Después de casi veinte años lo tengo tan presente que me animo a contarlo como mi mayor experiencia de vida.
Fue mi primera vez. .No se porque, pero habían designado quien me iba a desvirgar, cuando y donde.
Era un día de semana, de verano, pasado el mediodía, había llegado "un tío", de todos los que tenía el menos apuesto, pero el que tenía más plata...
Era de contextura grande, con bigotes que le cubrían todo el labio y siempre me había inspirado un temor particular. Sus manos y en particular los dedos eran enormes. Tosco, rudo y de pocas palabras.
Como ya me habían avisado un día antes de esta "cita ", ya estaba preparada, bañada, depilada, arreglada esperando el momento. Había soñado como tantas otras jóvenes esto, que ahora me parecía una pesadilla. , "hacerlo" con alguien que nunca había estado presente en mis sueños pero hay estaba con una salida de baño sin nada abajo.
Ya tenia el cuerpo que tengo ahora, linda de cara , rubia , de tez blanca, buenos pechos con aureolas marrones y grandes, mi cola virgen y parada ., piernas normales .
Entro, saludo, y me pidió un café y cuando se lo traje, me miro fijamente de arriba abajo, apreciando mentalmente la "mercadería" a la que iba acceder.
Se fue al dormitorio principal y yo pase al baño, tratando de arreglarme y tranquilizarme
Cuando entre al dormitorio estaba la luz apagada, pero a través de la persiana entraba la suficiente luz como para ver que estaba acostado en la cama y cubría su entrepierna con la sabana.
Me senté en la cama, me quite pudorosamente la salida de baño y rápidamente me metí en la cama, cubriendo prestamente mi cuerpo desnudo con las sabanas.
Quede mirando para arriba, con mis manos a los costados .El se acerco, acaricio mi cabeza, mi cara y toco uno de mis pechos por arriba de la sabana, al principio suavemente, luego apretándolo con firmeza
Me miro, giro con su mano algo mi cara y me beso entrando su lengua a mi boca. Ese beso duro un siglo, mientras sus manazas, ya apretaba mis tetas que estaban al aire.
Corrí mi cara y él empezó a besar, chupar y morder mi cuello y orejas, terminado en mis tetas, que eran prisioneras de sus manos.
Sus manos siguieron el recorrido tocando suavemente mi vello, mis labios vaginales, mi ano, mi ingle y volvían a mis tetas. Su boca estaba sorbiendo mis pezones a los que mordía suavemente.
-Me pregunto: eres virgen de acá -mientras una de sus manos tocaba mis labios vaginales
Conteste: Si. Luego su mano se dirigió a mi ano, haciendo un círculo en la entrada me volvió a preguntar
-Eres virgen de acá también ¿Le conteste que sí?
Me volvió a besar esta vez bruscamente, mordiendo mi labio inferior y un dedo lentamente trataba de entrar en mi ano.
-Te voy a desvirgar, luego te lavas y cogeremos.
Se subió arriba mío, me obligo a abrir las piernas, y sentí su miembro rozar mi vagina.-Respire profundo, se inclino sobre mi cuerpo, besándome los pechos, el cuello, mientras sus manos estaban allí abajo acomodando su polla.
Se sonrío, y junto con esa sonrisa, sentí, que su polla empezaba a entrar en mi vagina. Estaba dura, caliente y era grande, le costaba entrar , el abría mis labios vaginales , pero yo sentía un ardor impresionante. La saco y pensé que se iba a arrepentir, pero al segundo, sentí que ese pedazo de carne me rompía toda. La tenía adentro y de un solo tirón. Dolía y ardía. La movió, sacándola y poniéndola, sus huevos chocaban con mi ano, entraba y salía un poco. Su boca chupaba mis tetas y sus manos las apretaban.
Esperaba que su semen refrescara mi concha que ardía, pero no fue así.
Debe haber durado unos minutos, pues de golpe me la saco, beso mi boca y me dijo anda lavarte, ya dejaste de ser virgen
Volví, después de lavarme, refrescarme y peinarme. El estaba allí igual que antes. Cuando quise sentarme en la cama., desabrocho el cinturón de la salida de baño. La abrió y me la quito, quedando desnuda delante de el.
Sus manos recorrieron mi espalda, terminando en mi cola, y su boca mordieron mis tetas. Hizo fuerza en mis hombros y quede arrodillada frente al .Tomo mi cabeza y la dirigió a su polla. Allí conocí ese pedazo que me había hecho doler. Duro, caliente y grande, lleno de venas y una cabeza enorme que se diferenciaba de tronco, lo tome entre mis manos y lo chupe como un helado, hasta que él me obligo a abrir la boca y lo empujo hacia adentro, abrí mi boca todo lo que pude logrando tragar parte de ese pedazo que me provocaba arcadas
Movía mi cabeza y su polla entraba y salía .Cada vez mas dura .Se estremeció y el semen lleno mi boca y cayo sobre mi cara y tetas.
Lo trague sintiendo el sabor dulzón y tibio Tiro de mis manos y me recosté en la cama, quedando con los pies colgados de la cama
Se arrodillo frente a mi vagina y empezó a chuparla y a morderla, mientras uno de sus dedos entraba en mi concha
Me gustaba y suspiraba cada vez que ese dedo entraba, salía o giraba .Me empujo hacia el medio de la cama, tomo mis piernas, las alzo colocándolas en sus hombros, volvió a sonreír, con sus manazas tomo mis tetas, estrujándolas como si fueran frutas y su polla lentamente empezó a entrar. Me dolía, me parecía que estaba más grande y más dura que la 1era vez. Lentamente continuo entrando toda, cuando sus huevos chocaron con mi cola, la dejo un instante toda adentro y luego la saco, poniéndomela de una, toda adentro. Luego empezó un frenético pone y saca. Creí que me moría, dolor, placer, sentirme invadida toda por esa polla y encima desear que no acabara nunca.
La movía adentro provocándome mas dolor y agrandándome mi concha .Estaba gozando y como...
Se inclino sobre mí, beso mi boca y su semen empezó a inundar mi concha, pero él seguía bombeando, provocando que el semen saliera para todos lados.
La saco y la puso sobre mis tetas, derramando algunas gotas sobre ellos.
Se acostó a mi lado, mirándome y colocando su brazo sobre mi cuerpo. Allí quedamos, mientras su semen que salía de mi concha lentamente bañaba mi ano.
Se recostó sobre mis tetas y diciéndome-Que tetas y que concha tenis, putita. Cerré los ojos tratándome de acordar de los instantes anteriores. De golpe me puso de espaldas besándome la espalda y tocándome la cola. Uno de sus dedos, se alojo en mi agujero bañado en semen. Poco tardo en empezar a entrar, salía y entraba, primero un dedo y después dos.
Luego me abrió las piernas y tomándome de las nalgas, me paro la cola y apoyo la cabeza de su miembro en mi agujero.
Hizo un poco de fuerza y entro, me dolía, pero estaba dispuesta a soportarlo, eso creía. Cuando empezó a entrarme más, me dolía tanto que le suplique que me la sacara prometiéndole que me iba a dejar coger por atrás, pero ahora me dolía y no gozaba
La saco y quedamos en que a partir de ese momento me convertiría en su puta, pero eso es otra historia.
Solo les digo que durante años y aun casada y con hijos, mi culo y el resto estuvo a su disposición y de otros amigos de el, cuando él quiso, y sigo siendo SU PUTA
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