SEXSHOP FAVORITOS | PÁGINA DE INICIO | RECOMIENDANOS | REGISTRARSE | CONTACTO | FORO
HOME
FORO
BLOG
REGISTRARSE
JUEGOS PORNO
RELATOS
TOP 100
LISTA DE RELATOS
TU RELATO
BUSCAR RELATO
LISTA DE AUTORES
AUTOR ALEATORIO
SEXO GRATIS
ENLACES AMIGOS
Guia de escorts
JUGAR GRATIS LISTA COMPLETA INGRESO WEB
 
 
En www.librored.com recopilamos los mejores relatos eroticos de la red y los que vosotr@s nos enviáis. Si tenéis una historia que dar a conocer, o para cualquier otra cosa, podéis escribir a: relatos@librored.com

librored CATEGORIAS DE RELATOS
Amor Filial Autosatisfacción Bisexuales Confesiones
Dominación Fantasías Eróticas Fetichismo Gays
Hetero General Infidelidad Intercambios Lesbianas
Maduras No Consentido Orgías Primera vez
Sadomasoquismo Sexo Anal Sexo Interracial Sexo Oral
Sexo Virtual Transexuales Trios Voyerismo

Para reir o llorar   (Confesiones)
 
AUTOR: Anónimo
 

Juan llegó a mi vida como tantos otros, un descuido, una casualidad, el destino, yo que sé, lo cierto es que le gustaba endulzarme el oído, y a mí, me encantaba que lo hiciera, cada mañana después de mi dosis de cafeína y nicotina, revisaba mis correos con la esperanza de iniciar mi día con unas palabras dulces. Me llamaba 3 o quizás 4 veces al día, un hombre de muchas palabras, voz agradable y mejor elocuencia.

Finalmente me atreví, le pedí su foto antes de tomar una decisión, hábilmente escaneó una foto antigua de alguna identificación, borrosa como estaba y con todas las expectativas de mi húmedo sexo me pareció no guapo, pero si agradable, correspondiendo a la atención envíe una foto mía, y a los pocos minutos recibí una llamada, me pedía vernos, tocarnos, comernos, entregarnos a la pasión contenida por los meses de obligada abstinencia. Divorciado, con carrera, un hijo pequeño que no solo dependía de él sino que además tenía bajo su cuidado por la ausencia de la madre, una situación un tanto riesgosa para mí sin embargo, para lo que tenía planeado con él no era tan preocupante, a menos que, no mi corazón estaba lleno tan lleno como lo está ahora.

Al día siguiente llegué a mi ajetreada oficina como de costumbre, preparada como siempre para las juntas y menesteres de mi profesión, pasé directo a la sala de juntas, con mi café en una mano y mis documentos en otra, las horas pasaban, llevábamos más de 5 horas deliberando sobre algún asunto relevante cuando mi asistente entró discreta y silenciosamente con un papelito que decía, ¡por favor sal, es urgente!, me disculpé, y salí un momento, para encontrar mi oficina con 5 grandes arreglos florales verdaderamente grandes y hermosos, todos ellos acompañados de notas que decían: Si o si, nos vemos mañana, las flores seguirán llegando hasta que me respondas, con cariño Juan, ya no había lugar para nada más en mi oficina, mi asistente me decía nerviosa: no han parado de llegar desde que entraste a junta, ya no se qué hacer, ¿Dónde las pongo?

Tomé el teléfono en seguida y le llamé: -muchas gracias, están muy lindas, ¿pero no crees que es un poco excesivo?-, -Nada lo es para la chica más linda, ¿entonces qué si o si nos vemos mañana?-, -¿y si no puedo?-, -te seguirán llegando flores hasta que puedas-, -Mmmmm, bueno ya que me la pones difícil, acepto, nos vemos mañana-. Regresé a mi junta con cara de travesura, cuando finalizamos, uno de los socios entró a mi oficina disfrazada de florería y comentó, -¿hemos cambiado el giro del negocio?, o tu marido es muy detallista-, -lo segundo John, lo segundo.

Como suele suceder en estos casos no pegué el ojo en toda la noche pensando en cómo sería realmente, si el tamaño de su polla, si tendría almacenada mucha lechita rica solo para mi, en fin mil cachondeces como se imaginarán. Finalmente llegó el día y la hora fijados, adelante, pero me dio miedo que ante tan efusivo saludo, alguien conocido me viera y-sácame de aquí-, le dije, -está bien nena, como quieras-, subí a su coche y nos encaminamos a un lugar más privado, (por no decir hotel).

En eso sonó mi teléfono celular, y reconocí el número de mi jefe, ¡salvación!, pensé y contesté de inmediato, contrario a mis costumbres -Jefe, ¿qué pasó?-, -Nada, urgente, solo ¿podrías decirme donde están los archivos del proyecto X?-, -OH, están en mi PC, pero seguramente no los encontrarás por ti mismo, ¿no deseas que regrese?-, -No, no es necesario, disfruta de tu comida, solo dime en donde están-, -Bueno entra a mis documentos. En esas estaba cuando llegamos al hotel, al que por su puesto no pude decir que no, porque estaba en la línea con mi jefecito del alma, subimos al cuarto, y yo seguía en el teléfono con mi jefe, y mientras continuaba tratando de convencer a mi jefe de que realmente me necesitaba en la oficina, mi amigo, ni tardo ni perezoso, me bajó el pantalón, la ropa interior y me propinó una deliciosa lamida en mi rajita, que casi se me sale al teléfono -Bueno, ya los encontré, que disfrutes tu comida, nos vemos al rato-, dijo mi jefe, -pero.- si justamente colgué.

Entre tanto mi amigo me tenía desnuda de la cintura para abajo y me abría las piernas para seguir en su tarea de disfrute de mi rosado coñito, así que pensé, bueno como siempre he dicho, flojita y cooperando, ya estoy aquí y sería más complicado salir corriendo. Así que traté de verle el morbo al asunto, y pensé en ser tomada por un tipo cuanto más desagradable físicamente, me haría sentir cachondamente repugnante mmmm comenzó a elevarse mi libido. Mientras trataba de hacerme este lavado mental, o como decimos algunos chilangos coco wash, este pequeño y regordete individuo, acabó por desnudarme, y me sentó, se apoderó de mis senos cual niño hambriento, lo que me hizo pensar que la perspectiva podría cambiar, yo no soy muy alta que digamos, pero este tipo no necesitó agacharse demasiado para mamarme los pezones.

Finalmente me acostó en la cama y me abrió las piernas, dirigió su boca una vez más a mi sexo, que después de tanto estímulo y mi lavado mental ya estaba húmedo y más que listo, sentí algunas lamidas de su lengua caliente y después nada, en eso me volteó poniéndome de cuatro patas en la cama y sentí una nalgada, yo brinqué de la sorpresa, no me dolió, pero no lo esperaba tampoco, en eso, el tipo grito algo así como YUJUUUUUU. AHHHH. AAAAAAHH. ¡SI, ¡YYYYUUUUUUJJJJUUUU!, y comenzó a saltar por toda la habitación, me dejé caer en la cama de espaldas y pregunté -¿Qué pasa?, ¿te sientes bien?-, -¡Oh! ¡Si muñeca, he tenido un orgasmo delicioso!-, -¿Ah sí?, ¿ahorita?-, -si nena, ¿que no lo sentiste?-, pasé mi mano y vi evidencias, en efecto el tipo se vino, y yo no sentí nada de nada, bueno creo que de quererle buscar la polla hubiera necesitado una lupa o lente de aumento, por que hasta ese momento reparé en su cuerpo desnudo, (o puerco desnudo).

Como dije antes, chaparro, gordo, y su pene. ¿Dónde rayos lo tenía?, me han salido barritos más grandes en la cara alguna vez y mientras yo continuaba con mis cavilaciones mirando hacia el techo y pensando ¿Cómo fue que me vine a meter en esto? Bueno si es que hubo algo que meter, el tipo seguía brincando cual caricatura, ni su tamaño ni el peso, le quitaban jolgorio a sus saltos.


PUNTOS  |  ENVIAR A UN AMIGO  |  COMENTAR  |  VOTAR | Atras

ENVIAR COMENTARIO
 
NOMBRE:
 
MENSAJE:

ENLACES TOP RECOMENDADOS
Relatos Eróticos
Relatos Eróticos



www.librored.com no se responsabiliza de los comentarios o expresiones que puedan incluirse en los relatos, así como de los nombres o identidades indicados, llegado el caso. Si desea que, por motivos personales o de otra índole algún relato sea eliminado de nuestra página, puede remitirnos un mensaje a la dirección arriba indicada, haciendo constar los motivos.
De la misma forma, si Ud. es webmaster de alguna web de relatos y alguno de los que incluimos tiene derechos reservados, no tendremos el menor inconveniente de retirarlo.
Nuestro objetivo no es otro que entretener a través de lecturas eróticas. Agradecemos vuestra colaboración.
librored

USUARIO:
CONTRASEÑA:

 

 
LIBRORED.com© Spacio Global Media S.L. , todos los derechos reservados / Aviso Legal y Condiciones / Home