Dormimos un rato y al despertar, me vestí con la ropa que mi Ama tenia dispuesta para mi. Muy femenina, coqueta, con un vestidito corto ceñido al cuerpo y con maquillaje suave. Me puse unos tacones altos, y caminé por la habitación, ensayando para que mi Ama no tuviera queja de su cachifa. Estaba así, mirándome al espejo cuando mi Ama despertó.
Ay Mamona, que linda estás, me encantas estas preciosa, ¿para mi verdad? Si MI Ama.
Bueno, apúrate, vísteme y salgamos a divertirnos. Hoy serás mi putica y cachifa a la vez.
La vestí de forma masculina, así que parecíamos una pareja y así, salimos.
Llegamos al club, bastante oscuro, donde tomamos una mesa esquinera, muy íntima y escondida. Allí mi Ama me hizo servirle un trago y brindamos por nuestra linda relación. Yo me sentía muy abochornada y rojita de la vergüenza, pero emocionada con Mi Ama cerca, sirviéndole de cómplice para su placer. Después del trago, mí Ama me tomo de la mano y me saco a bailar. Mi vergüenza aumentó, pero ella me atrajo a si misma y me apretó las nalgas, frotándome contra su cuerpo mientras la música nos llevaba.
Mi guevito empezó a crecer y al poco rato sentí la mano de mi Ama explorándolo debajo de mi falda. Ay, que emoción, y que vergüenza. Totalmente colorada, escondí mi cara en el hombro de mi Ama, mientras ella se posesionaba de mis nalgas y de mi guevito…hasta ponerlo durísimo y erecto, casi saliéndose de la falda. Así me llevó durante un largo rato al compás de la música, Ya no me importaba que alguien me viera, solo sentía la mano de mi Ama explorando mientras recorríamos la pista, con mi cara escondida en su hombro. Avergonzada y feliz.
Después de una canción mi Ama me dijo: Mamona, quiero que me hagas feliz.
¿Aquí, mi Ama? No estúpida, vamos al baño de hombres.
Ay, Ama, no.
Camina, tonta, y me agarró del guevito de nuevo, llevándome así hasta el baño, donde al entrar, dos hombres orinando se quedaron boquiabiertos.
Mi Ama no se inmutó. Me metió en un baño, y bajando la tapa, se sentó en ella, mandándome a mamarla. Ay, Mamona, quiero que me mames bien la cuca, estoy excitadísimo.
Si MI Ama, así lo hice mientras ella abriendo las piernas me facilitaba la labor. Uh, Mi Ama, que delicia. Cállate, cachifa, sigue mamando, que para eso te tengo, ¿entiendes? SI Mi Ama.
Uhm…duramos así un rato, hasta que mi Ama me ordeno sentarme en el Wc, y agarrando mi guevito, se lo metió hasta el fondo, moviéndose de forma muy sexy, hasta sentirlo entero bien adentro.
Ay, Mamona, ay, rico, y me metió dos dedos en el culo, moviéndolos en circulo.
La sentí bien adentro, y muy apretadita, tuve ganas de botar mi leche porque me había excitado desde hace rato.
Ni se te ocurra terminar, cachifa.
Sácamelo ya, acomódate la ropa, vamos ya de aquí. Ya me siento satisfecha. Apúrate, mamona,
Si Mi Ama.
Salimos de allí, mientras me pareció ver varios hombres de reojo, pero mi mente solo estaba en mi Ama y sus necesidades. Salimos a la calle, y de allí, a nuestro carro.
La noche estaba muy tranquila, clara, con estrellas muy vivaces en el cielo dando un marco muy bello a nuestra escapada nocturna.
Mi primera noche como cachifa sexy, y la había disfrutado al máximo. Mi Ama se quedó dormida en el carro, así que la bajé, la desvestí y la acosté en la cama. Me pidió que la bañara, que sentía sudada y cansada, así que la lleve al baño y medio adormecida, la llevé de nuevo a la cama.
Me quité la ropa sexy, removí mi maquillaje y me quedé desnuda, apagando la luz.
Estaba por quedarme dormida, cuando sentí una palmada al aire: Mamona ¡Mamona¡ Me levanté algo asustada.
Otra vez, mamona, hasta cuando debo decirte, no me dejes esta ropa. Quiero dormir cómoda, búscame una batica, la que siempre uso, que cachifa.
Ay, Ama, perdone, es que estaba cansada.
Nunca te debes descuidar a mi servicio, estúpida.
Le llevé su batica corta rosada y se la puse, con un hilo del mismo color.
Ahora, quiero ese culo levantado, no te puedo dejar a tus anchas, porque no me obedeces, estúpida cachifa.
Ay, Mi Ama, no me castigue…Cállate, burra…acércate.
Me acerqué y sentí una cachetada fuerte en la mejilla derecha.
Acércate otra vez: Me dio otra en la mejilla opuesta. Ni se te ocurra ponerte a llorar, tonta. Me faltan las nalgadas. A esta hora de la madrugada tengo que reprenderte, estúpida, me haces perder sueño. Colócate en mi regazo.
Me puse así, con las nalgas arriba, sobre sus rodillas.
Mi guevito quedó aprisionado en sus rodillas, y ella consciente, lo apretó…mientras me daba palmadas fuertes en una y otra nalga, hasta hacerme salir lágrimas.
Es por tu bien, Mamona. Tienes que saber que no te mandas sola. Eres mía eres mi sirvienta, y no te permito esas faltas. Así que pronto me agradecerás, porque veras que mi corrección te hará mejor sirvienta, más servil, más humillada, para mí.
Quiero saber que te arrastras, que te humillas, que te tengo para lo que se me antoje.
Si Mi Ama.
Esta noche te saqué y fuiste mi puta, mi pareja, pero no te hagas ilusiones. Vuelve a su sitio de cachifa, y esmérate cada vez más en ser una buena
Mamona, para hacer honor a tu nombre, para que no te castigue cada rato. Mientras lo seas, tendrás feliz a tu ama.
Si, Mi Ama.
Mis ojos estaban llenos de lagrimas del ardor y la vergüenza, y mis nalgas me ardían -Levántate, cachifa
Si, Mi Ama Bésame los pies.
Si Mi Ama, me arrodillé y le besé cada dedito, con dedicación.
Ahora, agradéceme por corregirte.
Gracias, Mi ama, por darme corrección.
Son las 4.30am.
Mañana me despiertas a las 9, debo hacer algunas diligencias. Me tienes preparado el vestido azul, de pantalón y chaqueta, con mi ropa interior blanca, de hilo que ya conoces. Llamas al aeropuerto, porque espero una amiga mía para un negocio, y me tienes listo todo para salir a recibirla.
Te pones un short corto, sin interior, y una franelilla, nada de maquillaje, no quiero que mi amiga se lleve mala impresión, aunque ella ya sabe porque le he comentado que tengo mi cachifa mamona, y esta ansiosa por ver como me obedeces. No me vayas a hacer quedar mal, porque mi castigo será más severo. Tengo un plug anal, y veo que pronto te lo pondré para que lo lleves siempre insertado en el culo como señal de mi dominio. Pero antes, debo ensanchar ese hueco, de alguna manera.
Apaga la luz, y no te olvides de mis instrucciones. Ah, y me despiertas mamándome la cuca, como de costumbre. Esa es tu obligación.
|