Vestida yo como estaba, con un short y una franela, no pude acceder sino a la entrada, donde mi Ama me dejo esperándola, mientras señalaba a las empleadas o a algunas amigas que yo era su cachifa personal.
De vez en cuando, me llamaba y así, vestida en short tuve que entrar a llevarle agua, encenderle un cigarrillo, o simplemente para que sus amigas me vieran obedeciéndola. Luego, me daba una palmada y me mandaba a esperarla en mi sitio de sirvienta.
La llevé al Hotel un poco mareada por los tragos, así que la desvestí, le preparé un baño y la recosté quedándose dormida placidamente.
Me acosté en la alfombra a sus pies, y pensando en toda la jornada, me entró una pesadez en los parpados, quedándome dormida en muy poco tiempo.
Solo se sentía el suave sonido del aire, y en la calle algunos carros al pasar.
A las 3 de la mañana, sentí una palmada al aire: ¡Mamona! Me desperté.
Si, MI Ama:
Mamona, ¿por qué me acostaste con esta ropa? Estúpida, no me gusta vestir así para dormir. Búscate mi otra pollama, cachifa. Muévase, levántese, y después, métase entre mis piernas, necesito sentir esa lengua de mamona, quiero sentir unos orgasmos, me he excitado un poco esta noche y quiero desahogarme!
Le puse la dormilona cortita que me pidió, y sin panties. Luego, me coloqué entre sus piernas y me dediqué a mamarla con dedicación, sintiendo sus líquidos correr en mi boca, y metiendo mi lengua bien profunda por todos lados. Escuchaba sus suspiros y de repente, me jalaba del cabello diciéndome: Así, así, mamona, sigue mamando, que para eso te tengo…tienes que ganarte tu sitio como mamona, a fuerza de lengua y dedicación, sigue mamando…Uhmmm.
Varios orgasmos pude sentir y así, durante un largo rato solo mi lengua trabajando en su rico coño se sentía con un ruido muy especial. Uhm, me pareció divina y su olor apetecible y rico. Me sentí una mamona realizada y feliz.
Al terminar, me puso sobre su regazo, y con sus sandalias, me dio 30 zapatazos en mis nalgas hasta dejarlas muy enrojecidas.
Ayyyy.ayy, Mi ama…Mamona, esta vez es por gusto, nada mas, No llores, cachifa, tienes que aprender a servirme en todo, y esas nalgas las quiero siempre dispuestas para mi desahogo. Ahora, corre al baño, te bañas y después apagas todo y te quedas desnuda a los pies de mi cama por si te necesito en la noche.
Me bañé, tocándome las nalgas rojas y adoloridas, me sequé y me acosté desnuda, solo con la toalla, a los pies de su cama, hasta que llegó el nuevo día.
La dejé dormir y a las 9 la desperté.
Me dio una cachetada. ¿Estúpida, porque no me llamaste antes? Tenia que hacer una llamada. Corre y me traes el celular y marcas un número. Lo marqué y hablo con una amiga, disculpándose porque su cachifa no la había despertado. Le contó la noche que había pasado, dándole detalles de lo sucedido en la discoteca (cosa que yo no había presenciado) donde se había divertido bastante.
La amiga preguntó por esa "cachifa" y mi Ama le dio detalles, diciéndole que me tenía en ese momento besándole los pies (cosa que me había ordenado con gestos mientras hablaba) y que me usaba para todas sus cosas intimas, entrenándome para que poco a poco estuviera bien servida y obedecida.
Se rieron y hablaron un rato, mientras mis labios pasaban por sus pies, dedito a dedito, hasta que colgó y me mandó a ponerme mi uniforme.
"Deja ya mis pies, cachifa Vístete y sírveme el desayuno" Corrí a ponerme mi vestidito corto, con lo zapatos de tacón y me dispuse a servirla, pero antes le traje agua y cepillo para bañarse la boca. Luego, comió, y me dejó las sobras para mi, Lavas los platos, cachifa y te vienes al dormitorio…apúrate Mamona…
La encontré recostada…"Apaga todas las luces, y me dejas dormir." Quiero reponerme de la noche. Pero antes, acércate, mamona.
Me acerqué, y metió su mano debajo de mi falda, mí penecito estaba metido en su bolsa.
Uhmm, está chiquitito, como pene de cachita.
Si mi Ama
Lo movió, lo acaricio y se lo metió en la boca.
Uhm, no esta mal como chupón, Quiero tenerlo antes de dormir un rato, acércate más, pónmelo bien en la boca.
Me acerque y se lo metió, empezando a pasarle la lengua por la cabeza, mientras sus manos apretaban mis nalgas, y las agarraban durísimo.
Uhm, mamona, ese chupón se pone durito. Uhm.
Creció en su boca, y así, un rato después, cuando ya casi eyaculaba, se lo sacó y me hizo voltear.
Date vuelta, mamona: Sentí una fuerte palmada, luego una en cada nalga por un rato.
No te emociones, ¡mamona! Quiero que te quedes así y no te toques No vayas a botar nada, esa leche la quiero guardar. Si Mi Ama, Ahora, quédate sentada en una silla, con las piernas cruzaditas como una cachifa muy educada, mientras duermo
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