Me encontraba de viaje de negocios en el Distrito Federal, después de realizar algunas visitas a unos amigos, quedé de verme con un posible cliente en un samborns a eso de las 10:30 PM, estuve esperando y esperando, pero nunca llegó la persona que esperaba, además de todo no lo conozco físicamente así que también era más la intriga de donde estaría la persona que esperaba, como a eso de las 11.30 me dije ya no vino, y me salí a pensar que haría pues me estaba quedando en casa de una amiga la cual se encontraba totalmente del otro lado de la ciudad...
No soy muy buena manejando en esa urbe y mucho menos de noche, estaba pensando que haría cuando vi bajar de un coche a un hombre no feo, que me preguntó: ¿estás enojada? Y mi respuesta fue ¿enojada? No, estoy confundida, me preguntó que por qué, le dije que me habían dejado plantada y que la casa de mi amiga estaba muy lejos que no sabía que iba a hacer, después de eso… dijo que si no me molestaba que me invitara una copa, le dije que no y entramos al sambors, tomamos dos copas, cada uno, y salimos del lugar. Mientras tomábamos esas copas él me dijo ¿qué te parece si pasamos la noche juntos?, yo pregunté ¿por qué? Me respondió que solo por la emoción de pasar la noche con una desconocida, platicábamos de que esto sería totalmente algo para relatar en una página de relatos y reíamos, al salir del lugar me preguntaba que a dónde iríamos, en eso nos besamos y ufff fue un rico beso. Subimos cada quien a sus autos y nos dirigimos hacia un hotel en el cual nos vieron como dos bichos raros por llegar en coches separados, bajamos y entramos en esa habitación, aún yo no sabía que estaba haciendo, pero me sentía excitada por la situación.
Al entrar a esa recámara empezamos a bailar muy pegados, nuestros movimientos eran cada vez más cachondos y nuestras manos recorrían nuestra espalda.
Ocasionalmente nos besábamos como si nos quisiéramos tragar el uno al otro... De pronto empecé a sentir sus manos bajo mi blusa, mi piel se erizaba y sentía como escalofríos, fue bajando poco a poco hacia mi cuello, pero sin dejar de bailar, en un segundo me despojó de mi blusa quedándome solo en brassier, el cual era transparente y dejaba ver mis pezones ya erectos, besé su pecho en cada uno de los botones que desabrochaba, y así logré despojarme de su camisa, seguimos bailando... Hasta que me tumbó sobre la cama y sentí su cuerpo sobre el mío, y sus manos recorriendo mi cuerpo, así despojó mi brassier de mi cuerpo, se abalanzó sobre mis pechos comiéndolos uno a uno, los lamía como si fueran unos melones, que quería devorar.
Así fue bajando sus manos sobre mí, hasta que bajó mi pantalón dejándome en mi tanga la cual era negra y por la excitación ya estaba completamente mojada... Bajó por mi pecho hasta llegar a oler mi panocha… pasaba su nariz como extasiado por el olor… Tomó con sus dientes mi tanga y la bajó muy despacio, cuando por fin la quitó de entre mis piernas, regresó besando poco a poco mis piernas... Sentía con cada beso un escalofrío.
Llegó nuevamente a mi rajita y la lamía muy despacio como queriendo saborear las mieles que me estaba extrayendo de mi cuerpo, poco a poco introducía un dedo en mi rajita y su lengua entraba un poco más, cuando por fin encontró mi clítoris lo succionaba con mucho fervor, en eso me hizo llegar a un gran orgasmo... subió besando mi estómago y luego mis bubis, sentí en un segundo su lengua dentro de mi boca, le correspondí con un gran beso, entonces fue que mientras nos besábamos lo puse boca arriba y empecé a besarlo desde sus ojos, sus oídos, bajaba poco a poco con pequeños besos, sentía como se estremecía, cuando llegué a sus piernas ya salía un poco de esa lechita que tanto ansiaba… pero decidí que aún no era el momento de saborearla.
Bajé por sus piernas hasta llegar a sus pies, los cuales besé, regresé lamiendo su entrepierna, hasta que llegué a esos meloncitos que me esperaban, lamí poco a poco cada uno de ellos, después los introduje en mi boca y los chupaba como a unos dulcecitos, empecé a subir poco a poco rozando con la punta de mi lengua hasta que logré tener su polla totalmente mojada de mi saliva, empecé a succionar esa cabecita rojita que me esperaba, mientras él temblaba y decía no pares nenita, chupé y chupé algunas veces rápido, otras despacito cuando empecé a percibir que tendría una gran corrida dije aún no...
Regresé a su rostro y nos besamos despacio muy despacio…
Entonces me dijo súbete… y encajé esa enorme polla en mi rayita... hasta que por fin entró en mí, sentí como si algo me llenara… cabalgué sobre su polla mientras sentía que aquello crecía cada vez más y se ponía tan dura como a mí me gustan. Mmmmm fue delicioso... mientras tanto apretaba mis bubis tan fuerte que incluso me las puso rojas, otras veces me daba unas nalgadas que me hacían estremecer, en un instante me dijo ponte en cuatro, obedecí, me puse en 4 patas a la orilla de la cama, se paró y empezó a meterme un dedo en la con el afán de mojarlo mientras con su lengua recorría mi culito, sacó el dedo de mi rajita y empezó a introducirlo en mi culito, entraba muy despacio…
De pronto sentí como su polla estaba en mi y bombeaba muy despacio, mientras logró por fin que su dedo entrara todo en mí, después lo saco y lo introdujo nuevamente, pero esta vez fueron dos, así mismo los sacó después de jugar un poco dentro de mí, me bombeaba el culo con esos dos dedos, pero los abría... ufff eso es delicioso, pero mi otro agujero no estaba desocupado, su polla se encontraba dentro, casi no se movía pues se encontraba concentrado en mi culito, introdujo un tercer dedo sin sacar los otros dos y así empezó nuevamente un mete y saca de los dedos y de su rica polla…
Cuando por fin tuvo dilatado mi esfínter introdujo su polla por mi ano. Wow de solo recordar esa sensación me mojé nuevamente… bombeaba con tanto desenfreno que llegué a pensar que me rompería, me nalgueaba mientras le gritaba no pares papito… no pares… En tanto frotaba mi clítoris, en eso sentí algo muy caliente dentro de mí que me llegó hasta los intestinos… Fue delicioso sentir esa lechita en mi culito, pero él no paraba de moverse…
Cuando sacó su polla de mi culo aún estaba erecta y yo seguía ansiosa de sentirlo nuevamente en mi panocha así que se recostó en la cama y me subí nuevamente en él, pero esta vez le daba la espalda… sentía como entraba y salía de mi.. me hizo llegar a un orgasmo inimaginable, después de unos segundos me acosté con su polla aún dentro de mí, masajeada mis tetas y mordía mi oreja, mientras me decía eres una puta y coges delicioso, eso me hizo ponerme tan caliente que quería más polla… así que bajé de su pecho y empecé a chupar esa paletita que me hacía tan feliz, la chupaba y la chupaba como si quisiera acabármela, mientras bajaba mis dientes la recorrían y mientras subía solo mis labios, creo que eso a él le gustaba tanto como a mí tenerlo en mi boca, no paré hasta que logré sacar ese néctar el cual tragué gota a gota y no paré hasta que dejé limpiecita esa rica y deliciosa pollita... Nos recostamos
Fumamos algunos cigarros y platicamos largamente de nuestras profesiones…
Nos quedamos dormidos un rato, pero como una hora más tarde él tenía que marcharse, moví mi vehículo y él salió, me quedé toda la noche en esa recámara de hotel de paso… y a la mañana siguiente me bañé y salí rumbo a la oficina...
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