Hello! Me describo soy un joven alto, flaco, abdomen desarrollado, de rasgos italianos, y modestamente debo decir que estoy muy bien. Estudio en un colegio de prestigio y tengo una vida correspondiente a la clase alta de Chile. Vivo en un condominio de casas hermosas, todo un lujo, pero a veces me dan algunos antojos no muy correspondientes a mi clase social.
La verdad lo que les voy a contar ocurrió hace un par de días. Por la presión que hay en mi casa, hay mucha gente ocupada de ti, y eso a veces me aburre, además que no tengo mucho espacio para hacer cosas, como ver porno, y hacerme las buenas pajas.
Es por esto, que decidí que esto tenía que cambiar, lógico que ni tonto dejaría mi casa, así es que hace un tiempo ante la inminente necesidad de satisfacer a mis órganos reproductores, salgo a masturbarme a las calles.
Pienso que es algo riesgoso andar con una bicicleta Oxford del año por ahí (doradita, doble suspensión, por si me ven por ahí), pero igual lo hago, me voy hacia donde están los lugares alejados.
Llegué a una calle recién abierta la semana pasada. Ahí empecé por mirar a todos los lados, para ver si había alguien pero la verdad no vi a nadie, había ido sin bóxer, a penas me bajé la cremallera se me puso como piedra.
No hay nada más excitante que sentir el pene al viento. Lo hago también cuando ando en bicicleta, obvio cuando nadie ve, aunque cuando me han visto me ha excitado mucho. Me excita pajearme en público.
Pero como decía, llegué a una calle recién abierta… y vi a todos lados, no vi a nadie, ya estaba todo empalmado ahí cuando vi que un jardinero estaba cortando el pasto, pensé en parar pero no le di importancia así que seguí pero no me di cuenta que el desgraciado miró. Tenía los ojos cerrados y obviamente se notaba lo que estaba haciendo. Vi un reflejo y me asusté pero me tocó el hombro y me dijo: -¿Qué hace amigo? Yo me quedé atónito al ver que el tipo tuvo las agallas de acercarse a mí.
-Nada, le dije asustado.
-¿cómo que nada? -Nada, poo, lance una risa de miedo. ¿Vio? -Si… ¿porqué acá? -Si ya viste lo que estaba haciendo ¿para que me humillas más? -No, si es cierto que todos somos hombres y todo bien.
-¿Entonces? -Que por aquí pasan niños y te pueden ver y ahí ¿cómo les explicas? -Entonces déjame ir… -Tú vives en el condominio ¿no?, te sugiero que entres por otra entrada por que el tipo que está ahí ha cachado varias veces a pajeros por aquí y llama a los policías no más.
-Gracias, me voy entonces.
-Espera.
-¿qué? -Ven si quieres terminar yo se donde.
Me llevó a un lugar que quedaba cerca, entre medio de una viña que queda cerca. Yo estaba de espaldas a él. Pero cuando me iba a dar vuelta para preguntarle que si se iba a ir mientras yo jugaba, me di vuelta y lo vi ahí haciéndose una paja en toda ley. Yo quedé atónito, la verdad es que nunca había estado con un desconocido haciéndome una paja, esta bien con los amigos, las medias orgía en el colegio, con las mejores minas del país, pero con un extraño, que además tenía un pene del tercio que del mío, era algo nuevo, pero sin pensarlo dos veces me empezó a describir a las minas de sus fantasías, yo me entusiasme rápido con el cuento.
Me contó de unas rubias tetonas pero el coño de su madre califa tenía una porno, y eso empezó a gatillarme un orgasmo de película, lancé chorros y chorros de amarga leche sobre mi camisa, al instante mi nuevo amigo se corrió pero en menor cantidad, ahí me confesó que él venía ahí con su gemelo a divertirse.
Cuento cortó de ahí en adelante que lo recomendé en casa para ser parte de mi staff de empleados. Ahora es mi chofer, y su hermano trabaja en una de mis empresas, ahora cada vez que tengo que ir a desfilar a alguna playa, me lleva él, ya sea a Reñaca o a Viña, y suelo viajar en el Mitsubishi Montero con vidrios traseros polarizados, ahí doy rienda suelta a mi imaginación, abro el spoiler, y todas las ventanas, y me desnudo para sentir el viento en mi cuerpo. Es lo máximo, y cuando tengo el placer una película porno en el DVD del auto, llega a ser una experiencia que hay que vivir.
Después les cuento como me fue en el último desfile de la temporada en Reñaca en donde hubo para rato…
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