Mi aun esposo y yo salimos a tomar una copa a un bar de la ciudad, hablamos de la situación en que se encontraba el proceso de divorcio, de nuestra bebe y terminamos hablando de momentos felices, tema que no quería tocar porque estaba cansada de decirle que lo nuestro no puede continuar, porque yo estoy con otra persona. Me beso a la fuerza y no pude resistirme y le correspondí, sentí un mar de emociones en mi interior como si volvieran a surgir de no se donde...el comenzó su tarea... me comenzó a poner cachonda con sus propuestas y su idea de hacerlo por ultima vez como una despedida a lo que era nuestra relación... la verdad no me pude resistir... el sabe mejor que nadie que es el único que me hace tocar el cielo cuando hacíamos el amor. Y esa tarde había estado con mi actual pareja pero me dejo con mucha ganas de sexo.
Salí del bar no muy convencida de estar haciendo bien, pero el deseo de calmar mis ganas y la tentación de sentirlo otra vez era mucho mas fuerte que la razón... llegamos a uno de los mejores auto hoteles de la ciudad, entramos a la habitación y nos comenzamos a besar (por un momento se cruzo por mi mente que solo estaba usándome, pero al fin de cuentas yo también lo haría) Nos desvestimos rápidamente y recorrimos nuestros cuerpos con caricias y besos. Comenzamos con un riquísimo 69, me ponía mas caliente el ver como mi ex se comía mi sexo que horas antes había recibido una buena descarga de mi pareja (por supuesto que no se lo dije, para mi era fascinante, era como una especie de venganza). Cambiamos de posición donde me penetro lo mas que pudo y volví a disfrutar de ese vaivén, de ese mete y saca de su rico chilin, nos besamos como locos... así estuvimos un muy buen rato... hasta que lo saco y nos pusimos de perrito (esta posición me encanta hacerla con el) comenzó a meterla poco a poco aunque yo estaba muy mojada entraba y salía con muchísima facilidad... sus manos recorrían mi espalda al igual que su boca y mi piel se erizaba, sus manos también apretaban por momentos mis pechos hasta que se aferraron a mis caderas y entonces supe que venían las mejores embestidas... las que hace meses no disfrutaba y comenzó a darme nalgadas sin dejar de meter y sacar yo estaba muy excitada gemíamos como locos y no pude retener mas el orgasmo, los dos nos venimos al mismo tiempo... nos quedamos unos minutos pegados y por fin nos tiramos en la cama.
Hablamos de cosas sin importancia y entonces me propuso darme un masaje, no pude decirle que no (porque me derriten los masajes) y comenzó a acariciar mi linda espalda con sus manos grandes, besaba mi espalda, me susurraba cosas al oído (eso me pone a mil) y me puso como el quería bien caliente de nueva cuenta mi concha estaba súper mojada y vibraba de deseo al igual que yo al sentir el roce de su pene por mis nalgas... no aguante mas y me levante le ordene que se acostara boca arriba y lo monte, me clave su pene lo mas que pude y comencé a cabalgar, lo hice de menos a mas, frotando lo mas que se pudiera mi clítoris a su sexo, el no paraba de acariciar mis pechos y me atrajo hacia el yo frotaba mis bubis contra su pecho, nos besábamos y el comenzó a tocar la entrada de mi ano, eso me súper calienta, y saz! ya tenia un dedo dentro que entraba y salía... así seguimos y ya eran dos sus dedos dentro de mi. Yo rompí con el silencio y le dije que si no quería hacérmelo por el culo que no aguantaba y que ardía de ganas por hacerlo (en todo el tiempo que estuvimos casados siempre me arrepentía a que intentara meter ese pedazo de carne por ahí) entonces ni tardo ni perezoso comenzó a dilatarlo y me dijo que si estaba lista. Lo fue metiendo con muchísimo cuidado, muy suave.... me dolía, el trataba de relajarme, pero la verdad si tenia algo de miedo y le dije que mejor ya no, cuando de pronto que lo mete todo y comenzó a meter y sacar ....no puedo describir lo que sentía era una mezcla de dolor con placer... poco a poco me olvide del dolor y ahora mis gemidos se iban convirtiendo en gritos de placer desconocido para mí... estuvimos así un tiempo hasta que el lo saco y lo volvió a meter a mi vagina para terminar dentro de mi.
Estaba agotada y muy satisfecha por fin..., así que nos metimos a bañar, el quería hacerlo otra vez pero ahora dentro del baño... le dije que no porque ya era muy tarde... llevábamos un poco mas de cuatro horas en ese cuarto del placer y yo tenia que regresar a mi casa.
Cuando llegue a mi cama quede rápidamente dormida porque ya tenia un buen tiempo que nadie me hacia gritar de placer. Ahora no se si haya alguien que pueda superar a mi ex y me haga vibrar igual o mas que el... pero por lo pronto seguiré disfrutando del sexo muy rico que tengo con mi actual pareja.
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