Resulta que empezamos jugueteando, nos agarrábamos las nalgas, nos poníamos uno atrás del otro y nos limábamos, todo con ropa claro, pero empezamos a excitarnos, se notaban las erecciones de los dos y nos reíamos, empezamos a enseñarnos la erección uno al otro y nos la ofrecíamos, "mira lo que te vas a comer", por cosas del destino al poco tiempo nos toco salir a trabajar lejos de casa y habitábamos en un campamento, estábamos compartiendo una pequeña caseta para dormir.
Había 2 camas y un pequeño baño, no era de más de 2x2 mts., todos los días mi amigo se levantaba en la mañana con tremenda erección y me decía: "mira compadre, dale una mamadita" y me la acercaba a la cara, yo estaba que me moría de ganas de chupársela, pero no quería que se dijera que era niña, porque en ese trabajo no te la acabas; pues así entre juego y juego llegó un día en que me dijo que le dolía la espalda, y me ofrecí para darle un masaje, le pedí que se quitara la ropa y así lo hizo, quedando solo en calzoncillos, tomé un poco de crema y le empecé a masajear la espalda, de pronto se volteó y me dijo: "mira como me tienes" y me enseñó su erección yo también estaba excitado, pero me hice el ofendido "te di el masaje para que te alivianes, no para que se te pare la verga".
Me pidió que le siguiera dando el masaje y también que si se la mamaba cosa que yo me negué, aunque me moría de ganas; seguí masajeando, pero ahora yo también estaba en calzoncillos, me monté en sus nalgas y masajeaba su espalda, me dijo: "hola, la traes parada" y seguimos en el masaje, así seguimos los siguientes 7 días, nos desnudábamos y nos dábamos masajes los 2, pero ahora ya completamente desnudos, así empezamos a ponernos la verga entre las nalgas durante el masaje, nos quedábamos con las nalgas y la entrada del culo lleno de liquido pre seminal, después cada quien se la jalaba.
Llegó el gran día, después de un excitante y rico masaje, me pidió que se la mamara cosa que me negué, "mira como estoy, no seas culo dame una mamadita" me dijo; entonces se me ocurrió pedirle las nalgas: "quieres que te la mame pues, déjame penetrarte", pero no quiso le hice otra oferta "tú me penetras 2 veces y yo te penetro 1, ¿cómo vez?". Se negó, y seguimos con nuestros cachondeos y masajes, llegó a tanto nuestra calentura, que le propuse masturbarnos uno al otro, primero lo pensó y después se animó, así que agarramos crema y nos la untamos y empezamos a masturbarnos, él a mi y yo a él (que rico sentía, tener ese animal en mis manos jalándolo); y que se calienta demasiado y me dijo: "ya estás compadre vamos a meternos la verga " cosa que recibí con muuuchíiisimo agrado, "¿te animas?", "si pero 2 x 1" me contestó".
"Ya estás, primero tú" le dije. Me pongo en cuatro patas en su cama, se pone atrás de mí y que me acerca la verga al culo, grande y cabezona y empezó a empujar, le dije "espérate compadre, despacito que la tienes bien grande". Fue entrando en mi poco a poco hasta que sentí que sus pelotas chocaban con mis nalgas, me acostumbré a su tamaño y empezó el va y ven, el mete y saca; yo sentía tan rico que hasta la tenía más dura y parada que siempre. Sentía que entraba y salía de mí, esa rica vergota, y aumentó sus embestidas, más rápido, más rápido, hasta que sentí que empezaba a chorrearse dentro de mí, yo también estallaba chorreaba leche en su cama, uufffff cuanta leche entró en mi culo y que ricas palpitaciones siente uno en el recto, y le daba más y más recio hasta que ya no salió ni una gota más, y me la sacó y cayó fulminado a un lado mío.
Esperamos un rato, y ya repuestos le dije:"ahora me toca a mi compadre" y empezamos el cachondeo, nos agarramos las nalgas, la verga, nos chupamos el cuello, las orejas, en fin nos pusimos a punto; y que se pone empinadito en la cama, le unté cremita en el culo y empecé a ponérsela en la entrada, nada que no podía entrar, estaba muy tenso, le dije: "tranquilo compadre, afloja, no aprietes el culo porque no te la puedo meter" y así seguí intentando hasta que entró la cabeza.
Uuuuffff que sensación tan rica penetrar un culo apretado y caliente, de repente se quitó y me salí de sus culito, me dijo: "me duele compadre", se revisó y había sangrado dijo: "ya ves, me rompiste el culo, eres el primero". Se limpió y se volvió a empinar, se la fui metiendo cuidadosamente y despacio hasta que estuve adentro, que ricura, que apriete, que calor; empecé el bombeo, dale y dale y dale, más rápido, más rápido, uuuufffff hasta que me chorree dentro de él. Aaahhhh y mientras lo bombeaba, le jalaba su vergota hasta que terminó junto conmigo y caímos en la cama, quedamos agotados, chorreados y abrazados los dos, que riiicuuraaa.
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