Me dirijo a Vds., con gran angustia y desesperación, porque veo que tocan el tema que a mi me atormenta el ¡INCESTO! No se que hacer, estoy confusa; me gustaría que dieran una orientación.
Tengo 40 años y dicen que no estoy mal, soy rubia y unas buenas curvas. El caso es que me quedé viuda hace dos años, y como la pensión era pequeña, a la vez que tenia un hijo (carlitos que ya tiene 20 años y está en la Universidad) tuve que sopesar la posibilidad de ponerme a trabajar, así que hice de la necesidad virtud, y lo que tuve más a mano fue ofrecerme de masajista, que era lo que había hecho de soltera, trabajando en un salón de belleza.
Al principio para coger practica y seguridad atendí a vecinas y amigas etc., luego fui abriendo las posibilidades poniendo un anuncio... primero a mujeres pero luego lo amplié a servicio mixto recibiendo a caballeros, porque los ingresos eran insuficientes.
Aquí dieron comienzo mis problemas. Porque soy joven y siempre he sido muy ardiente sexualmente, mi marido me satisfacía no todo lo que yo quería. Así que cuando atendía a hombres jóvenes, y no tanto, y los veía excitados, me ponía malísima, y tenía que apagar estas calenturas con duchas y frías y muchos tocamientos solitarios y sórdidos. No obstante lo peor estaba por venir.
Y ocurrió cuando carlitos llego un día a casa diciendo que jugando al baloncesto, le habían dado un golpe en los riñones, y que le dolía mucho, como solución no se me ocurrió otra cosa, que darle un masaje, para aliviarle, ese dolor agudo que tenia. El caso es que al entrar en el gabinete que tengo habilitado para dar los masajes, me noté rara y excitada al ver a mi hijo como se desnudaba delante de mi, solo se quedó con el slip, como era de tejido fino se le marcaba totalmente la polla... ¡oh, que polla! su padre no la tenia igual ni cuando la tenia en erección.
Cielo, túmbate en la camilla boca abajo, le dije, haciendo un gran esfuerzo para que mi voz no se quebrase y notase mi estado de animo. Le di un intenso masaje por la zona dorsal, y al finalizar le pregunte: ¿Has notado alivio mi amor? Si mamá...acompaño la afirmación con un beso muy poco casto, casi me besó en los labios, cosa que no solía hacer...a la vez que se pegaba a mi cuerpo restregándome esa polla que se le había excitado dentro del slip por mi zona púbica.
Aquel día me tuve que masturbar más de una vez. Al medio día siguiente, al regresar de la U, le pregunté como iba del golpe, me contestó que mejor, pero que le debía dar otro masaje, traté de aparentar tranquilidad y para quitarle morbo le dije que tenia suerte porque a esa hora no tenia ningún cliente, y se lo podría dar más intenso y por todo el cuerpo, entramos en el gabinete, y al volver a contemplar el slip que aprisionaba aquel pollón, no se de donde me salió la voz pero le dije......yo creo que seria mejor que te quedases totalmente desnudo, pues te daré mejor el masaje completo.
Al verle la polla, que en estado semiflácido tendría unos 18 cm, mojé las braguitas que llevaba. A lo largo del masaje que duró una hora, tuve varios orgasmos, cuando le pasaba las manos por el culo, muslos, ano, rozamientos en los testículos, notaba como su polla se excitaba.
Al terminar como la vez anterior me dijo las gracias y con un mamá muy sensual... me besó esta vez en la boca restregándome su polla sin miramientos y poniéndome las manos en el culo.... y entre beso y beso me dijo con una frialdad canallesca....mamá yo creo que el dolor va ser más de un frío que del golpe ...y es que en mi habitación hay una corriente terrible.....¿porque no me acuesto contigo unos días a ver que sucede?......me dijo con mucho morbo y dejando la pregunta en el aire, para que yo recogiera ese guante...o esa polla, según se entienda.
No le respondí: pero aquí les pido ayuda o consejo, que hago porque físicamente el cuerpo me pide esa polla dentro de mi, pero es mi hijo, le produciré algún trauma o a mi, como me afectara psicológicamente.
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