Este relato viene muy calentito no solo por su contenido, también por haber pasado hace tan solo un par de días, me he puesto a escribirlo en cuanto he tenido un momento.
Salí de marcha con mi grupo de amigos y amigas, como casi todos los fines de semana. La noche trascurría como una más. Botellón en la plaza de costumbre y luego un par de pubs. Después de esto lo que hacemos normalmente es ir a alguna discoteca pero esa noche, los chicos no teníamos muchas ganas, así que nos separamos. Ellas se fueron a la disco y nosotros nos quedamos en una terracita tomándonos una copa tranquilos.
Cuando me termine la copa dije que me iba para casa pero entonces fue cuando surgió la idea. Uno de mis amigos dijo de ir a tomarnos la penúltima copa a un club bastante grande que hay a las afueras de la ciudad. Ya habíamos ido varias veces antes, aunque a mi no terminan de convencer estos sitios. De todas las veces que habíamos ido antes, yo solo había entrado con una prostituta una vez. No tengo ningún perjuicio, simplemente es que a mi me gustan tanto disfrutar yo como hacer disfrutar a la otra persona y eso con una de estas mujeres es imposible, o casi.
Pero bueno era temprano así que accedí al igual que el resto del grupo.
Al poco tiempo de llegar al local yo fui al servicio y al regresar mis amigos ya estaban emparejados charlando y magreándose alegremente con sus respectivas, así que eche una ojeada al rededor mirando las mujeres. Yo no tenia pensado entra a la habitación, pero bueno, por lo menos quería alguien con quien hablar. Entonces fue cuando me llamo poderosamente la atención una de las mujeres porque no vestía como el resto. Allí todas las mujeres van con la mínima expresión en lo que a ropa se refiere, mini tangas, mallas muy ajustadas, sostenes súper pequeños.... ya los puedes imaginar. Pero ella sin embargo vestía un pantalón de chándal con zapatillas y un top deportivo.
Era alta, muy alta, con una oscura piel mulata, muy tersa y con pinta de ser extremadamente suave. Yo no diría que era especialmente guapa, pero si que tenía una cara muy enigmática, con unos marcados rasgos indios y una negra melena muy lisa que casi le llegaba al final de la espalda. Su top le marcaba perfectamente unos pechos bastante grandes y muy rectos, muy subidos, pese a que claramente se notaba que no usaba sujetador. - operadas - Me dije.
Ella se percato de que la miraba y se me acerco sinuosamente.
Nos presentamos y yo lo pregunte el porque de su indumentaria y ella me contesto que ese tipo de ropa ponía cachondo a muchos tíos y además así resaltaba entre las demás, que en semejante jungla era esencial. Charlamos un ratito de la tonterías típicas asta que ella soltó la pregunta inevitable -¿vamos a follar?- Yo le conteste con evasivas, realmente no estaba muy animado, pero tampoco quería que se fuera y me dejara solo. Ya un par de colegas se habían perdido y el que quedaba con migo esta totalmente absorto con una rubia de esas de "caerte pa tas" lo que me hacia sospechar que tampoco tardaría mucho en perderse.
Pero de repente todo cambio. Ella empezó a tocarme por todas partes, incluido el paquete, mientras me decía cosas al oído. Yo la imite, primero las tetas (efectivamente eran operadas) y luego fui bajando por la cintura asta su entrepierna sin que ella pusiera el más mínimo impedimento pero....
-¡COÑO!, ¡Eres un tío! Lo dije flojito para que no lo escuchar mi amigo.
-Si, bueno, si quieres me voy. Creía que te habías dado cuenta.-
Pero como me iba a dar cuenta, realmente ni se me había pasado por la mente, Era toda una mujer con mayúsculas, no tenia, para nada, rasgos masculinos ni en la cara ni en el busto, incluso su voz era dulce. Nada que ver con los transexuales que yo había visto hasta ese momento.
Eso lo cambio todo. De pronto ya si tenia ganas y ella lo noto en la erección que empezaba a notárseme. Era perfecto, toda una mujer pero con polla. Pero aun me quedaba una duda.
-¿Se te pone dura con los clientes?- Le solté a saco.
-Eso dependo, hay clientes y clientes.- Esto lo dijo mientas con los dedos hacia el símbolo del dinero. -Pero vamos tu estas muy bien, no me costara trabajo.
-Eso no es problema, pero yo necesito dos cosas para entrar. No quiero problemas de tiempo y tu tienes que disfrutar tanto como yo.
-Lo primero no es problema, serás mi último cliente de hoy así que asta que tú quieras y lo segundo depende de ti...
Dos minutos y 100€ más tarde estábamos entrando en la habitación. Me quite toda la ropa y ella se quedo solo con un tanga rojo bajo el que se le notaba un enorme miembro.
-Eres gay, ¿verdad? Por eso has aceptado a follar solo cuando me has tocado la polla.
-No exactamente, soy bisexual.
Cuando dije eso ella ya estaba con mi polla metida en su boca, yo aun en pie. Me la chupaba con la cara de lado, mirándome a los ojos con su larga melena a un lado casi tocando el suelo. Me encantaba verla así, yo de pie y ella de rodillas delante de mí, metiéndose y sacando mi polla de su boca.
-Tócate la polla, quiero que te empalmes y me la metas por el culo- Le dije. Ella sonrió y se metió la mano en el tanga.
-Me parece que esto me va a gustar.- Dijo ella.
Poco después dejo de chupármela y se incorporo ya sin el tanga. Me quede perplejo. Tenia una polla muy negra, mucho mas que el resto de su cuerpo y de un tamaño descomunal, es la más grande que he visto en mi vida. Yo rondo los 22/23cm, que creo que no esta mal, pero la suya era casi el doble y estaba súper dura, aun hoy me parece mentira que semejante miembro pudiera ponerse tan dura. Empecé a dudar de que pudiera darme por culo, era demasiado.
Me senté en la cama quedando su enorme miembro justo delante de mi cara, le empecé a lamer los huevos y le fui chupando todo el tallo asta llegar al glande, totalmente despellejado y un poco más claro que el resto del pene, me metí todo lo que pude en la boca, no fue ni la mitad así que a la vez también la pajeaba, como me había enseñando un buen amigo. De vez en cuando yo echaba una mirada hacia arriba y realmente parecía que estaba disfrutando con aquello, no dejaba de acariciarse las tetas con una mano mientras me sujetaba la cabeza con la otra marcándome la velocidad de mis chupadas.
Tras un rato así, me deje caer en la cama y ella se agacho, me la chupo un poco y luego paso al ano, me lo lamía y penetraba con su lengua mientras no dejaba en ningún momento de meneármela. Pronto regreso a chuparme la polla, pero ahora también empezó a meterme primero un dedo, luego dos y asta tres, yo gozaba increíblemente sintiendo como me iba abriendo, pero ¿dilataría lo suficiente como para que entrara ese tronco?
En ese momento se levanto y fue a la mesita de noche, trasteo un poco y regreso a la mismo posición que había dejado. Sentí de nuevo sus dedos en mi ano, pero esta vez estaban fríos y húmedos, me estaba untando algo, una especie de gel.
Se incorporo y se puso un condón luego enfilo su polla con mi culo, ya sentía su glande tocándome, levante mis pierna tomando la postura que más abierto me dejaba y entonces empezó a empujar.... Aaaaahhh, dolió, maravilloso dolor. Poco a poco fue entrando su prepucio, yo sentía cada milímetro penetrándome y mi recto estirándose como nunca. El dolor fue pasando rápidamente a un enorme placer y sentí como un taponado cuando la punta de su pene logro entrar del todo, lo mas difícil ya esta echo, siguió penetrándome lentamente asta que ya no entro más, el notar esa gran polla dentro de mi era indescriptible, sentía todo mi interior relleno.
Luego vinieron las envestidas, primero lentas pero cada vez más rápidas, el dolor fue desapareciendo hasta difuminarse dejando paso a un placer cada vez mayor. Mi vista era magnifica, toda una mujer, toda una mulata me estaba follando, sus pechos grandes y firmes se movían a cada entrada y salida de su gran polla.
De repente sentí que el placer me corría por la polla, pero, no podía ser, como me iba a correr si ninguno de los dos estábamos tocando mi polla.... No me dio tiempo a pensar más el placer se agudizo y mi peno soltó un primer pistoletazo muy fuerte que no se ni donde fue a caer y luego un par de ellos más que ella dirigió a sus tetas. Joder me había corrido sin que nada ni nadie tocara mi polla, solamente con el placer de la penetración.
Pero hay no terminó la cosa, ella había dicho que estaríamos mientras yo quisiera y yo seguía queriendo, además mi buen dinero me había costado. Así que le quite el preservativo y empecé a chupársela otra vez de la misma manera que había echo antes, asta que sentí mi polla de nuevo preparada para la acción, le dije que se tumbara en la cama, y se la puse entre las tetas. Comencé a ir arriba y abajo entre sus bonitos pechos mientras ella las apretaba con sus manos, de vez en cuando también se la metía en la boca para lubricarla con saliva y regresaba a meterla entre sus tetas. En una de esas ella se metió un preservativo en la boca y al yo metérsela me lo puso con una habilidad que me dejo perplejo....
-Métemela- Dijo. Y yo obedecí.
Mi polla entro sin ningún esfuerzo, a la primera, nada que ver con cuando me la metió a mí. Fui entrando y saliendo mientras sentía sus huevos cuando se la metía asta el fondo, su polla y sus tetas se balanceaban al compás de mis embestidas, todo su cuerpo se estremecía.
Pronto se cogió la polla y empezó a pajearse el prepucio muy fuerte, muy rápido mientas se tocaba las tetas, era una escena genial, se masturbaba como una mujer, pero en vez de meterse el dedo tenia una enorme polla entre sus manos y todo ello mientras yo me le follaba por el culo. De repente aumento el ritmo de su paja y empezó a gemir y a estremecerse. Dirigió su polla hacia mi y sentí el calor de su semen salpicándome por todo el cuerpo lo que me izo correrme a mi también dentro de su culo.
Después de esto nos duchamos juntos y hablamos un buen rato, incluso la invite a un porrito. Intente que me diera su teléfono o que quedáramos fuera de allí, en plan amigos y no profesional y cliente, pero ella se negó.
Cuando salí mis amigos ya se habían largado, me dejaron un mensaje en el móvil diciéndomelo, así que tuve que volver a casa en un taxi... no veas que vergüenza ;-)
|