Desde el año 2000, en el que le fui infiel a mi esposa con Denisse, mi conducta había sido casi intachable.. pero, las circunstancias y esta extraña y envidiable suerte mía con las chicas no permitirían que mi fidelidad perdurara por mucho tiempo.
Corría el mes de abril del año pasado y un amigo llegó hasta mi despacho a solicitarme un favor. Según me dijo su cuñada se había separado del marido y estaba intentando sacar adelante su hogar con la ayuda de su hija Carolina quien estaba estudiando Secretariado Bilingüe y para quien venía a pedirme empleo. La verdad es que por entonces ya tenía a alguien en el puesto.. pero, nada me costaba hacerle el servicio así que accedí en aceptarla hasta fin de año.
Fue así que llegado el lunes 12 de abril de 2004 se presentó Carolina a mi despacho. La impresión que me dejó fue la de una chica bastante eficiente.. además, de ser muy atractiva. Por ello, dispuse en que se convirtiese en mi secretaria personal no sólo por su extraordinaria eficiencia sino además por sus preciosas piernas.
Poco a poco fuimos desarrollando una amistad muy particular y así acabé descubriendo que sus gustos y aspiraciones eran bastante finos y costosos a pesar de su escasa situación económica. Además, me enteré de que tenía un noviecito con el que ya se había acostado porque había creído amarlo y porque- ".....desde muy joven quería saber que se siente tener a un hombre allí abajito".. –expresiones suyas que me permitieron conocer su temperamento de mujer ardiente. Carolina fue sincera desde el comienzo y no tardó en confesarme que su relación con "..el termo de Miguel Ángel".. era un fracaso, pues, solo servía para "..calentarla".... pero, no sabía satisfacerla, que ella buscaba un hombre de verdad que supiera hacerla sentir mujer y que le comprase todo lo que ella se merecía.
No tardó mucho en despertar mi lívido.. pero, mi temor a verme involucrado en una relación conflictiva que pudiese llevarme a un posible chantaje me detuvieron. Yo sabía que Carolina era capaz de todo por conseguir lo que quería y eso me hacía frenarme y no avanzar más de lo debido.
Todo pareció estar bajo control hasta que la noche del viernes 23 de julio del 2004, cuando nos habíamos quedado hasta tarde para terminar el balance de medio año me sorprendió con un strip-tese en la propia oficina cuando todos se habían marchado.
Aquello fue demasiado para mí y como un perro hambriento me lance sobre aquella hembra en celo y me abalancé sobre su ardiente cuerpo de joven mujer como un verdadero poseso. Nuestro primer encuentro sobre la tibia alfombra de nuestra oficina fue muy especial. La chica sabía lo que quería y yo no la podía defraudar. Por primera vez estuve ante una mujer dominante y su actitud me descontroló un poco al comienzo.. pero, hice denodados esfuerzos y evité a toda costa vaciarle mi leche caliente en su rostro cuando ella sometió a mi verga a una sin igual sesión lingual. Cuando se dio cuenta que sus esfuerzos eran vanos y que mi potente erección no retrocedía en lo más mínimo sólo añadió "..Eres mejor de lo que suponía".... entonces la coloqué sobre mi escritorio y ubicando sus piernas sobre mis hombros me posicione estratégicamente frente a su humedecida chuchita y se la comí a besos y a lengüetazos hasta conseguir que se viniese en mi cara en un orgasmo muy intenso que la hizo gemir y retorcerse de placer sobre los documentos que al día siguiente ordenaríamos entre miradas cómplices para no despertar sospechas.
Después de ésta sesión oral la tuve a mi merced y la sometí a una gama de posiciones que me permitieron dominarla y someterla a mis juegos durante casi una hora, tiempo durante el cual logré llevarla varias veces al orgasmo a tal punto que cuando salimos del edificio me confesó que las piernas le temblaban y que sentía mucho sueño.
Antes de terminar se ofreció a mamarmela y me lo hizo con tal pasión que acabe por correrme en su boca, lo que ella aprovecho para beberse todo mi líquido lácteo y confesarme que era mejor que el de Miguel Ángel.
Después de llevarla a su casa volví a la mía y antes de que mi mujer sospechase me metí a la ducha y borre todas las evidencias de mi nueva aventura.
A la mañana siguiente la encontré como de costumbre en su puesto de trabajo y me saludo muy formal dándome a entender que no tenía nada de que temer.
En cuanto tuve la oportunidad aproveché para entregarle una cajita con una bisutería fina que compré para ella antes de llegar al trabajo y al recibirla me agradeció con un beso y añadió "..Espero que la próxima vez sean genuinas"... Dejándome en claro que conocía de joyas.
Al medio día, Carolina, me alcanzó unos documentos para firmar y añadió –al tiempo que me entregaba un sobre- "..Este es personal"... Al abrirlo me encontré con un memorandum que decía:
MEMORANDUM XXX
A : Mi Amante Perfecto
De : Su Gatita Mimosa
Asunto : EXPRESO FELICITACIÓN Y ANUNCIO RECOMPENSA
Fecha : 2004-JULIO-24
Por el presente expreso a usted, Mi Amorzote Consentido, mi más húmedo agradecimiento por la magnífica noche de placer que nos obsequió a esta su servidora y a mi tierno"..conejito".. el pasado viernes 23 del presente.. y le comunicó que en recompensa a su maravillosa labor le ofrezco estrenar mi "..bizcochito virgen".. cuando usted estime prudente.
Sin otro particular
Siempre suya.
Carolina Hanz
Su Gatita Mimosa
Esa misma noche pactamos un encuentro especial en un siscreto hotel a las afueras de Chiclayo (Perú) y en aquella ocasión probé de su cuerpo la dulce ambrosia del Olimpo
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Esa noche lucía mas bella que nunca cubierta con un jean apretado color negro, un top del mismo color y una casaca de cuero encima.. además llevaba botas y el cabello recogido en una cola.
Desde que íbamos en el auto, Carolina, estaba muy ardiente.. por ello, no tardó en bajarme la cremallera del pantalón para liberar a mi pene y empezar a darle mimos con sus labios. Me dio una muy buena mamada y cuando me dejó al borde de la eyaculación añadió -"..¿Te gustó?"..- y solo respondí –"..Ahora entiendo porque en tu expediente decía experta en lenguas...!- y ambos reímos.
Al llegar al hotel ambos nos sentíamos nerviosos por el temor de ser descubiertos por algún conocido.. por ello, nos registramos con nombres falsos y nos dirigimos a la habitación 101 del Hotel Plaza Cívica. Instalados ya, fue ella quien dio la iniciativa al besarme e irme desnudando. Sus manos y labios parecían saber muy bien lo que había que hacer.. así que en cuestión de minutos estaba desnudo y con una erección envidiable. No podía quedarme así.. yo desnudo y ella vestida.. así que, procedí a quitarle prenda por prenda y en breves minutos la tuve a flor de piel mientras mis manos recorrían tan gráciles formas que agudizaban mis cinco sentidos como si con ellos quisiera adherir su delicada y tibia piel a la mía.
Por supuesto que mis labios y mi lengua no habían descansado de hurgar en su boquita.. mientras mi diestra se dedicaba a masajear los labios de su conchita bastante humedecidos por sus propios flujos vaginales y mi otra mano se regodeaba amasando y apretujando los cachetitos de su redondo, turgente y bien formado culito que en cuestión de minutos sabría lo que se siente tener una buena verga adentro.
Ambos estábamos de pié cuando de pronto sentí que de un solo impulso, Carolina, se sujeto con sus brazos de mi cuello y con sus piernas de mi cintura.. formando un estupendo "..canguro".. con el que la "..cabeza".. de mi miembro caliente se empapaba con la humedad de su sexo hambriento sin llegar a penetrarla. Aquella actitud me hizo olvidar mi rutina y, depositándola sobre el lecho, deje a mi aparato actuar por si sólo y vi como aquella carne caliente y dura se perdía en la palpitante intimidad de mi joven secretaría.
La sensación que me produjo estar dentro de aquella muchacha a quien todos los días veía sentada frente a la computadora realizando el trabajo que yo le dictaba mientras me solazaba mirándole sus ricas piernas.. era morbosamente deliciosa.. así que bombeé ese coñito a mi antojo al tiempo que ella se quejaba y se retorcía de placer sobre la sábana blanca de aquella inolvidable habitación 101 en donde estratégicamente tenía escondida mi camarita.
Los minutos que siguieron me permitieron "..clavar mi verga".. a aquella chica y ensayar posturas nuevas poses logrando aumentar su gozo hasta hacerla estallar en oleajes de orgasmos que terminaron por provocarme el mío propio descargando sobre su rostro un buen chorro de semen, el que ella se trago por completo y propia iniciativa.
Terminada esta parte ambos nos dejamos caer sobre la cama para disfrutar en silencio de nuestros orgasmos. Pasados los minutos pedimos un par de Pisco Saurs a la habitación y entre copa y copa nos volvimos a encender
Los besos apasionados y las caricias encendidas pronto volvieron a aparecer.. pero, esta vez con más ansias que antes, pues, ambos sabíamos que lo que seguía era inaugurarle el huequito posterior y eso nos enloquecía a ambos.
Primero opté por aplicarle un buen "..beso negro".... así que, la coloqué en cuatro patas sobre la cama y sepulté –literalmente- mi rostro entre las carnosas nalguitas de aquella apetitosa mujer y le empecé a lengüetear el hoyito de su culo que desde ese momento lo note bastante chiquitito.. pero, para mis gustos estaba perfecto.
Mi trabajo lingual sobre su cerrado anito la hacían estremecerse.. así que decidí aumentar su arrechura metiéndole un par de dedos por su humedecida vagina. De Allí obtuve la lubricación que necesitaba y con mis dedos embadurnados con sus propios jugos probé irle dilatando ese delicioso agujerito que pronto sentiría mi virilidad.
En un primer momento la invasión de mis dedos en su culito parecieron incomodarle.. pero, con paciencia y cuidado fue acostumbrándose uno a uno a medida que se los iba metiendo y cuando ya estaba habituada a tres de mis falanges procedí a acomodarme tras de ella quien permanecía en cuatro sobre la cama con su culito levantado y listo para ser sacrificado por mi enhiesto miembro.. como si fuera una inocente ovejita antes de entrar al matadero. Entonces le coloque mi herramienta de carne a la entrada de su culito y cuando sintió el calor de su amoratada cabeza entrar en contacto con su dilatado esfínter no pudo controlar el temblor de sus piernas y el suplicarme diciéndome "..Despacito porfi que no me.......duela".. y antes de terminar la frase mis huevos ya estaban en contacto con su conchita y mi miembro se encontraba completamente encajado en lo mas profundo de su redondo culo. A partir de ese momento mis enculadas fueron haciéndose mas rápidas a medida que nuestros niveles de excitación aumentaban. Fueron largos minutos en los que su culo estuvo enganchado a mi pene hasta que ambos explotamos de placer y terminé por llenar el culo de mi linda secretaria con mi tibia leche. Luego disfruté extasiado con la visión de culito recién estrenado y fui recompensado por un fogoso beso de sus labios como señal de gratitud, pues, me confesó no haber sentido el más mínimo dolor.
Después de aquel inolvidable encuentro se sucedieron muchos otros hasta que el sábado 04 de diciembre lo hicimos por última vez a manera de despedida de soltera, pues, el miércoles 08 (Día de la Purísima Concepción), se casó de blanco como una virginal novia con el pobrecito de Miguel Ángel quien para entonces tenía un buen empleo y podía satisfacer los caprichos de su mujer.. por lo menos, los económicos.
Hace poco nos encontramos en un evento de ejecutivos y sólo nuestras cómplices miradas supieron lo que nos queríamos decir.
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