Así que al final me decidí a volver a la laguna, y esa decisión me hizo ser lo que soy ahora. Si todo hubiera quedado en que me violaron como una nena y esa follada no me hubiera despertado mi parte de putita, hoy talvez no sería una nena con pollita.
Pero el destino fue así, yo tenía demasiado caliente el cuerpo y esos pibes me agarraron justito a tiempo. La cola todavía me molestaba por las dos pollas que había recibido, y no despacito, porque los pibes estarían acostumbrados a follarse a las putas de ahí, y a mí me la dieron como a una reventada de las peores.
Con algo de miedo fui, me desnudé como otras veces y me metí en el agua. Era como que sentía en toda la piel el contacto con los dos pibes, ya entré al agua al palo total, pero no me pajié sino que gocé sentir el agua en todo mi cuerpo y eso me hizo recordar y sentir de nuevo todo lo del día anterior. Estuve horas ahí, metida en el agua, me salía a recibir el sol, me volvía a meter, casi todo el tiempo con mi pollita dura, pero los pibes no aparecieron y a la tardecita me volví a la casa. La verdad es que estaba decepcionada, y ahí me di cuenta que me había gustado MUCHO lo que me habían hecho, y que estaba esperando que me lo hicieran de nuevo.
Esa noche me pajié dos veces pensando en esas pollas duras que casi ni había tocado, quería verlos de nuevo para agarrárselas y apretarme entre los dos y que me las clavaran otra vez aunque me hicieran gritar.
Al día siguiente estaba excitadísima, ansiosa por volver a la laguna, deseando que volvieran, porque si iban y me veían ahí de nuevo desnuda iban a saber que me había gustado y quería más.
Apenas almorcé me fui, mirando para todos lados, pero nada. Me desnudé, me tocaba los pezones y descubrí que se me ponían re duros, me agarré la pollita y me mandé una paja de aquellas, rocié el agua, esa vez con una acabada tremenda que me dejó temblando. Me senté en la laguna con el agua a la cintura y me hice otra, y estaba apenas acabada cuando los vi venir a lo lejos. Venían derechito a mí, me quedé ahí sentadita quieta y los esperé.
Me vieron y como a una cuadra los dos sacaron las pollas afuera y me las mostraron, se las agarraban con la mano y me gritaban cosas que no entendía, hasta que estuvieron al lado y se desnudaron mirándome con cara de degenerados, yo nunca había visto esa expresión que después tanto me gusta provocarles a los que me follan.
"Hoy vamos a tener nena otra vez", dijo uno y se metió al agua y me empujó hundiéndome toda, por suerte no era en lo profundo, así que la cabeza me quedaba afuera. Me sacaron entre los dos arrastrando del agua por los brazos y en la orilla me dieron vuelta boca abajo, uno dijo "le gustó la polla a la pendeja", el otro se rió y dijo "es rica pendeja, hoy va a tener mucha polla", y empezaron. Yo ya sabía lo que me iban a hacer y lo esperaba con ganas. Uno se me montó encima por atrás, me abrió los muslos, buscó mi agujerito y me la enterró entera en segundos, me dolió pero ya no tanto, pero lo mismo recuerdo haber gritado y pataleado abajo del pibe, hasta que sentí que me daba con los huevos contra las nalgas y ahí me galopó a lo bestia aplastándome contra el pasto mientras el otro me miraba y se cagaba de risa, con la polla al re palo delante de mi cara.
El que me follaba me la sacó y me di vuelta y se la vi chorreando leche, y le dijo al otro "ahora vos, está tiernita hoy, ¡te la puedes follar entera, se entrega todita! ¡Buena puta nos encontramos!"
Pero el otro me enseñó una follada distinta, que me re gustó y todavía es la que prefiero: se sentó en el suelo y me puso montada de frente encima de las piernas de él, me levantó el culito y me la empezó a clavar sentada encima de su polla. Yo tenía la mía reparada de nuevo, me acuerdo que me salía juguito, el pibe la vio y dijo "yo te la voy a hacer a vos", y mientras me metía polla me agarró la mía con una mano y me pajió re duro, casi me hacía saltar encima de él mientras me clavaba, hasta que Nadya se acabó en la mano del pibe y le tiró leche en la panza y casi al mismo tiempo él me sacudió como yo ya sabía, y me acabó en el culito a mí, muy adentro, me sentía llena de polla y esa vez ya la cosa me enloqueció de gusto, no me lo quería desclavar, lo chuponié en la boca y seguimos haciendo de nuevo lo mismo hasta que me sacó lechita de nuevo y después él me re folló de nuevo, pero ya ahí el otro me puso la polla en la cara, me dijo "ábrela, putita, cómemela", y eso hice. Me metió polla en la boquita y me decía "chúpala, putita, mámala que te doy leche, sácame la leche, putita linda". No se me había ocurrido que una polla también es para chuparla, pero se la chupé, así toda follada, hasta que sentí el chorro de la acabadota de él adentro de mi boca y me tapó la nariz y me obligó a tragármela. Sentí esa leche darme en el paladar y me provocó arcadas, pero me la tragué porque no tenía otra alternativa. Tenía un sabor raro, diferente a todo, sólo bastante después aprendí a diferenciar los sabores de diferentes acabadas. Esa primera era amarga, me raspó la garganta.
Después de eso me dejaron. Yo estaba nada más que para la follada, casi ni hablaban conmigo, solamente querían mi culito y mi boca, y yo ya era una tremenda putita de 11 años...
Esa noche soñé con ellos y me desperté con la pollita dura, y qué hizo Nadya? Se la pajió otra vez en la cama hasta que me quedé dormida, agotada.
Más de una semana siguió así la cosa, yo iba, los esperaba en bolitas, me re follaban, me hacían tragar acabadas, me pajiaban y me hacían acabarme como una animalita, hasta que me fui del campo. Me hicieron pajiarlos a ellos y me enseñaron cómo hacerlo, por eso soy una expertita en pajas...
El drama vino después, porque yo ya era una adicta a la polla y no tenía con quién, pero otro día cuento qué hice para tener pollas.
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