Fue en Casa de Campos, teníamos un seminario y tenía que compartir la habitación con José, uno de los empleados nuevos, después del seminario y bañarme yo primero, estaba tendido en la cama, con apenas una toalla en el torso.
José un moreno de 6\'2 salió del baño, desnudo y se comenzó a peinar frente al espejo, era alto, de buen peso para su estatura y le guindaba una verga que se veía gruesa y a pesar de no estar erecta de buen tamaño, mi verga delató mis pensamientos, él se viro y vio el bulto que se elevaba debajo de la toalla.
Coño macho no me digas que te gusto... me dijo poniendo su verga prácticamente frente a mi cara, nunca un hombre me lo ha hecho, sabes, pero estoy tan estresado que aceptaría de buenas ganas una mamada si quieres, claro está...
Bueno le contesté a decir verdad me encanta tu proposición, agarré aquel miembro y me lo comencé a chupar poco a poco hasta verlo crecer desproporcionalmente, no cabía realmente en mi boca, mis manos lo pajeaban lentamente mientras su verga llegaba casi a mi garganta.
Mis manos jugueteaban con sus firmes nalgas que eran todavía vírgenes, me agarró mi cabeza y firmemente la llevaba a su pene una y otra vez, sentí el chorro de su leche que por poco me ahoga en mi lengua y en mi garganta... ahhh me vengo me gritaba, mientras caía después en la cama casi sin fuerza...
Luego me comenta, que de hecho yo no soy marica....le expliqué que se puede ser bisexual... y que no hay problemas. Le conté mi poca experiencia con Víctor y Juan... eso surtió efecto, mi verga estaba intacta en búsqueda de una buena mamada y culo esa noche... bueno tengo que devolverte el favor y se arrodilló frente a mí y comenzó a besarme en todas mis partes hasta llegar a la cabeza de mi verga.
Sus labios gruesos comenzaron a lamerlo y a chuparlo, hasta que se hundió mi verga en su boca... estaba a punto de estallar viéndolo a él como se masajeaba su pene y tocaba su ano, de repente un toque de suerte, quiero que me la metas ya... busqué en mi gaveta un poco de aceite y me lo unté en mi punta y en su ojete mientras le mamaba su culo abriendo el orificio y dilatando su ano con mis dedos.
A medida que sus gemidos fueron intensificándose, sabía que estaba listo para iniciarlo... sus nalgas eran firmes e impedían la entrada de mi verga que siempre ha sido gorda...
Finalmente se la introduje y lentamente iniciamos por una larga hora el mete y saca que resultó ser una ricura total, las palmadas en sus nalgas intensificaron su ritmo, finalmente él mismo se movía a su propio ritmo y veía yo como él se metía mi verga en ese pequeño orificio...
Le cogí su verga y comencé a pajearlo... increíblemente conseguí su segundo lechazo en poco tiempo... me matas, me gritaba... ay coño me voy a venir, así la quiero, la quieres... ¡Ahhhhhh!
Después de lavarme, finalmente me saco mi leche con una mamada en mi culo mientras me pajeaba...
Esa noche el seminario fue fructífero y así disfruté por tres largos días de coger con aquel moreno...
|