Eran las 10:00 de la noche pasadas en aquel Viernes que daba inicio a un puente festivo, tendríamos tres (3) días completos para disfrutar de farras; nos encontrábamos en casa de Cristal, una hermosa niña, delgada, con senos un poco pequeños, cuerpo con buena figura que le gustaba vestir a la moda, mostrando a todos la mayoría de los dotes que la naturaleza le había regalado a su cuerpo de mujer.
Entre Mario y mi persona habíamos acordado abarcarla con el fin de invitarla a un viaje a la playa donde duraríamos 3 días y 2 noches, después de proponerle el plan al cual ella aceptó con toda la expectativa del caso, le pusimos de conocimiento que además nos acompañaría Andrea, una amiga a quien con anterioridad le había comentado y había aceptado; así pues yo debería llegar el Sábado a eso de las 10:00 a.m. con Andrea para buscar a Cristal a efectos de solicitarle permiso a su madre para asistir a un paseo que era honor a mi supuesto cumpleaños, de tal suerte que nuestras compañías estarían definidas, Andrea sería la de Mario y Cristal la mía. El plan salió a todo dar, volveríamos en horas de la tarde del lunes, así que nos despedimos de la madre de Cristal. Una vez llegamos a nuestro destino, ya hospedados, salimos a dar un paseo por la playa, en primera instancia los cuatro juntos, luego nos dividimos en los dos grupos ya mencionados, cada quien debería trabajar a su compañera, tampoco es que fuese algo imprevisto para ellas, pues eso lo habíamos acordado en el momento de la invitación, claro que Andrea ya había salido conmigo antes y yo le había colocado en manifiesto se debería portar a la altura cumpliendo todas las reglas, lo que no sabía era si Cristal respondería a las expectativas, pero la realidad había empezado muy bien.
Luego de volvernos a encontrar en la recepción del Hotel, cenamos y comenzamos una conversación en el bar con la compañía de unos cuantos tragos, cosa que ayudaría a soltarse un poco a las chicas, ellas mismas lo habían manifestado; luego de bailes y chistes a eso de las 11:30 de la noche, subimos a la habitación con un par de botellas de Old Park, las que consumiríamos en la habitación, pues habíamos solicitado una para cuatro personas.
Una vez dentro sacamos un juego de dominó, las chicas jugarían ayudándose entre sí, y nosotros obviamente en manera mutua, jugábamos la popular cruz, sólo que propusimos algunas apuestas para animar el juego, cada vez que alguno de los grupos ganara, podría imponer penitencia al otro, sin ningún tipo de restricciones las penitencias deberían cumplirse, la única excepción: Mario no podría tocarme siquiera.
El juego empieza y la realidad tendríamos la ventaja de solicitar innumerables penitencias en vista a que éramos jugadores asiduos apostando las cervezas en esta clase de competencias, ellas sólo querían complacernos y buscar un poco de emoción, pues los tragos ya hacían un poco de efecto y se comenzaba a sentir el calor en la habitación.
Comenzamos por solicitar bailes exóticos bastante eróticos, algunas sesiones de striptease, que ellas hacían en perfecta forma, además de besos, primero en la boca y luego chupadas de pene así como pajazos que en ningún caso nos hacían llegar, pues tampoco queríamos terminar exhaustos antes de tiempo, vale decir que en ocasiones colocábamos penitencias en las que mejor teníamos que actuar, por ejemplo ellas deberían dejarse chupar los senos, su cuello y en varias ocasiones su coño.
Cuando llegábamos al punto de sexo oral el reinicio del juego era más tardío, pues la verdad estábamos (los 4) gozando mucho; nuevamente volvimos a ganar y para esta ocasión yo debería colocar la penitencia, por lo cual coloqué (sin saberlo aún) una que acabaría con el juego, "quiero verlas masturbarse y hacerse el amor entre ustedes", ellas al principio se notaban tensas y un poco negativas a la solicitud sobre todo Cristal como no tanto Andrea, buscaron apoyo en Mario, y el asintió con mi propuesta, deberían cumplir.
El acto empezó y nosotros observábamos sentados en el sofá como se tocaban, primero con algo de pudor, luego el clímax entre ellas fue subiendo a tal que parecía se habían olvidado de nosotros; estaban justo en el momento en que Andrea le chupaba el coño a Cristal, las señalé con un dedo y Mario me entendió, era hora de entrar en acción, yo comencé a chupar el coño de Andrea el cual ya había probado en otras ocasiones y debo ser realista en decir que es uno de los que más me encanta; mientras Mario colocaba a Cristal a que chupase su polla, así estuvimos por largo rato hasta que hubo una orgía de llegadas en la sala, sin embargo en esta ocasión yo no me llegué por no tener quien me estuviese manoseando mi pene, sino más bien que deguste del líquido que emanó de Andrea al venirse en un orgasmos increíble que fue denotado con enormes gritos y alaridos iguales a los que había propiciado Cristal.
El ritmo bajó un poco, al tiempo que cambiamos nuestras parejas, así Andrea se ensañaba chupando el falo de Mario buscando su erección; mientras yo por mi parte comenzaba a chupar ahora el clítoris de Cristal, estaba todo empapado y delicioso, chupaba todo el coño llegando hasta el culo, mientras chupaba metía varios dedos alrededor de su pepa, vaya que era una delicia de mujer, para esos instantes observaba en qué manera Cristal se afanaba como en busca de algo más fuerte en su vulva, la hice poner de rodillas para que me chupara la polla por un instante, así lo hizo hasta que le ordené que colocara sus manos sobre la cama, quedando con todo su culo y chocho al aire en espera de mi potente arma, fue entonces cuando comencé, por atrás de ella, a pasarle la cabeza de mi polla por encima de su coño, eso la hacía degustarse emitiendo distintas clases de sonidos excitantes, además de que me pedía que se la metiera, por lo cual la complací, al instante de entrar, soltó un gran uuuuuummmm, que indicaba la gran degustación que aquello le suministraba.
Comencé a follármela incansablemente metiendo mi polla en su coño hasta donde se permitía, a veces pareciera que quisieran entras mis dos huevos; aproveché uno de esos instantes en que permitía a Cristal llevar el ritmo de la follada para observar a nuestros compañeros de cuarto; pude observar a Mario sentado sobre el sofá y a Andrea encima de él, la polla entraba a un ritmo un poco suave, y al mirar bien me fije que era consecuencia a que él le estaba enterrando la polla por el chochete, cosa que al imaginarme haciéndoselo a Cristal me produjo fascinación, por lo cual intencionalmente dejé salir mi polla de su vulva y comencé a pasarle la cabeza por el chochito, ella se quiso oponer, pero yo le manifesté que cuidado con las reglas, no se podrían oponer a nada.
Andrea había observado aquella situación y manifestaba métesela para que sienta el goce; vamos Cristal te va a encantar. Mi polla iba entrando poco a poco por su chochete, y ella soltaba algunos alaridos de dolor, para cuando le hube insertado toda mi polla, ella se notaba un poco inquieta, en verdad parecía ser la primera vez que tenía sexo anal, sin embargo a medida que le metía y sacaba mi polla se notaba como iba aprendiendo a disfrutar de aquella pose, el ritmo iba aumentando al tiempo que le daba palmadas en sus pequeñas nalgas, ya para ese entonces le metía mi polla en una manera acelerada, pues su culo había lubricado algo con sus jugos vaginales, sentí qué estaba a punto de venirme, y le dije que no se asustará que me correría dentro de ella, cosa que efectúe.
Al momento me manifestó que si era un río de leche, y tenía razón en preguntar, yo sentí que le había llenado todo su culo de leche y que de tanta se podría reventar, tanto que al momento de sacársela la cantidad que salía de su orificio anal era considerable; justo en ese momento noté que Andrea se había venido y que Mario la tenía ahora chupando la polla para que le chupara toda la leche. Yo por mi parte en busca de terminar la faena con Cristal, le había comenzado a chupar primero las tetas y luego el coño y su chochete; Mario había quedado exhausto, además que manifestaba que bajaría a buscar otra botella de whisky, puesto que las que habíamos subido se acabaron.
Andrea quedó en la habitación y observaba como se me paraba el pene, por lo cual lo tomó entre sus manos y comenzó a chuparlo, esa degenerada si sabía mamar; sin embargo mi verdadera intención era volver a metérsela a Cristal, por lo cual separé a Andrea de mi polla para acostarme sobre el sofá-cama, Cristal se sentaba sobre mi polla dejándola entrar toda en su coño, mientras que yo le ordenaba a Andrea que se pusiera sobre mi boca, ella accedió me dijo que quería quedar limpia de todos los jugos que tenía en su coño, que chocho tan inmenso tiene la desvergonzada; y mientras Cristal saltaba sobre mi polla a un ritmo acelerado, yo le chupaba el coño y el culo a Andrea quedando incluso en ocasiones pegados, como chupa.
La misma Andrea aprovechaba para chuparle las tetas a Cristal, esto último hizo que Cristal ante tanta estimulación se viniera un poco rápido; algo que no les había contado eran las grandes tetas que tenía Andrea, por lo cual le solicité me hiciera una paja rusa (cubana), como en los viejos tiempos a lo que accedió, mientras que ella misma le pedía a Cristal que la chupara para que se viniera; ahora era Andrea quien yacía acostada sobre el sofá mientras que Cristal le chupaba el coño, para que Andrea me hiciera una buena paja con sus tetas, la verdad ya estábamos un tanto agotados y habíamos gozado mucho, al rato Andrea soltó un grito de satisfacción y felicitó a Cristal por el orgasmo que le había suministrado, mientras que me preguntaba si ahora estaba más duro, que si no me pensaba venir.
Le pedí un poco más de presión en sus tetas, lo cual hizo además de que aceleré un poco el ritmo, para terminar regando toda la leche en su cara, la cual invité a Cristal a chupar y entre las dos no dejaron una gota en la habitación. Una vez hubo terminado esta última situación, procedimos a darnos un baño, apenas salía de la ducha cuando llegaba Mario, con la botella de Old Park; me sirvió un trago y me dijo, que ya no había remedio, habría que seguir, miré el reloj y en efecto ya no había tiempo para dormir, eran las 7:30 de la mañana, por lo cual deberíamos arrancar nuestro día sin pegar los ojos, de lo contrario con el simple hecho de recostarnos a la cama nos haría dormir largas horas a cuestas del cansancio lo que nos causaría la pérdida de un día de vacaciones.
Cuando las chicas salieron así se lo hicimos saber a lo que ellas accedieron; bajamos a desayunar y salimos a pasear, en busca de encontrar nuestro próximo lugar para la degustante aventura, y lo encontraríamos, de eso les contaré en otra historia.
|