos un mensaje a la dirección arriba indicada, haciendo constar los motivos.
De la misma forma, si Ud. es webmaster de alguna web de relatos y alguno de los que incluimos tiene derechos reservados, no tendremos el menor inconveniente de retirarlo.
Nuestro objetivo no es otro que entretener a través de lecturas eróticas. Agradecemos vuestra colaboración.
librored

USUARIO:
CONTRASEÑA:

 

 
LIBRORED.com© Spacio Global Media S.L. , todos los derechos reservados / Aviso Legal y Condiciones / Home