Esto sucedió cuando yo era un pibe e inexperto, pero con muchas ganas de aprender lo que era el sexo sin prejuicios ni vergüenza.
Una mañana cuando yo me estaba por duchar, mi madre me da la noticia, que el calefón no estaba funcionando, la única solución que había era bañarse en la casa de Teresa mi vecina y amiga de la familia. Una hermosa mujer de unos 39 años en ese tiempo, con unos hermosos pechos a los que conocí cuando ella estaba amamantando, una cola bien parada para la edad que tenía y una boca con labios gruesos que siempre me pregunté cómo quedaría mi polla dentro de esa boquita.
La verdad que linda mujer, y ella tenía una fama de que le gustaba la joda, yo lo sabía por lo que escuchaba, nada más. Obvio que la respetaba por mis viejos y su marido, estaba casada y tenía tres hijos no muy grandes.
Fui donde Teresa que vivía a unos metros de casa y le comenté lo que sucedía y me dijo que si que no había problema. Regresé a casa a buscar mi ropa de baño y los elementos de higiene mientras Teresa me preparaba la ducha, que fue lo que ella me dijo que iba a hacer... cuando volví estaba la puerta de la casa abierta, con un solo golpe y sin esperar pasé. Ella salía del baño.
-Úsalo tranquilo que no hay nadie en casa, dijo.
Ingresé al baño y comencé a descambiarme, cuando corro la cortina de la parte de la ducha ¡Ohhhh, que ven mis ojos! Era una bombachita de ella, como se le pasó eso de olvidarse la bombachita. En ese momento aproveché para hacerme una pajita como agradecimiento, pero no pude ella muy atenta vino como tres veces para ver si necesitaba algo, en la segunda me cortó la inspiración y en la tercera me enganchó en pleno acto.
-¿cómo está el agua?- dijo, con sonrisa de tramposa, como yo no había entrado a bañarme por pajero le dije -esta fría- se tomó la molestia de tocar el agua, pero mientras tocaba el agua me mira la polla que ya estaba dura, con el solo hecho de mirarla se me había puesto al palo miren Uds., si era sexy ella...
Mientras dejó sus manos unos segundos bajo la ducha me dice -¿a qué se debe eso? (por mi erección), le contesté que fue por la presencia de ella, y sin pensar, la encaré como para abrazarla, estaba totalmente ido, ella cuando notó mi movimiento se quiso retirar, yo ni lerdo ni perezoso la seguí hasta la puerta y cerré antes de que llegara ella.
¡Estás loco!, ¿qué querés?
La abracé, ella no se dejó, pero insistí hasta besarla cuando lo pude lograr ella me siguió el ritmo y le dije que quería hacerla mía, ella se rió, y provocándome me pregunta, -¿te animarías?, ¡pendejo! ¡Siiiiiiiiii! Le respondí. Mmmm eso es buenísimo..., pero les cuento que el sueño viene con yapa, siguió chupando mi polla hasta dejarla limpita, yo estaba más relajado, pero mi polla seguía al palo ella se empieza a quitar la ropa hasta quedar con la ropa interior que era un conjuntito blanco, se me paró hasta el culo con solo ver ese cuerpo moreno con unos pechos enormes mmmm, las pajas que me había hecho con solo imaginarlo y ahora lo tengo en vivo y actuando me pregunta ella si estaba cómodo a lo cual le dije que sí, pero no sabía para que solo seguía sus pasos ella se da vuelta y me dice ¡cogéme!
¡Como que no! Le respondí y rápidamente le corrí la bombachita ya mojada hacia un costado y comencé a cogerla, era una cosa increíble parecía que ella tenía un caramelo en su boca, como jugaba con mi polla en su coño, esos movimientos y ese orto ya comido obvio me estaba calentando más de la cuenta, me comenzaron a temblar las piernas, igual la tomé de la cintura y la cogía, solo se escuchaba que ella decía -sisisisisi, más fuerte por favorrr siisisis, en unos cinco minutos más o menos mi segunda acabada, ella al darse cuenta me dice toodaaaa por favoooorr, todaaaaaaa, se da vuelta, se arrodilla nuevamente y comienza a chuparme la polla, de vuelta me mira y me dice -acá en mi casa no se tira nada...
En ese momento se metió bajo la ducha y me pide que le pase el jabón por el cuerpo... yo comencé y cuando llegué a la parte de esos pechos que todavía no había tocado, unos pezones de unos dos casi tres centímetros de grande -wooooow dije no lo podía creer, pero era cierto lo pezones más grandes que había visto hasta ahora igual seguí pasando el jabón y ella me comenzó a masturbar y mi polla seguía dura, me saca el jabón y se limpia bien la concha con unos movimientos sexy que hacía que mi polla se hinchara cada vez más. Me dice: ¿te puedo pedir algo? -sí, lo que quieras le dije, ¡fíjate si está bien limpia mi raja!
Y sin dudarlo me tiré de cabeza... me arrodillé, ella se pone de espalda a mi cara y abre las piernas se inclina hacia delante y si amigos esa era lo más lindo que me había pasado... me comí esa concha como si fuera una naranja partida por la mitad mientras el agua de la ducha seguía saliendo y solo se escuchaban sus gemidos que decían hay pendejooo, siiiiii, mordémeeeee, siiiiiiii, yo mientras me comía esa preciosura me estaba masturbando, pero igual no hacía falta si con escuchar sus gemidos me bastaba para que mis ratones jueguen solos.
Después de un buen rato ella se acuesta en la ducha y me pide que me la coja, luego de cogerla, siento que mi polla me pidió un descanso y ella al notarlo, me dijo -¿querés que te ayude?-es toda tuya, le dije y me invita a ir a su habitación. Nos secamos y fuimos a su cama donde me pidió que me acueste con ella completamente en bolas y con el pelo mojado se acuesta en la cama, pero en otra dirección (69).
Comenzó a chupar mi polla como si fuera la última en el planeta, pero fue algo completo, me besaba las bolas y ni hablar del culo era una experta en el uso de la lengua yo solo le besaba su concha y le jugaba con mis dedos, comencé con meter dos dedos y ella me dijo: ¡poneme todo! Yo pensé que eran todos mis dedos, pero no, ¡era toda la mano! Como en esa posición no podía. Estaba incómodo, ella se va hacia delante, comencé con meterle los dedos y terminé con la mano hasta la muñeca ella gemía como una perra y transpiraba como una puta con fiebre.
Después de unas buenas masturbadas con mi mano me pidió que la coja por el culo, ese hermoso agujero negro ya comido caracteriza, se hizo un buche con mi leche y ¡se la tragóoooooo! Si, así como se lo cuento, se la tragó toda, la gran hija de puta, y con una sonrisa en su boca me dice, en mi casa no se tira nada...
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