Hola amigos lectores, mi nombre es Albert y les escribo desde Panamá, me gusta leer los relatos de esta Web, pues al llegar a mi oficina lo primero que hago es leer algunos.
La historia que les contaré es totalmente real y me sucedió cuando trabajaba en una empresa farmacéutica, para entonces estaba casado y con 25 años, pero un día me llegó la oportunidad que jamás olvidaré. A la empresa llegaron alrededor de 7 jovencitas todas alrededor de los 18 años recién graduadas de la secundaria (o sea sexto año escolar), todos en la oficina quedaron con las bocas abiertas al ver semejante jardín de bombones que habían llegado, pues todas estaban buenísimas unas tetas no muy grandes, pero firmes por su edad y unos pezones que se les notaba en la blusa bien marcados, yo creo que por el frío del aire acondicionado, pues todas vestían igual.
Después de los saludos y la bienvenida, me preguntaron que a cual escogería, pues yo le dije en broma si me pudieran dar a todas pues me las llevo, pero bueno solo tenía que escoger a una para que me ayudara en mis labores de contabilidad a diario, y la verdad no sabía a quién tomar, pero me decidí por una rubia que el cabello le llegaba por debajo de los hombros, ojos verdes muy llamativos, como de 1.80mts., delgada, unas piernas bien formadas y gruesas, una cintura muy pequeña, y una colita bien paradita y muy coqueta, pues de todo lo que le decía empezaba a sonreír, tenía una minifalda por arriba de las rodillas, en realidad no sé por qué elegí esa joven, ella tenía 18 años y medio su nombre es Katy, pues estaba de maravilla.
Una vez entramos a la oficina y comenzamos a charlar de todo un poco, claro ella estaba un poco nerviosa, por ser su primer trabajo donde practicaba, yo le decía que se relajara pues conmigo todo iba a salir bien y que le enseñaría muchas cosas (de trabajo), pero en el fondo no sé, había algo más que eso, la joven me atraía enormemente, pues hago la salvedad que me gustan las mujeres, pero me inclino más por la rubias o de piel blanca, no sé porqué, pero es así.
Bueno pasaron dos semanas y la joven ya tenía bastante confianza conmigo, pues en esas dos semanas hablamos de muchas cosas, me preguntó si era casado, le dije que sí, y que el anillo que yo llevaba puesto era muy bonito. Yo le pregunté si alguna vez había tenido novio y me dijo que nunca, pues sus padres no se lo permiten y que ella era muy tímida en el colegio, que casi no tenía amigos, y que el único amigo que tenía en realidad era yo, ya que nunca había confiado tantas cosas de ellas a otras personas, yo me sentí halagado, y le dije pues conmigo, cuenta con lo que quieras.
Casi todos los días íbamos a almorzar y en una de esas salidas me pregunta que se siente tener novio, luego yo le dije que era una lástima que no tuviera novio, pues es algo maravilloso, luego ella se atrevió a decirme que mucha gente en la oficina la molestaba invitándola a salir y ella estaba confundida pues no sabía qué hacer y necesitaba mi ayuda. Yo le dije pues con quien quieras salir puedes, solamente cuídate y que no te falten el respeto, siempre y cuando tú lo permitas.
Katy un poco molesta me dice que no quiere salir con nadie, pues no le tiene confianza a nadie solamente a mí, yo no podía creer, luego ella me dice que por qué yo no la invitaba, yo le dije que estaba bien pues tenía que planear una salida, recuerda que soy casado y no me puedo escapar tan fácilmente. A los dos días salimos a cenar, en la cena hablamos más cosas íntimas, quería que le enseñara cosas acerca del sexo, pues me hacía muchas preguntas yo empezaba a sudar y a ponerme nervioso, las piernas me temblaban, luego sin darme cuenta quería ir al baño, pero no pude, la situación me estaba calentando demasiado, mi polla quería reventar el pantalón.
Después de unas buenas copas, ella me confiesa que se estaba enamorando de mí, yo no lo podía creer después de tanto tiempo este bomboncito estaba enamorado de mí. Luego le di un beso antes
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de que terminara esa frase, el cual ella correspondió, lo hacía un poco torpe, pero no me importaba, yo me sentía de lo más bien. Luego le dije si quería ir a otro sitio, preguntó que dónde, le dije si quería estar a solas conmigo en un hotel y ella solamente movió sus hombros hacia arriba, como quien dice yo no sé, ella dijo un poco tímida, quiero aprender contigo todo sobre sexo. Luego tomamos un taxi y nos fuimos a un hotel cerca del restaurante, al entrar al cuarto ella me dice que está un poco nerviosa, y yo le dije que si no estaba preparada para esto que lo dejáramos, que sería otro día, pero ella no quiso.
Yo verdaderamente estaba bien excitado, olía su perfume, la besé apasionadamente, como por un minuto, mientras quitaba su blusa y sostén, tenía unos pechos vírgenes muy rosaditos ummm como a mi gusta, luego le besaba el cuello, ella suspiraba como si le faltara la respiración, estaba totalmente excitada, para entonces ya le había bajado sus bragas y empecé a masajear su clítoris y me sacó la mano, y me dice, que la disculpara que no aguanta tanto cosquilleo, que siguiera.
Ella gemía, luego la cargué y la puse boca arriba en la cama, besé nuevamente sus pechos y con otra mano tocaba su vagina que estaba mojada como una piscina y en ese momento, la veo que su cuerpo empieza a convulsionar y me dice dale, dale, no aguannnnntttoooo másssss y terminó en mi mano, luego le digo que respire profundo y que se relaje, le empiezo a recorrer con mi lengua todo su cuerpo hasta llegar a su vello púbico, que por cierto eran muy pocos bien depilados, le metí mi lengua en su clítoris y pegó un brinco del gusto que le ocasionaba, ella levanto las caderas y me decía daaaaaaaleeeee paaaaapiiiiii, dale mi amoooorrrr, que esta riiicccooooo.
Luego cambio de posición y hacemos un 69 ella empezó a lamer mi polla, muy fuertemente que me hacía daño, pero el placer era más fuerte, luego ella dice que no aguanta másssss y me pide que la penetre, quiero sentirte adentro, abro sus piernas y le digo que se relaje, le pongo la punta de mi pene en la entrada de su vagina y hago unos movimientos circulares... dale, daleeeee papi, quiero sentiiiiirla de una vezzzzzz, estaba súper excitada, la cama estaba mojada de sus flujos vaginas, se la metí lentamente, ella se quejaba un poco me decía que le dolía mucho, yo le decía tranquila mi amor ya pasará, empujo un poco más y me encuentro con su himen el cual rompí de un solo golpe... aaaaahhhhhhh y trato de zafarse de mí, pero no la dejé, pues la tenía bien sujeta.
Me quedé encima de ella besándola para calmar su dolor, luego se zafó de mis labios para gemir... aaaahhhhhhh, que ricccccoooooo, dalleeeeeee, no pares, esta diviiiiinnnooooooooooo, ahhhhhh, me abrazó con sus piernas mi cadera, yo se la clavé hasta el fondo, luego levanté sus piernas y se las puse en mis hombros, para que la penetración fuera total, ella solo dijo aaaaayyyyy, siento que me partes en dossssss, pero se siente riiiiccccoooooo, entonces, empieza a mover sus caderas en forma circular, para desencadenar varios orgasmos uno tras otros aaayyyy me vennnngggoooo que riiiicccooooo, yo también estaba a punto de correrme pues con sus movimientos no lo soportaba máassss y le inundé su vagina de semen, el cual le corría hacia el ano, después caí encima de ella y nos besamos, descansamos y nos quedamos dormidos.
Ella despertó, yo no dormí mucho pues me sentía en el cielo no lo podía creer y me vino el recuerdo de mi esposa, en ese momento me sentí culpable, pero dije ahhh que importa, eso pasará y todo estará bien.
Al despertar me dijo que fue maravilloso aunque un poco doloroso al inicio de la penetración, y me dijo que estaba muy contenta al hacerla mujer y que me daría lo que yo le pediría, en el trabajo estábamos de lo más normales, para no levantar sospecha, pues ya era mi amante, luego les contaré la segunda salida donde quería probar sexo anal y otras cosas más que hicimos en la universidad. Cualquier comentario a mi correo.
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