Hola amigos, mi nombre es Diana C. tengo 42 años, tez blanca, 1.62 de estatura, pechos grandes, soy viuda hace ya 7 años, vivo con mi hijo Carlos de 19 años, el relato que les voy ha comentar sucedió hace 4 meses, pero tenía que sacar esto que llevaba dentro de mí, cuando me encontraba leyendo uno de tantos relatos sobre incesto en su pagina, lo que hizo que me ponga caliente, a lo que tuve que masturbarme con un consolador que hace mucho tiempo me había comprado en un sex shop, ya que no tenía ningún amante, desde que falleció mi marido por lo que empecé a ver a mi hijo como un hombre, y me dispuse a intentar seducirlo, mientras iban pasando los días leía y leía los relatos de incestos de su pagina, por lo que fue aprendiendo como poder seducirlo de a poco.
Todo comenzó cuando finalizaba el verano, que empezó hacer un calor insoportable, lo que tomé como una herramienta para poder acostarme con mi hijo, por lo que me dispuse a andar por la casa en shorts con traje de baño, a lo que noté que mi hijo me empezaba a espiarme, cuando me daba la vuelta, yo sentía que me miraba mi precioso culo, por lo que le noté que pasaba más tiempo en la casa y me ayudaba en mis labores en la casa.
Ya que empezó a pasar más tiempo en la casa debido al clima que reinaba en esos días, mientras los días pasaban y mi hijo me espiaba cuando entraba al baño, sin que yo me diera cuenta pero al contrario ya lo sabía a lo que me dispuse a calentarlo, en un día que reinaba el calor me dispuse a darme una baño, porque esa noche le había preparado una cena muy especial por el cumpleaños de mi hijo (19 años), a lo que dejé la puerta del baño semiabierta, para ver que es lo que haría, mientras me encontraba en la ducha pudo observar a través de la cortina una silueta, la cual de quien podría ser, la de hijo, lo cual me dispongo a enjabonar todo mi cuerpo acariciando por completo, así pasaron como 10 minutos.
Cuando me disponía a terminar de bañarme, le observo que se retira de la puerta; de mucha picardía mía había dejado la toalla en mi recamara a lo que llamo, y él muy descaradamente golpea la puerta desciendo que necesito (que creen que necesito), a lo cual le respondo que me pase una toalla para secarme, a lo que yo intencionalmente había dejado en mi recamara, él me dice que donde la dejo, a lo cual yo le respondo que me la acerque hasta la ducha, a lo cual puede ver a través de su pantalón su paquete con tremenda erección, lo que me puso más caliente, y sabía que tenia que quitarme esta calentura de alguna forma.
Mientras estaba en mi habitación para vestirme y luego ir a preparar la cena, me empecé a tocar el coño y me iba metiendo primero uno, dos hasta tres dedos pensando en lo que había sucedido minutos antes, hasta próxima a experimentar un orgasmo a lo que aceleré mis movimientos, hasta llegar ha tener un maravilloso orgasmo pensando que mi hijo me la esta clavando (pensaba cuando será que mi hijo me la clavara, que me siento impaciente por sentirlo dentro de mí).
No sabía que ponerme, quería salir sin nada y decirle ha mi hijo que lo necesitaba a lo que me dispuse a ponerme un vestido negro corto muy ceñido al cuerpo al cual se podía ver mi figura a la perfección, no me puse brassier, por debajo, solo me puse una tanga tipo hilo dental color negro medias color carne, zapatos de taco alto.
Le dije que esa seria nuestra noche, salí de mi cuarto y me fui hacia la sala donde él se encontraba escuchando música, me queda viendo y se queda con la boca abierta al ver a su madre como una escultural mujer a mis 42 años, le pedí que se fuera a bañar, yo a prepararle una deliciosa cena por su cumpleaños, lo que puede observar, a través de su pantalón, que crecía su gran paquete.
Ya en la mesa nos dispusimos a cenar, la mirada de mi hijo parecía que me quitaba la ropa solo con la mirada, empezamos a charlar de trivialidades, con un botella de vino empezamos a brindar por su cumpleaños, yo le decía lo feliz que me sentía de estar con el hijo festejando su cumpleaños, hasta que me dispuse a decirle que vayamos a la sala para bailar un poco, y seguir brindando, a lo que él puso música romántica.
Empezamos a bailar abrazados y yo sentía que su paquete tenía tremenda erección, yo muy sutilmente le susurré al oído, le dije que más tarde le daría su regalo, cuando se terminó la canción le pedí que me sirviera un poco más de vino, a lo que fue hasta el comedor a traer el resto de la botella que había quedado ahí.
Me sirvió y él también se tomó un vaso, se sentó a mi lado me dijo que estaba muy hermosa, a lo que yo le dije gracias por el halago, lo que yo le digo que si alguna vez había estado con un chica, a la cual me respondió que todavía era virgen.
Como estaba un poco acalorado por efecto del vino le noté que una tremenda erección, y él también notó a través del vestido que mis pezones tenían una erección, a lo cual mi hijo me pregunta que donde estaba su regalo, a lo que le dejé al oído que su regalo era yo, que me pidiera lo que sea, que estaba dispuesta a dárselo todo.
Me dijo que su regalo quiere que fuera suya, a lo que le respondí que bueno, lo que le planté un gran beso en su boca a lo que él reaccionó con gran entusiasmo, mientras nuestros lenguas jugaban, mis manos se posaron sobre su paquete al cual lo acariciaba a través de su pantalón, y él me metía mano debajo de mi vestido y se posaba en mi culo, después le cogí de la mano y lo llevé a mi recamara, que desde ese momento ese convertiría en nuestro nido de amor entre una madre y su amado hijo.
Ya en mi recamara nos empezamos a besar, no ese simple beso entre madre e hijo, sino un beso de amor, yo esta tan ansiosa de chupar su verga, que lo tiré a la cama lo le saqué el pantalón y sus slip, que hermosura, casi 22cm pero no tan gorda, lo empecé a masturbarle con mis manos, pero no aguanté más lo empecé pasándole la lengua por todo su esplendor de mi hombre, luego me la metió hasta donde más pudo.
Le empecé hacer un rica mamada, mientras en recorría por encima del vestido mis tetas y cogía mi cabeza como queriendo meterla más y más, lo notaba que gemía del placer que le daba a mi hijo y sabia que estaba próximo al orgasmo, hacia que le hice que terminara dentro de mi boca para poder saborear su rica leche de vida, minutos después de esto tuvo un tremenda eyaculación que se me empezó a escapar de mi boca.
Ya que no pude tragar toda su rica lechita, le dejé limpia su verga con mi boca, luego me recosté en su pecho y nos fundimos en un delicioso beso de amor, a lo que él me dijo que le tocaba a él, se terminó de desvestir, para luego empezar a sacarme el vestido y dejarme solo en medias y tanga pues no estaba usando brassier.
Me empezó a chupar las tetas y los pezones siguió con sus besos hasta mi vientre, para luego sacarme las medias y la tanga, me sentía en el cielo, me empezó ha lamer los pies los mordisqueaba, iba subiendo por mis piernas hasta llegar a mí, como que está tan ardiente y deseoso de que me lo comiera, me empezó a chupar el coño, y tuve mi primer orgasmo en años cuando me metió su lengua dentro de mi coño, empecé a gemir, siiiii, haaa, masss, maaaasssssssssss, hasta que me vino otro orgasmo.
Él estaba empapado de mis flujos, ya no podía más y le dije metela, metela, que quiero sentirla dentro de mi, se puso de rodillas delante mío y pasó su cabeza en la entrada de mi coño, le decía, párteme, quiero ser siempre tuya, hasta que me la mete de un solo empujón, fue una sensación electrizante y tuve mi primer orgasmo ahhhhhhhhhh ahhhhhhhh ahhhhh siiiiii más, más duro, y empezó a meter y sacar.
Le atrapé con mis piernas de la cintura para que me penetrara los más al fondo, y me dice, mami me vengo, cuando siento que llega su orgasmo yo también mi tengo el mío, y los dos llegamos juntos a este delicioso orgasmo, luego que él termina, yo le limpio su hermoso paquete con mi boca hasta que nuevamente se pone dura, y le hago un mamada espectacular, cuando siento que va ha terminar le digo que me termine en mis tetas, quedamos acostados exhaustos en la cama.
Yo me levanto a darme un baño, mientras me estoy duchando, lo siento por detrás entrando, nos dimos un beso y él me empezó a enjabonar cuando lo miro y veo su paquete nuevamente duro, le digo que me la clavé en ese momento, ahí debajo de la ducha, el agua recorriendo nuestros cuerpos, y llegamos juntos al orgasmo, terminamos de bañarnos y nos fuimos a la cama a descansar, el se quedo dormido en mi regazo, hasta el otro día.
En otro relato les contaré lo que sucedió al otro día, como fue la primera vez que me sodomizó.
Espero que les haya gustado mi relato.
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