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El profesor de matematicas   (Transexuales)
 
AUTOR: Anónimo
 

Hola a todos y todas, soy Lola de Perú, en esta ocasión voy a contarles la tercera parte de mi historia, en mis anteriores relatos les conté como mi amigo Carlos me desvirgó, bueno después de ese día quedamos como enamorados/amantes y hacíamos el amor cada dos días más o menos, me acuerdo la vez que estábamos en el ascensor y hubo un apagón aproveché la circunstancias para darle una mamada terminando con una culeada fenomenal que me dio Carlos; si bien no podía estar vestida como nenita en todo momento si llevaba puesto todo el día lencería femenina, eso le gustaba a Carlos y lo arrechaba incluso me la ponía cuando iba al colegio porque Carlos siempre pasaba a recogerme y a veces terminábamos haciendo el amor o yo le daba una suculenta mamada.

Como debía tener cuidado para que no se me notara el brassier usaba uno de copa chica y muy delgadito en todos los sentidos, para ocultarlo más, debía ponerme una playera pegadita, luego la blusa y por último la chompa, con la tanga no había problemas por que llevaba el pantalón suelto y hasta la cintura además que la chompa me llegaba casi a la mitad del trasero, pero creo que algo debió de haber cambiado en mí porque a la semana de que Carlos me penetrara por primera vez los chicos de mi colegio comenzaron a molestarme como marica, algunos me metían la mano agarrándome las nalgas y otros más osados me abrazaban por detrás haciendo movimientos como si me estuvieran taladrando o se movían en forma lateral sobándose en mi trasero yo la verdad que a parte de decirles que no me jodan nunca hice nada tal vez por que muy en el fondo me gustaban esos jueguitos y también por temor a confirmarles que si me gusta el pene y me golpeen o me discriminen en forma total o lo que es peor que mis padres se enteren.

La cosa es que un día de clases normal, cuando estábamos en el recreo o descanso como quieran llamarlo, un compañero denunció que el lapicero de su papá, que era bañado en oro, y que lo había traído al colegio no estaba, la directora comenzó a rebuscar en nuestras cosas para ver si lo encontraba y ordenó a tres profesores que nos hagan un registro exhaustivo cada uno en un ambiente distinto, a mí me tocó en el grupo del profe Reyes que enseñaba matemáticas, era un hombre grueso trigueño de unos 50 años aproximadamente, tenía un poco de cabello a los costados siendo la parte media de su cabeza calva sus manos eran gruesas y ásperas similar a la de los albañiles, era una persona amargada y renegón si alguno se movía, conversaba o se sonriera en su clase lo expulsaba, también sabíamos que era separado hace tres años, que no asistía a reuniones o fiestas y que nunca se le conoció pareja, muchos de mis compañeros argumentaban que era la falta de sexo el motivo de su mal carácter.

Cuando estaba en la fila esperando el turno que me revise salió un compañero del cuarto donde estaba el profe Reyes y nos contó que el profesor le ordenó desvestirse para su registro, esto me puso muy nerviosa ya que yo llevaba debajo del uniforme escolar un brassier con encajes blanco y tanga transparente en la parte delantera también blanca, no se me ocurría que excusa le daría al profe hasta que me tocó mi turno, ingresé al cuarto que en realidad era el baño de profesores y el profe Reyes me dijo que me desnudara para revisar mis prendas y ver que no tenga nada escondido entre el cuerpo, cuando me quedé en ropa interior se le cayeron mis pantalones que en esos momentos lo tenía en la mano, se quitó los lentes, los limpió y se los volvió a poner, se sentó en una silla recorriendo con su mirada todo mi cuerpo, yo estaba callada con mil cosas dando vueltas en mi cabeza hasta que me dijo: -Así que te gusta vestirte de mujer. Yo le puedo explicar. Tú no tienes que explicarme nada, te voy a suspender y que tus padres vengan al colegio a conversar conmigo. Por favor no me haga eso, esto fue una broma nada más. Con que una broma, haber acércate que de repente tienes escondido el lapicero en tu calzón o sostén. No lo tengo, revíseme por donde quiera que no lo va a encontrar.

Me acerqué y el profesor empezó a tocar mis pechos luego mis nalgas por encima de la trusa bajando luego sus manos acariciando mis piernas, me dijo que las tenía suavecitas preguntándome si me las afeitaba respondiéndole que no, que siempre fui lampiña lo único que me depilaba era la línea del bikini, para ese entonces noté que su rostro adusto había cambiado y su voz era más suave lo que hizo sentirme más en confianza para ser yo misma, me bajó la tanga hasta las rodillas y acarició mis glúteos, diciendo: "haber si acá está el lapicero". Introdujo un dedo por mi vagina/ano que me hizo soltar un gemido, que pasa me dijo, no me dirás que eres virgen; no, le respondí, pero solo lo he hecho con un chico y su dedo es más grueso que el pene de él (lo que era cierto) al mirar hacia abajo pude ver el bulto que sobresalía por un costado de su cierre, me incliné un poco estirando mi mano para sobarlo por encima del pantalón, le bajé el cierre soltando ese hermoso pene de su prisión, lo tomé entre mis manos, lo besé en la punta, luego corrí hacia atrás la piel y le pasé la lengua a todo lo largo, lo puse dentro de mi boca, yo me moría de la calentura mientras él me acariciaba los cabellos, lo chupaba como si fuera un delicioso chupete mientras succionaba su glande con mi boca.

Con la mano que estaba aprisionando su polla hacía movimientos de atrás para adelante como si lo estuviera pajeando, al sacarla de mi boca pude ver como de la punta salía líquido preseminal, le pasaba la lengua recogiendo todo su jugo y me la metía otra vez en la boca hasta que sentí el primer chorro de leche caliente, me retiro un poco y el segundo chorro me cae por la nariz y los ojos el profe me sujeta la cabeza y de un solo empujón me mete su pinga completita en la boca, siento como su leche se desliza lentamente por mi garganta, en el siguiente chorro eso y la enorme polla que llena mi boca me dificultan respirar y me producen arcadas que hacen que parte del semen llegue a mi nariz haciéndome lagrimear, él saca su pene y lo pasa por toda mi cara para terminar sus descargas, me levanto, me lavo la cara y me visto, pero antes de salir el profe me dice que nuestra conversación no ha terminado y que me espera en su departamento a la 7 p.m., pero que lleve ropa para vestirme de putita, en un papel escribe su dirección y me la entrega.

A la salida como siempre me esperaba Carlos, no le conté nada de lo sucedido para evitarme problemas, camino a la casa me metió a una casona vieja abandonada que estaba a punto de caerse, en uno de los cuartos semi destruidos me hizo suya, cuando llegué a mi casa mi mamá me dijo que había llamado el profesor Reyes, que te dijo, le pregunté asustada, me contó que con tus compañeros tienen que reunirse en su casa por que es su asesor para un trabajo, que de repente terminan tarde y que de ser así mejor te quedes a dormir en su casa, no te preocupes que ya tu papá autorizó a que te quedes en su casa, a mi mente vino la frase de que el profe Reyes no tenía sexo hace tres años y pensé que va desquitarse conmigo, bueno, me dije, ya esta hecho ahora toca prepararse para tremenda faena. A la hora convenida estaba tocando el timbre, el profe me abrió la puerta me hizo pasar a su dormitorio para que me cambiara mientras él me esperaba en la sala-comedor.

Me puse un brasier, tanga y porta ligas negro, unas medias negras de rejilla y unas grandes botas de tacón, me maquillé y me vestí con un conjunto de cuero azul marino que consistía en una chaqueta y una falda que me quedaba 15cm. arriba de la rodilla, cuando salí, estaba él sentado en una silla tomando una cerveza, al acercarme me invitó un vaso mientras me decía lo bonita que estaba, que tenía mucho parecido a su primera novia a quien nunca pudo hacerle el amor pese a las ganas que le tenía, pero que ahora se cobraría la revancha y con intereses, me senté a su costado y mientras conversábamos seguíamos tomando cerveza, ya nos habíamos tomado 4 botellas y me sentía mareada cuando puso música y me sacó a bailar, al principio puso sus manos en mis caderas por lo que yo puse mis brazos alrededor de su cuello después sus manos comenzaron a recorrerme la espalda, la cola, llegaron a mis piernas y luego comenzaron a subir y con ellas mi falda, sus fuertes manos comenzaron a acariciarme los cachetes de mis nalgas a la vez que besaba mi cuello, según decía también el olor de mi perfume le hacía recordar a su antigua novia.

Cuando acabó el baile me sentó en la silla sacó su enorme miembro y lo puso frente a mi cara pasándolo excitado por todo mi rostro hasta que me ordenó que lo metiera en mi boca, con la punta de la lengua comencé a recorrer la base de su pene hasta sus huevos tras lamerlos lentamente, subí hasta el glande al que le di besitos muy suaves mientras que con la otra mano seguía masajeando sus testículos él me acariciaba fuertemente los senos, me levantó para quitarme la chaqueta y seguir mordisqueando mis pechos me sentó encima de la mesa con las piernas separadas y él en medio de ellas, besó mis labios y sus manos recorrían mis piernas agarró firmemente mis caderas jalándome hacia él, levantó mis piernas colocándolas en sus hombros estiró a un costado mi tanga, introdujo su dedo untado con vaselina en mi vagina/ano, con su mano paseaba su polla entre la línea que separa mis nalgas como si estuviera pintando con una brocha o pincel, pero en lugar de pintura su pinga estaba cubierta de vaselina hasta que la colocó en la puerta de mi agujero, su ingreso fue lento apreciaba como centímetro a centímetro ese pene se apoderaba de mi esfínter y me hacía sentir un poco de molestia.

Cuando lo retiraba lentamente me provocaba un poco de ardor aceleró su ritmo y el bombeo se hizo constante, la molestia y el ardor cedieron paso a una sensación de gusto, de placer, el profe me preguntaba si me gustaba su pinga yo le respondía que me alocaba, entonces disfrútala como buena puta que eres y así me fue diciendo muchas cosas que me excitaban y que me hicieron llegar al orgasmo, mis gemidos durante mi orgasmo creo que también lo excitaron por que ahí mismo eyaculó contra mi esfínter para ajustar su polla y él gritó más fuerte diciéndome lo puta que era, se recostó encima de mí hasta que su pene reducido se salió de mi vagina/ano, me acomodé la ropa, él se vistió, nos sentamos y seguimos tomando, bailando y conversando, después de dos botellas de cerveza más, ahora era yo la que tomó la iniciativa me acerqué a él y comencé a desvestirlo, él me dejó hacer, le abrí la camisa y sentí su velludo pecho entre mis manos se lo besé y fui bajando, comencé a desabrocharle el cinturón luego los pantalones y ya podía sentir su semi duro miembro deseoso de salir, busqué dentro de sus calzoncillos, lo tomé entre mis manos, lo puse dentro de mi boca y comencé a mamarlo, pude sentir como se hinchaba más, me sentía la mujer más puta del mundo y me encantaba, me levanté y le susurré al oído quiero que me folles, él me giró, me subió la falda, me bajó la tanga y me mordisqueaba las nalgas, me agaché un poco, agarré su polla con mis manos pajeándolo.

Me cogió de la cintura bajándome y dirigiendo mi pequeño orificio a la punta de su pene hasta que empezó a entrar esa enorme polla a través de mi esfínter, su boca me comenzó a mordisquear sobre la nuca y hacerme sabrosas cosquillas en mis orejas, al tiempo que yo moviendo mis caderas restregaba suavemente mi culo, que estaba empalado por su pinga, contra su cuerpo luego subía y bajaba cada vez más rápido, apoyaba mis manos en su rodillas mientras el profe ayudaba mis movimientos agarrándome de la cintura hasta que me inundó con su rica leche sus gemidos y respiración agitada me excitaron provocándome mi segundo orgasmo, nos bañamos y nos fuimos a su cama donde me culeó tres veces más, durante toda la noche


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