SEXSHOP FAVORITOS | PÁGINA DE INICIO | RECOMIENDANOS | REGISTRARSE | CONTACTO | FORO
HOME
FORO
BLOG
REGISTRARSE
JUEGOS PORNO
RELATOS
TOP 100
LISTA DE RELATOS
TU RELATO
BUSCAR RELATO
LISTA DE AUTORES
AUTOR ALEATORIO
SEXO GRATIS
ENLACES AMIGOS
Guia de escorts
JUGAR GRATIS LISTA COMPLETA INGRESO WEB
 
 
En www.librored.com recopilamos los mejores relatos eroticos de la red y los que vosotr@s nos enviáis. Si tenéis una historia que dar a conocer, o para cualquier otra cosa, podéis escribir a: relatos@librored.com

librored CATEGORIAS DE RELATOS
Amor Filial Autosatisfacción Bisexuales Confesiones
Dominación Fantasías Eróticas Fetichismo Gays
Hetero General Infidelidad Intercambios Lesbianas
Maduras No Consentido Orgías Primera vez
Sadomasoquismo Sexo Anal Sexo Interracial Sexo Oral
Sexo Virtual Transexuales Trios Voyerismo

Los baños de San Cosme   (Gays)
 
AUTOR: PasivoDF
 

La siguiente es una historia real y lo pueden comprobar todos aquellos que asistan a alguno de los múltiples baños de vapor de la ciudad de México.

Aquella mañana acudí como cada lunes a mis clases de inglés sobre la calzada México Tacuba, sin embargo la clase se suspendió por lo que me quedé con algunas horas libres previas al trabajo. Antes de continuar les contaré que soy un chavo pasivo, de 27 años no tan mal parecido y con un gusto enorme por los baños sauna o de vapor.

Prosiguiendo la historia, cerca de mi escuela quedan unos baños que tiene buena fama en cuanto al ligue, así que decidí visitarlos. En la entrada compré mi boleto y proseguí por el pasillo que da al vapor general, una vez dentro me asignaron un privado en la parte superior de los baños. Me desvestí y me puse una toalla en medio como es costumbre y en seguida exploré el segundo piso donde me encontraba. Este se conforma por dos pasillos uno que da a las escaleras y otro más privado al lado derecho de estas, donde inmediatamente oí algunos gemidos que delataban la actividad que se realizaba ahí. Tuve curiosidad de quedarme un rato más, sin embargo lo que en ese momento quería era conocer los cuartos de vapor y empezar a ver aquellas delicias que tanto me gustan.

Descendí a la plata baja e ingresé por una puerta de plástico a las salas principales, había una al lado izquierdo de vapor y otras dos al lado derecho de sauna. Me decidí por doblar a la derecha, me senté en las bancas de concreto y empecé a observar a la gente que estaba dentro, un par de señores maduros, como me encantan, uno de los cuales al verme entrar se quitó la toalla de la entrepierna y me mostró una hermosa verga de 17cm. aproximadamente totalmente erecta y en espera de una boquita como la mía que la empezara a chupar. Yo, un poco tímido todavía, me acerqué al señor y empecé a tocar y acariciar su pene, pero entró alguien más al vapor y rompió el encanto por lo que con la mirada José, que así se llamaba, me hizo señas de que lo siguiera.

De esta forma me llevó a un cuarto de vapor más pequeño que no había visto yo, me senté en una misma banquita de concreto mientras mi nuevo amigo se paraba enfrente de mí y puso ante mis ojos y boca su enorme pene. Inmediatamente me recliné un poco, lo tomé y lo coloqué cerca de mi cara, lo restregué contra mi rostro y lo introduje en mi boca, primero los testículos y luego su tronco, poco a poco, hasta introducírmelo completamente. Mientras se lo mamaba acariciaba con mis manos su torso bien definido y sus piernas envidia de cualquier ciclista; él, a su vez, tomaba mi cabeza y me empujaba hasta casi atragantarme. Seguí disfrutando el sabor y textura de su verga, el bajar y subir, hasta que un poco de líquido preseminal llegó a mis labios, lo disfruté, pero al mismo tiempo pensé que debíamos pasar a otra posición por lo que le susurré: -Me encanta tu verga, ¿Quieres cogerme? -Si, pero vámonos a un privado, el mío está en la parte de arriba- me contestó.

Salió del vapor inmediatamente y lo seguí a prudente distancia. Subimos las escaleras y entramos a un cuarto lo suficientemente grande para que cupiera un camastro. El se acostó boca arriba y yo me hinqué para volver a despertar su instrumento, el cual fue creciendo poco a poco en mi boca mientras José solo atinaba a decirme “te encanta la verga verdad putita”, “si papito me encanta tu verga y quiero que me la metas hasta dentro” le contesté. Sin más preámbulo le puse un condón, me embarré un poco de lubricante entre mis nalgas y me senté a horcajadas sobre él. Mi culo empezó a acariciar su pene hasta que él lo tomó y lo apuntó directo a mi ano, por mi parte yo esperaba este momento para dejarme caer y sentir como su verga se abría paso lentamente. Poco a poco me sentí cada vez más llena, yo era su “putita”, hasta que mis nalgas tocaron de nuevo sus piernas y supe que me había entrado todo.

Me detuve un instante para acostumbrarme, pero casi al instante José se empezó a mover, sacando y metiendo su animal dentro de mí, causándome un poco de dolor que en poco tiempo se volvió en un placer indescriptible. “Que grande la tienes mi rey, me encanta sentirte, ser tuya, ser tu puta, comerme tu verga” le decía yo mientras él me acariciaba mis nalgas y sentía mis caricias en su pecho y espalda. Y así sin más me dio un beso, un rico beso de jaulita... con el pajarito adentro.

Después de un rato de cabalgar José me dijo que me levantara y me pusiera en cuatro, “Quiero cogerte por atrás” me dijo, “Como tú quieras, soy tu perrita” le contesté. Acto seguido me recliné y acerqué mis nalgas a su pene una vez más. El no esperó nada y me volvió a meter todo su paquete, me puso una mano en mi cintura y con la otra tomó mis cabellos y los jaló ligeramente al ritmo de su mete y saca. En ese momento me vi como una puta que solo la utilizan para sentir placer y eso me encantó. Sentía como sus muslos chocaban con mis nalgas cada vez más rápido, yo jadeaba pidiéndole que me cogiera más duro hasta que por el sonido de sus bufidos supe que casi llegaba al orgasmo por lo que me toqué mi miembro para poder llegar juntos.

Pero antes del clímax me recostó en el camastro y puso mis pies en sus hombros, me penetró nuevamente y pude ver como gozaba mientras descargaba toda su leche dentro de mí. Nos recostamos un momento mientras le quitaba el condón y limpiaba su pene, “Este día ya valió la pena” me dijo. “Claro, me encantó sentir tu puta” le contesté y me salí del cuarto, así me gusta el sexo, por el placer de tenerlo sin saber nada más solo que siempre hay hombres que quieren que una putita como yo les de placer. Me bañé y pensé que tal vez las clases de inglés tendrán que esperar más tiempo.


PUNTOS  |  ENVIAR A UN AMIGO  |  COMENTAR  |  VOTAR | Atras

ENVIAR COMENTARIO
 
NOMBRE:
 
MENSAJE:

ENLACES TOP RECOMENDADOS
Relatos Eróticos
Relatos Eróticos



www.librored.com no se responsabiliza de los comentarios o expresiones que puedan incluirse en los relatos, así como de los nombres o identidades indicados, llegado el caso. Si desea que, por motivos personales o de otra índole algún relato sea eliminado de nuestra página, puede remitirnos un mensaje a la dirección arriba indicada, haciendo constar los motivos.
De la misma forma, si Ud. es webmaster de alguna web de relatos y alguno de los que incluimos tiene derechos reservados, no tendremos el menor inconveniente de retirarlo.
Nuestro objetivo no es otro que entretener a través de lecturas eróticas. Agradecemos vuestra colaboración.
librored

USUARIO:
CONTRASEÑA:

 

 
LIBRORED.com© Spacio Global Media S.L. , todos los derechos reservados / Aviso Legal y Condiciones / Home