SEXSHOP FAVORITOS | PÁGINA DE INICIO | RECOMIENDANOS | REGISTRARSE | CONTACTO | FORO
HOME
FORO
BLOG
REGISTRARSE
JUEGOS PORNO
RELATOS
TOP 100
LISTA DE RELATOS
TU RELATO
BUSCAR RELATO
LISTA DE AUTORES
AUTOR ALEATORIO
SEXO GRATIS
ENLACES AMIGOS
Guia de escorts
JUGAR GRATIS LISTA COMPLETA INGRESO WEB
 
 
En www.librored.com recopilamos los mejores relatos eroticos de la red y los que vosotr@s nos enviáis. Si tenéis una historia que dar a conocer, o para cualquier otra cosa, podéis escribir a: relatos@librored.com

librored CATEGORIAS DE RELATOS
Amor Filial Autosatisfacción Bisexuales Confesiones
Dominación Fantasías Eróticas Fetichismo Gays
Hetero General Infidelidad Intercambios Lesbianas
Maduras No Consentido Orgías Primera vez
Sadomasoquismo Sexo Anal Sexo Interracial Sexo Oral
Sexo Virtual Transexuales Trios Voyerismo

El niñero   (No Consentido)
 
AUTOR: Anónimo
 

Estando en el supermercado un día como cualquier otro encuentro a un amigo que no veía hace como diez años...

- ¿Oscar?

- ¿Jorge? ¡¡¡Jorge!!! ¿Cómo andas???

- ¡¡Bien!! ¡¡¡Tanto tiempo!!! ¡Pasaron como 10 años!

- ¡Sí! en serio ¡Tanto tiempo!

Me doy un abrazo cordial que duró por un largo tiempo.

- ¿Qué es de tu vida?

- y aquí estoy, haciendo las compras con mi hija, ven que te la presento.

-¡Sí! ¡Dale vamos!

- ¡¡¡Maru!!!

- ¿Si?

- Hija te presento a Oscar.

- ¡Hola Oscar!

- Hola Maru!!! Vos no te acuerdas de mí, no? que te vas a acordar, la última ves que te vi eras una bebita de dos añitos y mira lo que sos ahora!! sos todo una señorita!!!

- Jaja, ¡¡gracias por lo de señorita!! Yo no me acuerdo de usted pero mi papá me ha hablado de las cosas que hacían juntos

- ¿Sí, qué te dijo? ¿Qué le dijiste a la nena Jorge?

- ¡Nada que no se pueda contar! no se preocupe

- ¡¡Mira que pícara!!

- Uf, no sabes lo que es. ¡¡Es terrible!!

- ¡¡¡Ay papá!!! ¿Qué va pensar?

- ¿Y vos Oscar? ¿Qué es de tu vida?

- ¡Tengo una hija también!

- ¿Sí?

- Si, y debe tener tu edad, ¿qué edad tienes Maru?

- Yo quince.

- Bueno ella tiene 13, pero es muy madura, sabes que pasa mi esposa falleció en el parto y se tuvo que criar prácticamente sola.

- ¡Cuanto lo siento Oscar!

- No te preocupes, ya está superado, fue hace mucho tiempo. ¡¡Además con la hija que tengo es imposible no superarlo!!

- ¡¡La quiero conocer!!

- ¡Sí, seguro! ¿Qué te parece si venís el Domingo a comer un asadito con tu familia?

- Sí Oscar, con gusto

- Bueno, lo dejamos así entonces y charlamos el domingo. Así nos ponemos al día

- Sí claro, ¿cómo hacemos?

- Te dejo mi tarjeta, acá me encuentras hasta las 19hs, llámame ésta tarde y arreglamos bien, de paso me pasas tu teléfono. ¡¡Y vos Maru, no faltes!! Así conoces a mi hija, y juegan en la pileta.

- No, ¡no voy a faltar!

- Uau! ¿Tienes pileta Oscar? Le pregunté.

- Sí, por suerte me fue muy bien.

- ¡Me alegro mucho!

- Dale, llámame ésta tarde, ¿sí?

- Sí, te llamo ésta tarde.

- Ok! Bueno Jorge, tengo que entrar a trabajar, hablamos.

- Ok! Te llamo.

- Chau hermosa.

- ¡Chau!

Mi amigo me vuelve a abrazar y cada cual sigue su camino. Esa tarde lo llamo. Le cuento entre otras cosas que me separé de mi mujer hace ya más de tres años y por tal motivo sólo iría con mi hija Maru.


¿Llegó el domingo Oscar me presenta a su hija Leticia de 13 años y también se la presenta a Maru. Rápidamente congeniamos entre todos y entre bromas, risas, relatos, etc., de por medio nos pusimos a almorzar todos. Le comenté a Oscar que estaba sin trabajo hace más de un año y que me estaba comiendo todos mis ahorros.

Oscar ante tal situación, me prometió un trabajo en su empresa, que vaya el martes sin falta con traje y corbata, que algún cargo importante me iba a dar. La cara de felicidad que tenía ante tal situación que me deparó el destino era evidenciable. El destino! uno nunca sabe lo que le depara el destino a uno. Y pensando en el destino, no pude obviar la pregunta de cómo crió a su hija Oscar, sólo y sin ayuda.

Oscar me contestó que al principio fue difícil pero hasta que un día conoció a una vecina que la contrató como niñera, a ella la tuvo por más de 10 años hasta que ella se jubiló. Hoy en día ella viene a ver a Leti porque prácticamente es su hija también, pero ya no trabaja. Siguiendo el tema, me comentó que en éstos dos años ya pasaron como una docena de niñeras y nunca pudo conseguir una que valga la pena.

-¿Y ahora no tienes ninguna Oscar?

- ¡Está a prueba, no me genera mucha confianza pero es así! ¿Sabes que pasa Jorge? Yo no soy para nada exigente y a veces se toman de éste punto y se pasan de la raya.

- Sí, le das una mano y te agarran el brazo

- Sí, por ejemplo, muchas veces tengo que viajar al exterior por negocios y vuelvo recién después de una semana. Cuando llego, me encuentro que la casa es un quilombo, que la nena no fue durante toda la semana al colegio, que no lavó nada, que está todo sucio, etc.

¡Peor! Un día me enteré que la nena comió sólo polenta con salchicha durante toda la semana, te imaginarás, no sólo la despido sino que a veces me dan ganas de agarrar a la niñera y ahorcarla.

- Sí, debe ser difícil

- ¿Cambiando de tema, trajiste maya?

- No!!!

- ¿Y Maru tampoco?

- ¡No, no traje!

- Nos olvidamos un bolsito que habíamos preparado anoche sobre la mesa! Allí estaban las mayas, el bronceador, y algunas cosas más.

- Bueno, no importa, voy a ver que encuentro y nos metemos en todos en la pileta.

Al rato viene Oscar y me dice...

- Che Jorge! Para la nena encontré esto pero para vos no encontré nada!!

- No te preocupes, Maru!

- ¡Si papá!

- ¡Quieres meterte en la pileta?

- ¡Siiiiiii!

- ¡Toma! Ponte esto que me dio Oscar para vos.

- ¿Es de Leticia?

- Sí, es míopero hace un montón que no lo uso, me queda un poco chico, pero dale póntelo así vamos a la pile!

- ¡Sí! en dónde me lo pongo.

- Ven que te muestro, de paso me voy a cambiar yo también!

Las chicas se van juntas.

- Jorge, porqué no te bañas en slip! por mi hija no te preocupes!

- ¡No! mira si me voy a bañar en slip.

- Pero dañe, ¡así nos bañamos todos juntos!

- No, ¡¡por mi no te preocupes!!

Al rato viene mi hija con la maya puesta. Era entera y por lo visto le quedaba chica ya que se le metía toda en la cola y se le escapaban la tetas por los costados. Al parecer a mi hija no le molestaba. Vale aclarar que mi hija hace gimnasia aeróbica todos los días, tiene un cuerpo de una mujer de veinte años pero su cara al contrario parece de trece. Sus tetas ya están súper desarrolladas diría yo. Al agachar mi mirada y ver su pelvis noté como algunos pelitos se le escapaban por los costados y como su rayita se le marcaba bien bien! con esa maya. Me incomodaba a mí verla así pero al salir la hija de Oscar por detrás me quedé impactado!!! Venía con una tanga y una remera blanca cortita. Ella también tenía unos pechos tan grandes como los de mi hija y su cuerpo también era envidiable por cualquier mujer. Al verla así ya no me importó como estaba mi hija, pero al ver su cara noté sus ojos tristes como con ganas de llorar, lo que me hizo recordar que es sólo una nena.

- ¿Qué te pasa Leti? ¿No te vas a meter? Le dice su padre.

- Se me rompió la parte de arriba del bikini!

- ¿Otra vez?

- Siii!!

- ¡Bueno! no te preocupes!! Métete así y mañana te compras uno, sí?

- Siiii.

Su cara era de felicidad otra vez. Ella tomó de la mano a mi hija y juntas corrieron a la pileta y saltaron hacia adentro. Lo miro a Oscar y veo su cara sonriente.

- ¿Qué te pasa Oscar?

- Mi hija ésta semana rompió dos corpiños, y ésta mañana rompió el último que le quedaba, y ahora rompió el bikini.

- jajaja, ¡está creciendo rápido!

- Jajaja, sí, la verdad que está desarrollando muy rápido y si sigue así la voy a tener que llevar a una modista a que le haga corpiños con talle especial.

- Jajaja.

En la pileta a mi hija se la notaba contentísima, en so grita...

- ¡¡¡Dale papi ven!!!

- ¡No hija! ¡¡¡No tengo maya!!!

- ¡Pero Jorge báñate con slip! Me dice Oscar.

-¡Pero tu hija!

- Por ella ya te dije que no te preocupes, es inocente, ni siquiera lo va a notar, si ves mi maya parece un slip.

- ¿Sí?

- ¡¡Si!!

- ¡Bueno esta bien!

- ¿y papá?

- ¡¡Ahí voy!!

- ¡¡¡Bieeeeen!!!

Me saqué el pantalón y la camisa quedando en calzoncillos, mientras Oscar se fue a cambiar. Al rato viene con su traje de baño diminuto tipo slip. Qué moderno pensé! y ahora sí todos estábamos en el agua!! Al llegar no pude disimular verle las tetas a Leticia que se le transparentaban con el agua en esa remerita blanca. Que pechos tenía la nena! Por suerte nadie se percató de mi mirada. Vamos Jorge, qué te pasa, podría ser tu hija pensé! Pero mi polla comenzaba a ponerse dura, y muy dura, la imagen que se me venía era la de esos dos pechos en mi mano, en mi boca, basta jorge me dije! Pero no hubo caso y tuve que recurrir disimuladamente al pellizco de un huevo. Hay que dolor! pero por suerte la erección que comenzaba a tener desapareció al instante. Y de ahí en más traté de no mirar más esa zona tan voluminosa de Leti.

- Juguemos al tiburón. Dice mi hija.

- Bueno, le contesté.

En eso suena el teléfono.

- Voy a atender. Dice Oscar.

Entones salió de la pileta. Yo me dispuse a lo tiburón y comencé a perseguir a las niñas.

Trato de tomarla de los pies a Leticia pero se me escapa. Lo intento nuevamente pero era muy rápida, decidí ir por mi hija, la tomé de los tobillos y la hundí de un tirón.

Ahora mi hija era el tiburón que nos perseguía, nadó rápido intentando atrapar a Leticia pero ella volvió a escaparse, volvió nuevamente en el intento pero otra vez sin suerte, entonces yo me dejé atrapar por ella.

Ahora de nuevo era yo el tiburón, las ni las no paraban de reírse y a decir verdad yo la estaba pasando bien. Ésta vez estaba decidido a atrapar a Leticia, pero no había caso, era muy veloz. Y para colmo se burlaba de mí. Cuando levanto la cabeza para tomar aire lo veo a Oscar vestido de traje y muy sonriente quien me dice...

- ¿Qué pasa? ¿No la puedes atrapar?

- ¡No! es rapidísima!!

- ¡Y! ¡Que quieres! Hace natación

Con razón ese cuerpo espectacular pensé
 
- ¿Por qué estás así vestido papá?

- Tengo que viajar Leti, por una semana.

- En serio? le digo.

- Si me voy a Brasil.

- ¡Ufa! ¡Otra vez! dice Leticia.

- Sí Leti! No puedo hacer nada. ¿Te puedo pedir un favor Jorge? ¿Lo de éste Martes lo podemos dejar para el Lunes que viene?

- ¡Sí! no te preocupes por eso (cagamos se me arruinó el laburo pensé).

- ¡Y otra cosa! ¿No te podes quedar hasta la noche en que viene la niñera?

- Sí, no hay problema.

- ¡Ya sé! y si te quedas toda la semana hasta que yo vuelva.

- Siiii. Dice Leticia junto con mi hija.

- En vez de pagarle a la niñera te pago a vos, yo sé que con vos van a estar mejor!

- Es que...

- Dale papi quedémoslo

- Pero vos mañana tienes que ir al colegio!

- Te dejo mi camioneta, con ella la llevas a Leti que es a 5 cuadras de aquí y luego la llevas a tu hija, además te dejo plata encima de la mesa y mi teléfono por cualquier cosa, y también te dejo el de la niñera. ¡Dale! ¿Te quedas?

- ¡Bueno está bien!

- ¡Bieeeeen! ¡Gritaron las chicas!

(La verdad es que así no me pague un centavo, la idea de poder disfrutar de todas las comodidades que tenía Oscar me encantaba! Y así fue, Oscar se retiró, y con las chicas seguimos jugando. Lo que paso a contarles son unas de esas cosas inexplicables que, como les había dicho antes, nos depara el destino!

- Bueno, ¿ahora te toca ser a vos el tiburón? Dice mi hija.

- Ok! dice Leti.

Corrimos hacia un lado de la pileta y ella se dispuso a perseguirnos. Nadó hacia mi hija pero logró escapar, entonces vino hacia mí, intenté escapar también pero con una mano me tomó del slip y al intentar escapar me lo bajó hasta los tobillos! Me lo subí instantáneamente. Seguramente estaba todo colorado. Ambas se reían a carcajadas. Ahora sí estaba enojado con Leticia y no iba a parar hasta alcanzarla.

Me dispuse entonces a perseguirla. En eso estaba cuando sin querer ella choca con mi hija y por fin la tomo de las piernas, ella ni corta ni perezosa intenta con todas sus ganas escapar de mí, entonces subo mis manos para sujetarla mejor y sin querer llego hasta sus tetas tan apreciadas con las palmas de mis manos. Al instante la suelto, perola sensación permaneció no sólo en mis manos sino también en mi mente. Miro a mi hija pero ella no notó lo sucedido. La miro a Leti y ella se escapa sonriendo sin decir nada. Era evidente que el único mal pensado era yo!

- ¡Te atrapé! le dije.

- No, ¡no me atrapaste! y se va cada vez más lejos nadando.

Mi hija se me acerca y me dice al oído sonriendo...

- ¿Viste como se le notan las tetas papi? Jajaja

- Jajaja, si pero no la ofendas Maru.

- No papi, ¡quédate tranquilo!

Entonces la tengo a mi hija a mi lado y la atrapo.

- ¡No! no vale

- ¡Si te atrapé! le digo mientras me escapo de ella.

Sale nadando hacia mí, intenta pero sin caso, intenta con Leticia, pero se escapa, vuelve a intentar conmigo pero entonces la tomo a Leticia de los brazos y se la coloco delante. Mi hija la atrapa pero mientras Leti trata de evitarlo apoya toda su cola en mi polla. Mmmm sentir esos cachetitos me puso loco y mi polla enseguida comenzó a tomar tamaño de nuevo por lo que decidí soltarla. Leti debería haber notado ésta vez sin duda algo en su cola. Pero igualmente no dijo nada. Al contrario lo que si hizo es no parar de quejarse de lo que le había hecho respecto a sujetarla para que mi hija la atrape.

- No vale!!! Eso es trampa!!!

Con mi hija no parábamos de reír. Y enseguida comenzó a reír ella también.

- Está bien soy de nuevo el tiburón. Dice mi hija.

- Ok! Dijimos con Leti.

Entonces mi hija sale de la pileta para tirarse un clavado y de ésta manera poder alcanzarnos con el envión. Esto ya lo había hecho antes. Pero ésta vez, al salir, noto sus piernas coloradas. y además veo un labio de su coñito escapándose de la maya. Ella se lo acomoda y yo mientras miro hacia otro lado haciéndome el que no lo había notado.

-Papi, ¡¡¡ésta maya me aprieta mucho!!!

-¡Y sácatela! dice Leti. Si estamos solos

¡Yo la miro a Leticia atónito!

-¡Si! qué viva ¡Por qué no te sacas vos la remera! dice Maru.

- Jajaja, le da verguenza jajaja Dice Leti burlándose

- No, no me da verguenza!! ¿Me puedo sacar la maya Pa?

Yo me quedo mudo, la situación se me estaba yendo de las manos, entonces haciéndome el canchero y para no quedar como un viejo antiguo le digo...

- ¡A si te animas!

- Yo me animo si ella se saca la remera

- ¿Yo por qué? ¡A mi no me aprieta la maya! además igual se me transparenta todo

¡Mira! Dice Leti mientras con ambas manos se toma las tetas.

Uau!! ¡Qué tetas! y sí que se le transparentaba todo!! Pensé

- Y bueno, ¿entonces si se te transparenta todo por qué no te la sacas? dice Maru.

- Yo me la saco si él se saca el slip. Me dice Leti sonriendo mientras me señala!

-¡A mi no me aprieta nada! digo mientras por dentro empezaba a arrepentirme de mis palabras ya que lo que más quería a ésta altura era ver las tetas de Leti, y si eso implicaba tener que sacarme el slip, entonces mejor aún

- ¡Esta bien! Me la saco dice mi hija. ¡De verdad me aprieta mucho!

Entonces, se tira al agua, se saca la maya y la deja a un costado de la pileta. La verdad que mi hija tiene un buen cuerpo también pensaba, sino fuera mi hija. En eso pensaba cuando desprevenidamente viene hacia mí, me doy vuelta dándole la espalda para poder escapar, pero ya era tarde, me abraza así apoyándome las tetas por detrás. Leticia mientras se me acerca por delante intentándome ayudar, de ésta manera trata de hacerla soltar tomándola de los brazos, pero mi hija muy astuta me abraza con sus piernas y ahora con sus dos manos libres la toma a Leticia de la cintura haciendo que los tres quedemos abrazados.

- ¡Dale papi! ¡¡Sácale la remera!! Dale papi

- ¡No! no vale. Dice Leti sonriendo.

Al ver su sonrisa dibujada en la cara y escuchar la voz de mi hija insistiéndome en que le se la saque, no lo dudé, la tomé de la remera levantándosela por encima de las tetas, entonces sonriendo levantó sus brazos y así se la saqué por completo. ¡Ahora eran cuatro las tetas que sentía! Entonces Leticia baja los brazos y de ésta manera me baja el slip por debajo de mi polla, si faltaba algo para que termine de ponerse dura ahora con esto no había pellizcó efectivo que la baje de su esplendor.

- ¡¡Sácaselo del todo!! Dice Leti.

Mi hija se desprende de mí y me lo termina de sacar tirándolo bien lejos de la pileta.

Entonces Leti sale nadando.

- Vamos a sacarle la maya, dice mi hija.

- ¡Dale vamos!

Juntos salimos a alcanzarla. En otra oportunidad nos hubiese costado un montón atraparla pero ésta vez se nos hizo fácil ya que Leti no podía para de reírse y esto evidentemente dificultaba su huída. Mi hija la toma de ambos brazos, yo me le acerco por detrás y se la saco por completo tirándola hacia afuera bien lejos. Ahora estábamos todos desnudos. Seguimos jugando al tiburón pero esto ya no era así sino más bien era un todos contra todos, era un manoseo constante. Yo siempre intentaba tomarla por la espalda a ambas apoyándole bien mi polla en la raya de quien tenía adelante y agarrándome de sus tetas, por lo visto a ambas le gustaba. La verdad que yo ya no pensaba concientemente. En una oportunidad, la tenía a Leti de ésta manera (con mis manos en sus tetas y mi polla, en eso estaba cuando Leti pasa su mano hacia atrás, me toma de la polla y me la mueve como haciéndome una paja, yo como estaba a punto de explotar la suelto, entonces se coloca detrás de mí sin soltarme la polla y la apunta hacia la cara de mi hija quien venía con los ojos cerrados hacia mí. Yo parado como estaba y con la polla dura quería evitar el choque de su cara contra mi zona, pero fue inevitable y para más chocó con la boca semiabierta y solo frenó cuando mi polla llegó hasta su garganta. Sacó la cabeza del agua, se acomodó el pelo y sonriendo se pasó la mano y el brazo por la boca. Leticia no paraba de reír y mi hija mientras se pasaba ahora la lengua por los labios me dice...

- Te atrapé. ¡Con la boca pero te atrapé!

Tenía que ser el tiburón pero Leti la toma de la mano a mi hija y salen de las piletas.

- ¿A que no nos encontrás? Dice Leti mientras salen corriendo desnudas hacia la casa.

Salgo de la pileta, así con la polla dura y entro a buscarla, enseguida me percaté del agua en el piso por lo que lo único que tenía que hacer es seguir la huella. Llego hasta un lavadero pero allí no había agua en el piso, era obvio que se habían secado allí. Había pilas de ropa sucia por todos lados, incluso del lavarropas que era al parecer industrial o de lavandería pero un poco más grande, el cual tenía una puerta redonda en el frente a juzgar que era una puerta porque como les decía, incluso desde el lavarropas realzaba ropa por lo que del agujero de la puerta del mismo sólo se observaba el marco. En fin, busco por todos lados pero no encuentro nada, pero cuando me disponía a retirarme de aquí vuelvo a observar el lavarropas que tanto me llamó la atención al entrar, a decir verdad hasta podía caber una persona allí adentro, por lo que me aproximo y retiro la primer prenda que salía de allí. ¡¡¡Lo que vi fue impactante!!! Una cola totalmente abierta dispuesta a lo perrito por dentro con solo la parte de la cola y dos piecitos por fuera.

- ¡¡¡Te pesqué!!! Le digo pasándole un dedo por toda la raya de la colita.

- ¿Quien soy? Oigo un a voz cambiada que no puedo diferenciar.

- ¿Leticia? o Maru? Leti? ¡No responde!

- Maru? ¡No responde!

- Ok salí, de todas maneras ya te pesqué!

- No escucho y otra vez no puedo diferenciar la voz!

- ¡¡Ah no!!

- ¡Hasta que no aciertes mi nombre no salgo!

- ¡Ok! sino salís voy a pellizcar tu cola para que grites y así si voy a poder diferenciar tu voz

Ella no responde. Entonces tomo los dos cachetes de su cola y se los muerdo, no tan fuerte.

- mmmmm!

- ¿Vas a salir?

- mmm

Tomo los dos cachetes, se los abro bien y le escupo en el agujerito.

- ¿Vas a salir?

- mmm

Le entro a pasar la lengua por toda la raya. Estaba seguro que era Leticia. Mi hija a ésta altura ya hubiese salido. Ella mueve la cola para todos lados pero dada la posición mucho no podía hacer. Bajo un poquito y le chupo la conchita, le abro los labios y le rápidamente muevo mi lengua, su vagina ya estaba húmeda, subo por su raya me detengo en el agujerito de su colita y se lo penetro con mi lengua, estaba limpito. Siento como comienza a respirar fuerte, de a ratitos escucho gemidos pero éstos eran despacio seguramente quería reprimirlos. Comienzo a meterle un dedo en la culito mientras le chupo la conchita. Sabía que estaba muy excitada como para querer salir por lo que le digo...

- ¿Vas a salir?

- mmm

¡Comienzo ahora sí! a fallármela con el dedo por el culo, mientras sin sacar el dedo me acerco bien arrodillado y le coloco la punta de mi polla en la entradita de su coño, se la entro a pasar por toda la rayita, para arriba para abajo, como si estuviera pintando con mi polla su raya. Escuchos gemidos. No doy más y me la entro a coger despacito ahora con mi polla y siempre con mi dedo en su culito. Noto una resistencia. Llego hasta su virginidad. Saco la polla despacito y vuelvo hasta su resistencia, la saco un poquito, la vuelvo a meter, me quedo ahí y le digo...

- ¿vas a salir?

- Nooo!!!

Entonces la entro a coger más rápido, llego hasta su virginidad, hago un poquito de presión y de pronto la penetro esta vez sí hasta el fondo!!!

- Aaaaaaaah!!! Ahhhhhhh!!! mmmm mmmmm!!

Los dos gritamos a la vez!!! La sigo cogiendo, le meto dos dedos en el culo!!

- Plaf - mmm - Plaf - mmm -Plaf -aaaah

- aaah!!

- aaaaaaah

- aaah

- aaaaaaah!

- Plaf - mmm - Plaf - mmm -Plaf -aaaah

- aaah!!

- aaaaaaah

- aaah

- aaaaaaah!

- ¿Ahora vas a salir?

- ¡No! Ni loca.

Estas palabras me volvieron loco, saqué los dedos y mi polla y con ésta le apunté el culo, y sin decir nada se la fui metiendo despacito. Cuando ya estaba toda adentro la comencé a coger.

- Ay - ay - ay- ahh -ahhh -ayyy!! Me está doliendo!

Esa voz parecía la de mi hija, me la seguí cogiendo, a ésta altura no podía parar.

- ¿Te gusta mi amor?

- ¡¡Sí pero me duele!!

- Relájate y haberme bien la colita!!

De a poco se fue relajando hasta que ella sola empezó a culear, yo no daba más.

- ¿Ahora te duele?

- ¡Ya no! aaaah! ahhh! ahhh!!!

- ¡Y te gusta?

- ¡Sí papi! Ahhhh!!!!!!

- ¿Cómo?

- ¡¡¡Sí Jorge!!!

¡Confirmado! me estaba cogiendo a mi hija!!! Esto me enfureció, la tomé fuerte de la cintura y la empecé a coger con bronca.

- Toma putita!!! Sentís como te abro la colita?

- Siiiii! me la estás abriendo!!! ah ah ah ah !! ¡No doy más!!! aaaaaahhhh!!!

- ¡Eso! así! culéa vos solita! así!! Seguí así!!

- ¿Así? ¿Te gusta así?

- ¡Si putita así! vos solita!!

- asi! ahhh!! ¿Te gusta mi colita?

- ¡¡¡Si mi amor!!! Me encanta

- No doy más papi

- ¡¡¡Si linda!!! Yo tampoco

- ¡Ah ah ah! ¡¡Y acaba junto conmigo!!

- ¿Ahora sabes quién soy?

- ¿Maru? Le digo

- mmm

- ¿Leti?

- mmm

- ¡No sé quien sos! Le digo al tiempo que le retiro mi polla. Entonces salgo del lavadero y voy al baño. Mientras me lavo pienso lo sucedido. ¿Me habré cogido a mi hija? Al salir voy hacia el comedor desnudo y las veo a las dos frente a la tele sentadas en el piso cruzadas de piernas también desnudas. Me acerco, me siento junto a ellas y digo...

- ¿Quién me trae un vaso con agua?

- ¡Voy yo papi!

Al levantarse veo una mancha blanca en el piso en donde ella estaba sentada. Al volver me da el vaso diciendo voy al baño. Al darse vuelta le miro la cola y veo toda la leche que momentos antes la había echado rebalsando de su cola. ¡¡¡Ahora sí está confirmado!!! ¡¡Me cogí a mi hija!!


9.8750 PUNTOS  |  ENVIAR A UN AMIGO  |  COMENTAR  |  VOTAR | Atras

ENVIAR COMENTARIO
 
NOMBRE:
 
MENSAJE:

ENLACES TOP RECOMENDADOS
Relatos Eróticos
Relatos Eróticos



www.librored.com no se responsabiliza de los comentarios o expresiones que puedan incluirse en los relatos, así como de los nombres o identidades indicados, llegado el caso. Si desea que, por motivos personales o de otra índole algún relato sea eliminado de nuestra página, puede remitirnos un mensaje a la dirección arriba indicada, haciendo constar los motivos.
De la misma forma, si Ud. es webmaster de alguna web de relatos y alguno de los que incluimos tiene derechos reservados, no tendremos el menor inconveniente de retirarlo.
Nuestro objetivo no es otro que entretener a través de lecturas eróticas. Agradecemos vuestra colaboración.
librored

USUARIO:
CONTRASEÑA:

 

 
LIBRORED.com© Spacio Global Media S.L. , todos los derechos reservados / Aviso Legal y Condiciones / Home