Hola mi amor diría tu marido...
Lo que pasó en estas vacaciones fue algo tan caliente que te lo recordaré, recuerdas como movías tus pompis y tu culito…
Recuerdo tu hermoso cuerpo con una tanguita bien apretadita entre tu rajita húmeda y caliente... Mmmmm que sabroso era verte en la playa, al atardecer ver a tu marido y niños jugando en la arena... cuando tú me ves en el mar...
Le haces seña a tu esposo que te vas a nadar un poco más a lo profundo y te vas a zambullir en el agua y comienzas a entrar despacio... las olas golpeando tus tetas, tus pezones se paran con la brisa del mar...
Estás hermosa y bronceada... como una sirena ardiente… allí vienes a mí y a una distancia de la orilla nos ponemos a saludar y conversar... siento tu rico perfume en la brisa del mar...
Tu cabello suelto vuela en el aire... Me acerco y extiendo mi mano y te aprieto tus tetas, tus pezones están paraditos con mi otra mano debajo del agua te toco y sobo tu entrepiernas... allí corres tu tanguita a un lado y me dejas palpar y tocar tu conchita saladita...
Mmmm que jugosa se siente... te meto un dedo y con el pulgar te masajeo el clítoris...
Uff que paradito y desprotegido está y que caliente se siente sra. Claudia… abres más tus piernas y allí debajo del agua te masturbo y palpo tu conchita rasuradita... mmm... que rica está… luego me acerco y bajando mi traje de baño te dejo tocar mi verga...
Te gustaría darme unos jugosos lamidos y besos sobre mi cabeza putita… si está roja, enorme y pulsando… paradita y durita como te gusta a ti… allí debajo del agua me acerco a tu cuevita y te toco tu culo, mmm... tu sabroso ano, tus pompis… que rica estás zorrita mía…
Luego te clavo mi verga debajo del agua en tu agujero exquisito… tu marido y niños jugando al horizonte y tú los saludas de lejos mientras te enchufo, te cojo, te violo con mi verga pulsando dentro de tu cálida cueva y sus paredes húmedas…
Allí cierras tus ojos y te vuelcas en un orgasmo caliente, si putilla te siento dentro pulsando y comiendo mi verga tu gran concha, aún debajo del agua... que divino sra. Claudia...
Después que te bombeo hasta dejarte bizca me vengo yo y me corro, mi lechita hirviendo y espesa en tu rajita... mmm... Ahí comienzas a jalármela otra vez sin darme descanso y a medio pararse.
Ya vuelta loca por la calentura te pones de espalda a mí, haces nuevamente tu tanguita a un lado, pero ahora me regalas tu rico culito, yo solo te la ensarto poco a poco y luego de un jalón aún no entiendo porqué, si sería lo riesgoso de la situación.
Me sentí más caliente que nunca y volví a inundarte Claudia, pero ahora en tu rico culito que tanto me gusta, ahí nos desprendemos y seguimos nuestros viajes disimulados como si nada hubiera pasado...
Lo recuerdas...
Besos húmedos y largos ¡mi putita! Y gracias por todos tus besos y mamaditas en mi tronco Claudia... Cuando te vea te lo clavo a donde más a ti te guste.
|